En la biblioteca (I): Ella y ellos

Primero han llegado ellos dos. Después ella. Se besan, se miran, se sonríen. Si él la mira, ella no puede contener las lágrimas. En cambio, a ella le sonríe sin ocultar su tristeza. Se abrazan con las manos. Ella, la otra, parece tranquila y escribe en el aire con su lápiz gastado. Tal vez si la que llora pudiera saber lo que escribe ella, no seguiría llorando. Pero si no llorara, su lápiz no sabría dibujar las palabras que flotan en el aire para decirle que ella solo hay una.