Judo, un deporte injustamente muerto

La escuela de arte marcial de Petrer no cuenta con las ayudas necesarias que debería tener una actividad física con tantos socios

Es martes por la tarde, concretamente, las siete. Tras una semana entera disfrutando de los Moros y Cristianos y de que su casco antiguo tuviese el mayor ambiente que había tenido en años, ahora se ha esfumado. La puerta contigua al teatro Cervantes, lejos de ser un lugar concurrido está vacía y nada más que lo ocupan un par de cubatas sin recoger de la noche anterior. Un cartel indica: Escuela Judo Club Petrer. ¿Aquí? ¿En un edificio de cuatro plantas y que una sea una escuela deportiva?

“Es el cuarto deporte a nivel nacional” afirma el entrenador del club Juan Corbí. Hablamos entonces de un deporte importante pero que no tiene los medios suficientes como para despegar en este pueblo. Un deporte que se mal clasifica como “minoritario”, cuando son más de 100.000 federados y que en 2012 ocupaba el puesto de deporte olímpico a nivel individual que más se practicaba en España.

Juan Corbí: “No recibimos ningún tipo de ayuda, porque para recibirlo deberíamos hacer una inversión, y de esa inversión tan sólo nos ayudarían en un 50%”
Puerta de la escuela deportiva de Judo Club Petrer | M. Selva

Las ayudas sociales que le facilitan a este deporte en Petrer son nulas: “No recibimos ningún tipo de ayuda, porque para recibirlo deberíamos hacer una inversión, y de esa inversión tan sólo nos ayudarían en un 50%” señaló el entrenador. Se trata de un colectivo que no dispone de esa cantidad de dinero partiendo de cero, por lo cual no interesa. Lo único de lo que se beneficiarían sería de una serie de subvenciones que son aceptadas por el Concejal de Deportes, Javier Martínez. “Nos dice que sí, sin problemas, pero a la hora de la verdad nunca nos ha ayudado” cuenta Juan Corbí.

“Siempre he practicado deportes minoritarios, y por tanto me gusta apoyar y dar oportunidades a éstos”, explica el Concejal de Deportes. Si bien esto fuese cierto, no tendría el club de Judo ninguna queja. La falta de capital llega hasta el punto de que ni siquiera disponen de unas duchas para los alumnos y todos los medios que han conseguido, hasta el propio local, ha sido gracias al sudor y el esfuerzo que han puesto los entrenadores y los propios alumnos.

Un deporte como este donde se desarrolla tanto el intelecto del niño como el físico y que ayuda a tener una disciplina y una base para poder hacer cualquier deporte es por lo que se ha escogido para que sean actividades extra-escolares de colegios y por lo que llama tanto la atención. Pero parece ser que en Petrer faltan apoyos para hacer ver que fuera de un ámbito escolar, también tiene cabida.

“El Judo es más que un deporte, la filosofía y el respeto que te enseñan aquí no lo he encontrado en ningún deporte más”

“Compartimos muchas veces tatami con el club de Judo de Novelda” cuenta Cristian Iniesta, alumno de Judo que posee el cinturón verde y que lleva practicando este deporte desde hace 5 años. Él confirma que son los propios integrantes de esta comunidad deportiva quienes luchan y en definitiva están consiguiendo consolidar este deporte. Una vez a la semana se reúnen Judo Club Petrer y Club Judo Novelda, para afianzar este deporte y conseguir que los judokas se motiven para ganar al “enemigo” que en este caso son mucho más que eso, pues se necesitan los unos a los otros.

Judokas Judo Club Petrer | M. Selva

Otro judoka, Antonio Carlos, explica que él practica judo desde los tres años y que ha tenido épocas donde ha dejado este deporte para dedicarse a otros como fútbol, tenis, natación… Pero al fin y al cabo siempre vuelve a esta escuela. La razón de ello es: “El Judo es más que un deporte, la filosofía y el respeto que te enseñan aquí no lo he encontrado en ningún deporte más”.

Ya son las ocho de la tarde, la clase va a empezar. El tatami- semi nuevo por cierto, conseguido gracias al bolsillo de los directivos- se empieza a llenar de kimonos blancos y azules. Se respira buen ambiente, trabajo, esfuerzo y constancia. Todos saludan al profesor y comienza la clase.

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