Hombres locos

recomiendo escuchar a Abel Korzeniowski para leer
Hay momentos en la vida de cada uno de nosotros (los lectores) en el que somos influenciados por una fuerza mayor. Algo que mientras estamos viviendo no nos importa, pero como si de magia habláramos, toma consideración más tarde (ya sea por trabajo, por estudio, por necesidad) y nos hace preguntarnos ¿como pude creer que estaba en lo correcto sin saber de eso? A pesar de pasar desapercibido durante un largo tiempo, uno siempre va a estar dispuesto a encontrarlo, y tal vez eso, nos cambie por completo (y por el ahora).
En mi caso fue Mad Men, corría el año 2013 cuando por casualidad me tope con una imagen del elenco en el perfil de un amigo en Facebook, en ese momento no supe de que serie trataba hasta después de unos años cuando por el auge de Netflix la encontré en su catalogo.
Primer capítulo, meh, segundo capítulo, whisky y cigarros, tercer capítulo, esto no es para mí. Nunca más vi la serie hasta hace dos meses atrás, cuando por casualidad y aburrimiento cargue el capitulo en el que había quedado. Tal vez sea lo poco predispuesto que estaba al mirar, pero me encanto, tanto fue la locura que genero que no pude parar, capítulo tras capítulo, al igual que los religiosos que acuden a templos, yo mientras comía acudía al mío, que era por supuesto, mirar Mad Men mientras comía.
Ahora, más allá del aspecto personal de esta historia, quiero contarles a todos los que no llegaron a conocerla o no tienen la oportunidad de verla todavía, por qué Mad Men es una de las mejores series de todos los tiempos.
No te tiene miedo
A medida que los capítulos desempeñan un papel importante en la trama, forman entre sí una especie de muralla, un filtro necesario para aquellos que no aceptan ver algo de calidad y solamente quieren pasar el tiempo. La mayoría comete el error de creer que en Mad Men lo que importa son los capítulos, pero lo real, lo esencial mejor dicho, para entender como mirar la serie es saber que NO es como cualquier otra cosa que hayamos visto (A no ser que hayas visto The Sopranos), cada parte de esta gran historia es formada por una claustrofobia e incomodidad que produce sumada a una cruda puesta en escena que no anda con rodeos y esta exquisitamente preparada. Lo duro de la serie viene tiempo después de ver los créditos, donde quedamos solos, al igual que Donald Drapper, y pensamos, pensamos y pensamos.
A la serie no le importa si la estas viendo, si se la comentas a tus amigos, si te enamoraste de un personaje, si te aburre o si sucumbís ante el teléfono y te parece mas interesante Twitter que la escena de Guy Walks Into an Advertising Agency (T03E06) (Uno de los mejores de la serie). La serie tiene su propia esencia y su propio ritmo. Vos te acostumbras o vos mismo te vas a sentir innecesario.
Drama no le falta pero lo importante es que no necesitamos de el, es solo un recurso de los creativos para ilustrar todas las ideas y mensajes que de fondo nos quieren entregar. Vietnam, Alcohol, Cigarro, Inocencia, Inconsciencia, Locura. Un momento, de los varios, que me quedo grabado en la retina es ver a la familia Drapper merendando en un picnic en el medio de un campo hermoso, las secuencias pasan de planos generales a primeros planos, una situación cómoda de ver, pero cuando llega la hora de irse, Donald Drapper agarra la manta en la cual estaban sentados, con toda la basura que habían producido y la suelta al viento, sacudiendo toda la inmundicia sin si quiera dudar sobre lo que estaba haciendo. Una irresponsable sociedad que desde el capítulo cero nos la muestran, sin caretas ni prejuicios.

La vida es así
Entre el paso de sus directores (donde encontramos nombres como Alan Taylor, Barbet Schroeder, Lesli Linka Glatter) vemos que no falta profesionalismo pero en el fondo la serie, más allá de la calidad, busca mostrarnos como con el paso de cada una de las partes (capítulos), la vida de un hombre es modificada por todos los elementos que lo rodean. La guerra, la publicidad, el consumismo, el feminismo, la lucha racial. Tópicos que se ven tratados como un elemento más del escenario mediante diálogos sin persistencia que nos remiten a recordar y lograr el trabajo nosotros, mientras la serie muestra su fortaleza mediante diálogos superficiales, engañándonos.
Paso a paso, nos muestran como cada uno de los personajes en algún momento de sus vidas, se vuelven literalmente Mad Men´s. Un mal negocio, una mala jugada, el deseo de pertenecer, las ganas de acostarse con el vecino. Pero en realidad lo que nos quieren mostrar es que todos, bien en el fondo, por más cuerdos que estemos, llevamos una locura que espera el lugar y el momento para ser desatada. Es cuestión de tiempo convertirse en el hombre detrás del nombre.
Cine y Mad Men
Creo que Mad Men es la mejor serie que vi y voy a ver en mi vida porque sinceramente no esperaba nada. Es imposible contar el final y arruinarla porque lo que nutre dentro de cada escena es más que todo eso. El todo no es más que la suma de las partes. Hoy en día, las series forman parte de un consumo colectivo de porquería, de basura necesaria para no aburrirnos un rato más y esa formula esta logrando convertir la calidad en mediocridad. Es imposible olvidarse uno de Mad Men, pero es posible que te olvides de la serie del momento. Ya nadie habla de 13 reasons why y el por qué esta en sus raíces, fue creada solo para vender.
Alusiones a Kubrik, terror, thriller, suspenso, algo de Nolan (El horcamiento a la extraña bajo efectos de la fiebre), un poco de Tarantino, Mad Men tiene todo.
Es lo que a todo hombre le hace falta para comportarse, lo que toda mujer necesita para saber que no tienen limites. Mad Men lo es todo sin pretender nada. Mad Men es historia, es nuestra historia, es nuestra esencia, nuestro lado animal. Mad Men es serie que intenta ser cine, y lo es, tal vez mejor.
Las series como esta, son parte del cine, como el cine es parte de nosotros y de nuestra vida.

Ignacio Brasca, para Martillo de Ideas.-
