Increible
… y cuando digo “increíble” me refiero a algo casi cómico o incluso… poco serio.
Aquí un breve resúmen con la historia:
Hace una semana me contactó alguien para ver si le podía crear un plan de marketing para su negocio.
Como suelo hacer, le propuse charlar algunos minutos por skype así me decía exactamente lo que deseaba lograr y qué objetivos tenía en mente.
Además claro, esto también me ayudaba a conocer mejor su negocio.
Llegó el día de la llamada, la hicimos y luego de casi media hora de análisis le propuse lo que para mí era el plan ideal que se ajustaba mejor a sus requerimientos.
Luego de conocerlo le encantó, tanto que casi me “obligó” a que suspendiera otras actividades para que comenzara de inmediato a trabajar en su sistema.
Sin embargo, casi al final de la charla me dijo: “Me gustaría Adrian pedirte algo a ver si te parece bien, te sigo y veo el éxito que tienes y también ayudas a obtener a otros por lo que quisiera me garantices que obtendré exactamente los mismos resultados que tú”
Debo admitirlo, no es la primera vez que alguien me “exige” resultados aún antes de haber comenzado a trabajar, pero pretender que pueda garantizar lo mismo que he logrado para mí, cuando menos, es un poco raro.
Por ejemplo:
· Este Cliente abarca un nicho completamente distinto a los míos.
· Por lógica, sus potenciales compradores buscan soluciones distintas a las que yo ofrezco.
· Las ofertas que muestro a mis Clientes están basadas en el sistema que diseñé para mi propio negocio.
· Utilizamos lenguajes y formas de expresarnos algo diferentes (por no decir muy distintas)
· Eso sin contar todo el aprendizaje que tuve que realizar, miles y miles de horas trabajadas, errores que cometí y también aciertos para llegar a donde estoy.
Aún así le propuse algo: Dado que todo lo que hago o enseño lo baso en resultados, si llegado a un cierto tiempo no era capaz de cumplir con las metas acordadas Él no tendría que pagar ni un centavo más y de todas formas iba a seguir trabajando hasta lograr los resultados previamente pactados.
Con una mano en el corazón: ¿Quién más ofrece un trato así en estos días?
Precisamente porque sé que puedo -y voy- a cumplir con mi palabra, lo hago.
De lo contrario, sería un suicidio para mí.
¿Sabes cuál fue su respuesta?
Aquí va:
“Déjame pensar y vemos más adelante”
…
Luego que ya teníamos acordado las metas que esta persona deseaba alcanzar, la forma de hacerlo, los plazos para lograrlo -también lo que debía invertir- y mi triple garantía de resultados o no cobraba ni un centavo más, a pesar de ello no quiso continuar.
Por cierto, tengo un sistema de triple garantía compuesto por:
· Audio
· Nota oficial en Ppal
· Y correo con fecha y nombre
De ese modo -en el improbable caso- que no cumpliera con mi palabra, mi Cliente tiene todos los documentos para accionar como crea conveniente.
En fin, son cosas que pasan y me pareció interesante contártelas porque esto también forma parte de lo que es un verdadero negocio.
Habrán días mejores que otros, situaciones que podrás corregir rápidamente y otras que no.
Lo que nunca debes olvidar es el “por qué” te dedicas a tu actividad y tener claro que siempre es mejor una experiencia de la cual puedes aprender y mejorar, a simplemente esperar que todo esté perfecto para seguir avanzando.
Dedicado a Multiplicar tus Ingresos,
Adrian Marquisio
AdrianMarquisio.com
PD: A no ser que seas como “este cliente especial” todavía puedes solicitar que diseñe sin costo tu sistema automático de marketing aquí: AdrianMarquisio.com/sam
Al igual que me comprometo con todos mis Clientes, tienes mi completa garantía que este modelo pensado y creado para tu emprendimiento sí funciona.