10 transformaciones que asumirás al emprender

10 transformaciones que asumirás al emprender

Hace mil años que no he escrito un post y he dejado esto botado. Pero entre un montón de problemas personales, mi enfoque hacia el diseño por sobre el blogging, delineación de nuevos proyectos y la inestabilidad que ha sufrido mi señal de internet en este último tiempo me han cortado la inspiración como para poder escribir un artículo decente. Pero ya no me excuso más y de acuerdo a las muchas cosas que he visto últimamente en el mundo del emprendimiento digital, traigo este tema a la mesa de conversación.

La gente que me ha comenzado a leer sabe muy bien que siempre he tenido los pies sobre la tierra en cuestiones de emprendimiento y que me gustaría que mis seguidores también los tuviesen. No tiene nada que ver con no motivarse, sino que no simplemente me gusta desmitificar este ecosistema que muchos “emprendedores” lo muestran como si fueran agujetas de color de rosa y no es así. Ser freelancer, emprendedor, nómada digital, remoter, autónomo o como desees llamarte requiere de motivación, fe y agallas, pero también de mucha paciencia, determinación y disciplina.

Ya lo he comentado en alguna ocasión y aunque no me gusta darle consejos a nadie para no coartar la libertad de las personas, si voy a orientarte a que tengas en cuenta algunas áreas de tu vida que sufrirán alguna modificación parcial o total una vez que decides tomar este camino. Y al igual que yo, es muy probable que una vez que lo hagas, no des marcha atrás.

Tiempo Invertido

El punto que más drásticamente cambia cuando te vuelves un(a) emprendedor(a) es probablemente el tiempo que inviertes en tu trabajo. Cuando estás por cuenta ajena trabajas durante 8 horas que se reparten entre la mañana y la tarde, pero cuando te toca irte a tu casa te olvidas totalmente de la empresa y de tu trabajo. En modo freelance, tu eres quien debe organizar sus tiempos más productivos y los tiempos de descanso, si no quieres terminar trabajando 24/7 y terminar quemado(a). Es más, puede que te suceda mucho que mientras un viernes por la noche tus amigos están carreteando, tú estés terminando un proyecto que el cliente te pidió para el día Sábado o incluso el Domingo.

Ocio y salidas

¿Recuerdas cuál fue la última ocasión en que pudiste ir a una fiesta con tus amigos? ¿O la última vez que fuiste al cine o al concierto de alguna banda que te gusta mucho? ¿Y de la última vez que te enganchaste con una serie de televisión? Mientras estabas estudiando en la Universidad tenías tiempo de sobra para todas estas cosas, pero si eres como yo y te saltaste el trabajo fijo, en el paso de estudiante a freelancer, lo más probable es que tu tiempo de ocio actualmente sea reducidísimo. No digo que no debas tenerlo. Es más, creo que un tiempo de distracciones es más que necesario para no sobrecargarse y justamente por eso mismo debes apreciar esos cada vez más escasos momentos que tienes de salidas.

Alimentación

¡Olvídate de comer las cuatro comidas diarias! Si trabajas independiente ya sea para tu propio proyecto, para el proyecto de un cliente o teletrabajas para otra empresa, con suerte tendrás tiempo de comer cuando te da hambre. Ahora tienes una gran ventaja si trabajas desde tu casa al tener la cocina cerca, así que no hay excusa para comer algo contundente en vez de recurrir a la comida chatarra. Y si trabajas y viajas por el mundo -o estás en el intento de ello.-, tienes la obligación sí o sí de aprender a cocinar. Todo con el objetivo de poder alimentarte con otra cosa que no sea Sopa Maruchan todo el tiempo, y así te ahorras el dinero del restorán.

Amistades y vida social

Al llegar a la segunda parte de tus veintitantos este es uno de los temas que más se transforma en tu vida, pero al ser emprendedor esta depuración se multiplica a la enésima potencia. Es muy probable que en tu juventud más temprana tu círculo social se componía de amigos de la infancia, compañeros de clases y gente con la que compartías ciertos intereses como escuchar el mismo tipo de música o practicar running todas las mañanas. Pero con el paso del tiempo tendrás que hacer sí o sí un detox de tus amistades y si estás emprendiendo, lo más probable es que tu vida social se reduzca a alguno que otro evento de networking. Al final te terminarás quedando con esos pocos amigos que sí van en la misma dirección que tú y están ahí contigo en los momentos cruciales.

Amor y relaciones

Por lo menos yo, siempre recomiendo que si estás soltera/o y te vas a emparejar, asegúrate que tu parternaire también sea un/a emprendedor/a o por lo menos que trabaje independiente. Ya que de lo contrario, sí él/ella es un/a empleado/a es muy probable que no entienda el hecho de que estés trabajando todo el tiempo en un negocio o proyecto, que muchas veces no habrá mucho tiempo para encuentros o citas románticas y que el sexo posiblemente pase a segundo plano para ti. Si ya tienes una pareja, ésta debe estar al tanto de lo que tú haces, la confianza debe ser vital para así evitar malos entendidos y respetarse sus tiempos. También debe saber que quizá por ahora no puedan haber planes a futuro como comprometerse, casarse o tener hijos. Eso por lo menos durante los primeros años de tu negocio, después depende de ti coordinar ambas cosas a la vez, trabajo y familia.

Dinero

Cuando trabajas de 9 a 6 no tienes mayores preocupaciones con respecto al dinero, porque tienes la certeza de que este llegará los días 15 y 30 de cada mes. Pero cuando te embarcas en la aventura del emprendimiento, es muy importante contar con un colchón financiero que te permita sobrevivir durante tus primeros meses, sobre todo si vives solo/a. Si aún estás con tus padres puede que el drama no sea tan terrible, pero tampoco es la idea depender 100% de ellos. Es cierto que a la hora de emprender estás más consciente de la fluidez del dinero, pero al mismo tiempo como sabes que todo depende 100% de ti, el tema te puede volver un poco paranoico, por lo que aprender a manejar las finanzas personales se vuelve una gran necesidad. Una de las grandes cosas que sueles aprender mientras emprendes es la diferencia entre gasto e inversión.

Educación

Una de las cosas que se te va de las manos mientras trabajas en un empleo tradicional -y que a mi juicio es groso error.- tiene que ver con la educación y la formación constante como profesional, algo que es vital cuando la haces de freelance. Es importante aprovechar de pulirnos ahora que ya tenemos la oportunidad de aprender muchísimas cosas gracias a la tecnología, se acabaron las excusas. Y de hecho, yo me he dedicado el año pasado casi solamente a eso: a reforzar mis habilidades y a descubrir cosas nuevas, porque sé que invertir en mi talento es algo vital y que puede marcar la diferencia en mis negocios. Hace muy poco leí una frase que dice “El rico se educa mientras el pobre se entretiene”. Y no creo que se refiera solamente a la pobreza monetaria, sino que a algo integral.

Vacaciones

Como cuando trabajas independiente todo depende de ti, el tiempo que deseas tener de vacaciones también te lo das tú. Esto puede parecer rico para algunos y es una gran ventaja, pero al estar empezando puede que te de envidia como la mayoría de tus amigos se van de viaje ya sea dentro del país o al extranjero, mientras que tú debes estar todavía dándole la máquina porque sino se te van los clientes, pero tranquilo amigo/a, tu “libertad” será tu mayor recompensa. Ahora, si la haces de nómada digital puede que ni siquiera necesites vacaciones, y esto te puede jugar tan a favor como en contra. También hay algunos nómadas digitales que se dan sus intervalos para viajar y para estar en casa, depende de lo que te haga feliz.

Independencia

Todos/as quieren irse a vivir solos/as e independizarse de sus padres apenas terminan la Universidad. Sin embargo, la idea de tener que gastar plata en necesidades básicas como mercadería o pagar cuentas es absolutamente incompatible con el hecho de invertir y montar un negocio. Actualmente la vida se está volviendo cada vez más cara y es cada vez más difícil de conseguir subsidios para poder obtener una casa propia. Por todo esto, es muy probable que si decides saltar de estudiante a emprendedor directamente, tengas que estar algunos años con tus padres hasta que tu negocio de lo suficiente como para poder arreglártelas solo/a.

Belleza y apariencia

Este punto nos afecta más a nosotras las mujeres, pero también cuenta para ustedes amigos machos. Es prácticamente imposible dedicar tiempo al cuidado estético de nuestra apariencia personal mientras estamos haciéndola de trabajadores remotos. ¿No has oído hablar del famoso síndrome del pijama?. A eso me refiero y es un mal que acecha a millones de freelancers en el mundo, especialmente en la etapa de producción, porque cuando vas a presentarle el proyecto al cliente no se vale andar todo el día en pijama. ¡Arréglense un poquito de vez en cuando, eso fortalece el autoestima que igualmente es importante! Lo más probable es que mientras para tus amigos sea casi normal el postear tanta selfie en sus redes sociales, para ti es prácticamente un lujo en términos de tiempo.

Y bueno, existen muchas áreas más que se transforman una vez que decidimos emprender, pero creo que estas son las más evidentes. Este es un camino muy oscuro en el cual hay que renunciar a muchas cosas, pero que al final de todo, vale la pena. O por lo menos eso creo.

¿Y a ti, se te ocurre otro cambio más en esta etapa de emprendedor? ¿Cómo has experimentado tu carrera?

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