Podología: Los motivos de consulta más frecuentes

  • Las infecciones por hongos de las uñas de los dedos de los pies (onocomicosis). Su tratamiento y curación permanente es generalmente bastante difícil por ser una infección rebelde, y por lo general requieren de antifúngicos orales. Sin embargo, la práctica podológica y la eficiente utilización de antimicóticos con propiedades queratolíticas, los cuales deben ser recetados por un médico, pueden erradicarlas.
  • Las onicocriptosis o encarnación de las uñas, que son muy dolorosas y pueden llegar a provocar diversas infecciones.
  • La bromhidrosis, afección de la piel provocada por la descomposición de la sudoración, provocando un característico olor fétido. El óxido de zinc es utilizado en combinación con productos para el calzado.
  • El pie de atleta, cuyo nombre científico es tinea pedis o tiña de los pies. Una infección por hongos muy frecuente, en muchos casos bastante rebelde. Comienza generalmente en los espacios interdigitales, pero puede invadir un área más extensa. La piel afectada presenta un aspecto macerado y puede cursar con ampollas (vesículas).
  • Los callos (helomas) son durezas (hiperqueratosis) en una zona superficial circunscrita, producidas por un traumatismo repetido, generalmente a causa de una prominencia ósea o un defecto del calzado.