Warcraft: El Origen… y a lo mejor nada más.
Acabo de ver la peli y aquí van mis impresiones. Las resumo en: buena recreación del mundo de Azeroth, a los fans más o menos nos gustará, pero como peli, no pasa de ser un entretenimiento, pero puede ser liosa y aburrida para quien no conozca la historia.
Por si alguien no está al tanto de la historia, este post está lleno de spoilers, dejad de leer aquí. Y ahora, empecemos por lo malo.
Hay momentos que desgraciadamente resultan ridículos, casi vergonzosos. La “historia de amor” entre Lothar y Garona chirría muy mucho. Es tan falsa (y me ha recordado mucho todo el rato) a la de Starlord y Gamora en Guardianes de la Galaxia. Los momentos de “intimidad” entre ellos dos son con diferencia lo peor de la peli. ¿Se supone que se atraen por lo físico, porque se admiran como guerreros, como… qué? Ni puta idea, está metido con calzador porque tiene que haber una historia de amor, y punto.
La historia avanza a trompicones y se pierde completamente la noción de si transcurren días, semanas o meses a lo largo de la película. Como para colmo se alternan portales, cabalgadas y vuelos en grifo no hay prácticamente perspectiva de las distancias.
Otra de las escenas medio ridículas es la del combate con el golem. La idea no está mal, es una forma ingeniosa de acabar con Medivh, pero como se desarrolla la escena es un poco ridícula. Y eso me lleva a otra cosa más preocupante: las escenas de combate y batallas son espectaculares, hay acción, pero nada de emoción. Me temo que en eso tengo que coincidir con muchos críticos: la película no tiene alma, no ha habido ningún momento (como sí me ocurrió con El Señor de los Anillos) de ponerte los pelos de punta, dejarte clavado boquiabierto en la butaca, emocionarte hasta casi llorar. Nada.
Los combates son divertidos, brutales, bien coreografiados, pero se sienten vacíos. Y lo mismo ocurre cuando se van conociendo personajes y escenarios que hemos visto en el juego y ahora vemos hechos realidad: son situaciones espectaculares, preciosistas, pero no te transmiten nada más. No sé si porque habiamos visto demasiados trailers, o porque las cinemáticas del juego ya son muy buenas, pero los planos de la construcción del Portal Oscuro parecen una simple postalita. Y a medida que vamos viendo los personajes tampoco hay emoción más allá del “joer, los orcos están súper bien hechos”.
Entre las cosas que ni fú ni fá empezaría destacando los cambios en el lore. No me han parecido mal para que la historia sea más cinematográfica y no se limite a calcar la historia de los juegos. Los personajes en general creo que están bien recreados (aunque podriamos discutir sobre las interpretaciones, en general sosas). Y aquí hay una cosa que sencillamente no puedo evaluar: no puedo ponerme en el lugar de una persona que no conozca la historia de Warcraft para saber si se entera de todo lo que ocurre. Para los jugadores tanto los personajes como los lugares nos son tan familiares como si fuesen del mundo real. Para una persona que no conozca el lore creo que navegará más que Magallanes.
Y finalmente, las cosas que me han gustado, empezando por el apartado técnico. Sencillamente espectacular, los orcos son reales, desde los primeros planos te olvidas de que están generados por ordenador sobre los movimientos de un actor humano. No recuerdo ni un momento que parezcan ningún pastiche, todos son reales: sus movimientos, sus caras… son perfectos.
La recreación de los paisajes y escenarios también es perfecta, es como recorrer los escenarios del juegos hechos realidad. El múrloc bajo el puente o esa piedra de invocación que se vé en un segundo plano son ejemplos de la fidelidad con el que se ha recreado el entorno.
El hecho de que se haya huido del conflicto clásico Horda contra Alianza también es un buen punto. Tanto en un bando como en el otro hay puntos de vista distintos sobre cómo enfrentar los desafíos que se les presentan. En este aspecto diría que gana la Horda. La gente está acostumbrada a los orcos como criaturas sanguinarias, pero aquí los vemos desde la primera escena como seres con sentimientos, preocupados por su familia, su clan y su futuro, enfrentados a decisiones morales. No son las bestias sin piedad de siempre, y eso es algo que sin duda chocará a quien vea la peli sin conocer los juegos y piense que los orcos son simples bestias sedientas de sangre.
Mención especial creo que merecen las mujeres. Aunque sean pocas y aparentemente secundarias, salvo Garona, tanto ésta, como Draka, como lady Taria son personajes con entidad propia, no son ni planos ni elementos del decorado. En un par de trazos podemos ver mucho de su personalidad y sus acciones son coherentes. Tal vez de Garona en la película faltan elementos para entender del todo sus motivaciones. Diría que es el personaje más cambiado respecto al canon de los juegos, ya que aquí no está poseida ni controlada por nadie.
¿Tendrá éxito la película? Ni idea, ahora mismo no me atrevería a hacer ninguna apuesta. En general a los fans les está gustando mucho, y con los millones de fans que tiene Blizzard igual sí saca un rendimiento bueno como para que haya al menos una secuela. Hay suficientes cliffhangers como para que la haya: Go’el, Garona, la misma guerra entre la Horda y la Alianza…
Resumiendo: no me ha desagradado, me ha resultado entretenida y una buena adaptación del mundo de Azeroth, pero la historia flaquea bastante. Es que ni siquiera he sentido la misma emoción que jugando momentos clave del WoW: la primera vez que entras en una gran ciudad, algunas cadenas de quests, algunas cinemáticas… joer, es que las quests de la pequeña Pamela en Tierras de la Peste, o la búsqueda de la esposa de Mankrik, tienen más emoción y sentimiento que esta película.
Ojalá tenga el éxito suficiente como para que se haga una secuela, y que aprendan de los errores y logren narrar una historia más potente al nivel de los mimbres con los que están trabajando. Pero me temo que pueda pasar sin pena ni gloria y que hasta aquí haya llegado Warcraft en cine.