Dos décadas.
Tras dos décadas vividas,
mis manos enardecidas
y de rosa teñidas
sobrevivieron batallas
y derribaron murallas.
Diez años brincando
y otros diez caminando,
mis ojos han reído
y mi sonrisa ha surgido,
con mi música sonando.
He probado mil manjares,
visto océanos y mares
de pinturas a murales,
diferencias abismales.
Amé a quien no debía
y rechacé a quien merecía,
curé heridas y amarguras
y rompí las ataduras.
Aprendí a leer mil cuentos,
a contar hasta quinientos.
Me enseñaron la poesía,
y cada verso se lucía
provocando mi atonía.
Tras dos décadas seguidas
quiero dar la bienvenida
a más magia y a más vida,
y otros diez lindos abriles
que me presten sus raíles,
hacia nuevas rutas, miles.