¿Qué ha hecho el cine por la Ciencia?

¿Qué ha hecho el cine por la Ciencia?

Dos películas que pasaron por los cines del planeta y dejaron una huella no definida pero que se nota en la percepción sobre el concepto de Ciencia y Científicos que se tiene actualmente.

“El Cristal Oscuro” (1982)

Director: Jim Henson, Frank Oz

Guión: David Odell

Música: Trevor Jones

Una obra de arte cinematográfico que con unos títeres robotizados consiguieron que varias generaciones gozaran de una plasticidad visual de unos paisajes que han sido paradigmáticos en las artes escénicas.

Con su historia de amor incluida entre dos personajes que se pensaban únicos en su especie, pero luego se vio que no, que había un chico y una chica para poder continuar su etnia, en fin, romántico hasta decir basta. Pionero, muchísimo. Belleza visual, toda. Ciencia que hay detrás, toda. Trama literaria, fantasía.

La especie de los científicos está en el espectro malvado, codicioso, envidioso de los crueles skekses, eso a Kira le viene muy mal pues quieren usarla para completar un ritual que dice una profecía para adquirir más poder sobre el mundo en el cual viven. Vamos, malos malísimos y buenos buenísimos. Guion de cuento de hadas de los 80 con sus reminiscencias futuristas en las tripas de los preciosos muñecos creados por David Odell y los movimientos técnicos de Jim Henson y Frank Oz (sí, los creadores de los teleñecos).

“Ojos de Fuego” (1984)

Director: Mark L. Lester

Guionistas: Stephen King (novela), Stanley Mann

Actores: Drew Barrymore, David Keith, Freddie Jones

Cuenta la leyenda que Stephen King conocía una operación llamada MK Ultra de la CIA expuesta por un congresista en 1975, a continuación, pongo dos enlaces de lo que se conoce por MKUltra:

Uno trata sobre las generalizaciones conocidas de la operación:

El otro es el obituario de Independent en la muerte de Sindney Gottlieb (Joshep Scheider, 1918–1999) el bioquímico y psiquiatra militar estadounidense director de la MKUltra desde 1953 a 1973 cuyos resultados fueron: “sin conclusiones”, pero parece ser que hartos de LSD-25 (dietilamida de ácido lisérgico, sintetizado por Albert Hofmann en 1937).

Y parece ser (según cuenta la leyenda) en torno a esta operación se desarrollaron los dimes y diretes de todo lo conspirativo habido y por haber de un tema común:

· El control mental por parte de los gobiernos

Imagino que alguien tendrá una copia de una copia de una copia pues se dice que se destruyeron los documentos, 20 años de “estudios” hechos trizas por ineptitud, miles de dólares botados al mar de los delirios de los “investigadores” y de los “investigados”.

Y no, no quiero saber lo que pone en esos documentos. No lo quiero saber, es tal el cúmulo de incompetencias, de choques frontales contra los DDHH, de delirios encubiertos de Ciencia, de administraciones públicas “cotillas” con el más peyorativo del significado de la palabra cotilla que considero que no sea más que eso, 20 años de cotilleos perniciosos, sistematizados y organizados en la más absoluta NADA.

Con estos mimbres Stephen King, parece ser, escribió la novela publicada en 1980 y Mark L. Lester dirigió la película en 1984. Nos centramos en la película.

Aquí los guapos papá y mamá de la preciosa protagonista:

Aquí la preciosa protagonista en acción:

La niña está aprendiendo a controlar su poder: provocar incendios. Ha quemado los pies de un soldado que se supone ha dejado embarazada a una chica y no quiere asumir su responsabilidad (muy típico de los 80 y la excusa de “te has acostado con más hombres” muy manida).

Los flashbacks continuos nos van explicando lo que le ha sucedido a esa familia, la muerte de la madre, el intento de secuestro de la hija, cómo el padre usa su poder de “manipulación mental” para rescatar a su hija de los captores. En fin, un drama.

Ahora están el padre y la hija huyendo de no se sabe exactamente quién, pero ahí van.

El doctor científico que ideó el plan, pero le salió mal y ahora está muy arrepentido:

Su experimento ha provocado una serie de efectos secundarios que atentan contra el estado, contra el país, sería un argamenón, la niña tiene una pituitaria que puede crear una explosión nuclear con su poder. Hala, toma ya, no tenemos bastante con las radiaciones solares, asteroides y demás fenómenos que encima tenemos una preciosa niña que es el fruto de la unión de dos personas que participaron en un experimento científico loco que provoca incendios si se le cabrea.

La fundación, dependiente de un departamento de la inteligencia del país, siguen su pista por todo el país.

Nuestros protagonistas se encuentran en la granja de unos amables ancianos que los han recibido e invitado a comer. Hasta la granja llegan los secuaces de la fundación, algo así como unos 15 hombres, para que capturen a la niña y eviten el Armagedón.

La niña se cabrea, empieza a caldear el ambiente e incendia las espaldas de algunos secuaces de la fundación, los coches, la niña no controla su poder y el anciano recibe un tiro en el brazo. Sigue siendo muy dramático. Vean la peli si quieren saber más de nuestros guapos, sensibles y poderosos protagonistas que han caído en garras de científicos malos y estados que quieren controlar la mente como sea.

Dos películas que ahora están en esa categoría que se llama “de culto” pero que no son más que dos ejemplos de los miles que hay y que aportó la industria cinematográfica para ir inculcando subliminalmente, sin querer deseo, unos mensajes erróneos y equivocados. Ambos plasman a los científicos como los más abyectos seres capaces de poner en juego la vida de las personas para conseguir sus propósitos de grandeza y de dinero.

Pocas cosas tienen más Ciencia detrás que la industria cinematográfica, desde el pc donde se escribe el guión, la cámara que graba, la iluminación y sonidos que se le añaden o se le quitan, vestuario, etc. Y sin embargo no encuentro nada que haya denostado más a la Ciencia a excepción de los vendedores de humos.

La herramienta cine se precia de plasmar en imágenes las inquietudes de la sociedad de una forma más o menos metafórica o explícita. Se invierten ríos de dinero en proyectos que se transforman en historias visuales gracias a guionistas que “guían”: novelas, biografías, experiencias, sucesos, actos, acciones, silencios, escenografía, coreografías, sentencias, etc., envuelto en el paquete “Arte y Cultura”.

Arte y Cultura que deja de lado a la Ciencia porque “no vende”. Vende unas producciones que bajo el yugo de la industria cinematográfica deja a la Ciencia en el bando de los malos (recuerden, aquellos que quieren destrozar algo muy preciado y valioso para preservar su poder y actualmente su cuenta bancaria), sin contar que es la propia Ciencia quien proporciona a través de sus distintas ramas y campos las soluciones que necesita para que “cada película sea más espectacular que la anterior”.

Ahora se proponen nuevos retos que mantienen el ambiente científico en constante debate entre lo ético, lo posible, lo plausible y demás consecuencias que puedan tener decisiones teóricas y aplicadas científicas. ¿Qué es lo que hace el cine como industria? Pues en su línea, seguir confundiendo al personal con datos inventados de mezclar unos con otros para llegar a algún sitio que no aporta soluciones científicas a nada (sí, me refiero a todo lo relacionado con la IA).

Porque recordemos, la Ciencia se inició en una situación en que la religión, la filosofía, el arte, no aportaban soluciones cotidianas, tres jerarquías que al final indican algo así como: “ponte en manos de tu ser superior, sea un dios, una teoría filosófica o un entrar en estado creativo que a veces se confunden con caprichos de crío chico”.

Y qué es lo que dice la Ciencia: “Tengo muchas incertidumbres, pero cuando resuelvo alguna los avances en soluciones concretas para la humanidad son prodigiosas”.

En un alegato a la indefensión se pregona que la Ciencia ha traído una tecnología que puede acabar con la vida y que eso no es bueno. La cinematografía se ha encargado de poner alas a las fantasías de los que quieren ganar dinero con esto y se han encargado de poner de manifiesto que no hay nada más lucrativo en este mundillo que poner a un mal científico al mando de algún grupillo mal avenido y otro grupo con algún buen hombre/mujer (más hombres por eso de que las princesas son rescatadas) como líder a la fuerza, que no quiero pero no me resisto y hala a poner escenarios, vestuarios, maquilladores, peluquería y utileros a los mandos de unos actores y directores que van recreando escena a escena ficciones que emergieron vete a saber dónde.

“El hada de los repollos” la primera película del cine narrativo, dirigida por Alice Guy en 1896, nos muestra cómo ha avanzado la industria, en la escena se ve a una mujer bailando (se supone que el hada de los repollos) y va sacando bebés casi neonatos de entre los repollos de papel y tela, deja a los bebés con tal descuido en el suelo que uno se da un considerable golpe. En estos momentos sería impensable tratar así a los bebés en un plató cinematográfico (en éso hemos avanzado mucho). A pesar de ser la primera película llamada “narrativa en imágenes en movimiento” hecha por una mujer, parece ser que la historia borró a Alice Guy de los anales cinematográficos, la guerra, conflictos de intereses y un “tirar cada uno a lo suyo” se incluyen entre las variables a considerar en este despropósito por dejar en un registro histórico de cómo se inició la cinematografía.

En fin, la Ciencia sí usa la cinematografía para publicitar sus hallazgos, la usa y la desarrolla en sus círculos, no hablamos de películas de largometraje, con pequeños retazos explican años de investigación en un laboratorio y los productos finales que han conseguido para solucionar un problema concreto.

De la misma forma que anularon históricamente la primera película como narración visual porque su protagonista fue mujer que a la vez la dirigió, podrían poner el mismo énfasis en proponer un poco de imaginación para que toda esa Ciencia que hay detrás de las cámaras no sea tan denostada al poner de relieve supuestos experimentos que no han aportado nada al conocimiento científico, pero sí han dado jugosos lucros a unos cuantos.

BIBLIOGRAFÍA:

https://gredos.usal.es/jspui/bitstream/10366/110821/1/DDAFP_Qui%C3%B1ones_Garcia_S_VigilandoAlEstado.pdf

http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1137-66272003000200006

http://www.revistaciencias.unam.mx/en/132-revistas/revista-ciencias-105-106/1025-las-dimensiones-sociales-de-la-ciencia-en-el-cine.html

http://quark.prbb.org/28-29/028102.htm

https://www.uhu.es/cine.educacion/cineyeducacion/glosariocine.htm

http://revistamedicinacine.usal.es/es/volumenes/80-vol4/num319/170-el-cine-como-instrumento-para-una-mejor-comprension-humana

https://culturacientifica.com/2013/12/30/ciencia-para-todos-traves-del-cine-y-la-literatura-de-ciencia-ficcion/

http://acipe.es/2016/12/superinteligencia-caminos-peligros-estrategias/

https://www.uhu.es/cine.educacion/cineyeducacion/figurasaliceguy.htm

https://www.youtube.com/watch?v=c_xvf-ZEH7I

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