Spider Jerusalem, ‘I hate it here’ y una diatriba

En efecto, escuchemos a la pata de silla de la verdad.
Esa viñeta es de la paliza más brutal de todo Transmetropolitan el cómic que voy a usar para mi TFG.
Pensad en este artículo como un prefacio de prueba a mi TFG. O como que me aburro sobremanera.
O ambos.
En cualquier caso, Transmetropolitan es uno de mis cómics favoritos. No solo porque el protagonista es un periodista calvo y con gafas (puede que me sienta un poco identificado con él), sino porque es un cómic adulto en todos los aspectos. Trata un tema complicado (los deberes de un periodista involucrado en una elección) y lo hace con suficiente humor escatológico y adulto como para que Garth Ennis se atragante con él.
Por no decir que no se anda con chiquitas.
Como dicen en inglés, it doesn’t pull its punches, es decir, que no se corta un pelo.
La trama es… la siguiente: Spider Jerusalem es un periodista retirado, pero su editor le llama y le dice que le debe dos libros, de manera que vuelve a La Ciudad, que es como MegaCity One de Juez Dredd pero con men… má… No sé si tiene más o menos crimen que MegOne, así que asumamos que el Juez está arrestando a alguien durante todo Transmet. Cuando el periodista vuelve ahí, empieza a seguir los desarrollos políticos que están teniendo lugar en su Ciudad. Así pues, juega una parte en las elecciones, haciendo con el periodismo lo que él cree tiene que hacer.
En sus propias palabras:
Journalism is just a gun. It’s only got one bullet in it, but if you aim right, that’s all you need. Aim it right, and you can blow a kneecap off the world.
Y… sí, en un mundo ideal, eso sería el periodismo. Sin embargo, hay muchas complicaciones en las redacciones como, por ejemplo, no hay gente material para seguir todo lo que pasa y, también, hay una línea editorial que respetar. Por no decir que seguimos con la obsesión de que el periodismo informativo tiene que ser perfectamente objetivo.
Yo creo que no. El periodismo debiera ser incómodo y honesto. Eso no implica que sea objetivo. De hecho, mientras el lector sepa que el periodista les está dando todos los datos que tiene a su disposición de manera honesta y correcta, eso es lo que hace falta. Por parte del periodista. El público debiera informarse más, debiera intentar contrastar y no confiar ciegamente en el autor del artículo. El autor es falible y tiene que hacer lo que le manda el jefe. Quiera o no.
Pero no quiero hablar demasiado del periodismo. Después de todo, aún estoy un poco verde en el tema. No que eso me haya parado antes, pero bueno.
Spider Jerusalem es una persona ruidosa, desagradable y un tanto agresiva. Ahora bien, eso no le hace una mala persona. Solo una persona insoportable.
De hecho, alguien puede ser desagradable y ser fundamentalmente bueno, de la misma manera que alguien agradable puede ser terrible. No es aparente o normal, pero es posible.
Pero bueno, Spider Jerusalem es alguien desagradable porque es alguien a quien una continua exposición a gente le ha dejado quemado, sin energía e incapaz de interactuar de una manera delicada con los demás.
El personaje es rudo y duro y está enfrascado en una cruzada contra la estupidez de la gente. No es un anarquista. No es un comunista. Es, más bien, un socialista que quiere que el gobierno sea responsable y actúe de buena manera.
Sí, de niño iba a pegarse con la policía y se divertía, pero eso es más su naturaleza antisistema. Pero el personaje cree que hay una manera de que un Estado proteja a la gente.
El problema es que conoce a la gente.
There’s one hole in every revolution, large or small. And it’s one word long — people. No matter how big the idea they all stand under, people are small and weak and cheap and frightened. It’s people that kill every revolution.
I always thought people were essentially bright. Distracted, sure, and weak, and beaten, but never stupid. And then you show them, here’s the two people who want to be president. One is evil, but you can deal with him, because he actually harbors beliefs. The other one will tell any lie, wear any mask, to become president, and not only that, he fucking hates you, and he’s doing this just so he can make your lives hell. And who do you think they vote for? Stupid.
Sí, la gente (que no las personas) es estúpida. En grupo, la gente no tiene nada que les redima. Sacan, muchas veces, lo peor de sí mismos. También son capaces de sacar lo mejor de sí mismos, pero rara vez he visto la expresión “turba benigna”.
Ahora bien, ¿”turba enfurecida”?
Pero, aun sabiendo que la gente es fundamentalmente estúpida, Spider sigue queriéndola. Es un poco como Sir Terry Pratchett.
A Pratchett le enfurecía lo estúpida que era la gente a veces. Sin embargo, sus novelas estaban llenas de personajes que defendían a la gente y te recordaban que, por estúpida que sea la gente, merece la pena salvarles y protegerles porque son personas. No porque sean buenas personas o porque vayan a curar el cáncer o cualquier tontería, sino porque son personas.
A pesar de sus muchos, muchos, muchos fallos personales (ausencia de higiene, egolatría, mal humor, sadismo…), Spider manifiesta algo maravilloso hacia todos, tal y como hacía Pratchett: empatía.
Como hacía Pratchett y como quiero hacer yo en el futuro (cuando sepa hacerlo bien), Spider sabe que, para cambiar el mundo, tiene que hacer que los demás vean que no todo es como parece, tiene que intentar que todos vean lo que les rodea y que piensen por su cuenta.
Y se enfada cuando no lo hacen, pero sabe que no lo pueden evitar. Son así.
¿Es la gente irremediable?
Sí y no.
Sí, porque las costumbres culturales tardan generaciones enteras en cambiar.
No, porque las costumbres culturales tardan generaciones enteras en cambiar.
Poco a poco, todo va mejorando. A veces, se da un salto hacia atrás, como se ve en Transmet cuando eligen a The Smiler como presidente. Pero, por norma general, la gente aprende. Tarda mucho, pero siempre hay personas dispuestas a hacer que todo avance. Spider es una de esas personas.
Es maleducado, desagradable e irascible, pero quiere que mejoremos. Y debiéramos hacerlo. No por él, sino por nosotros mismos.
