145 días

Pt 1/ no sé cuantas

Buenos días/tardes/noches.
So… no soy la mejor expresando mis sentimientos o pensamientos, neta, no sé externarlos de ninguna forma posible pero desde hace tiempo siento la urgente necesidad de hacerlo ¿por qué? Tal vez porque me encuentro viviendo una experiencia que anhele por muchísimo tiempo: mi intercambio en Chile.

4 meses y 24 días. 145 días en total para ser exactos, en los que he estado totalmente fuera de mi zona de confort en todos los sentidos que puedan pensar. 145 días en los que me ha pasado DE TODO, experiencias buenas, experiencias malas, crudas que no sabía que podían existir (maldito pisco), estrés que no me deja dormir, viajar de mochilazo, confiar en personas que acabo de conocer, perderme un chingo de veces (sobre todo en las rutas de micro), trekking MUCHO trekking, vivir literalmente en medio del bosque, extrañar como nunca los tacos (los de verdad, los del norte, de esos de asada con tortilla de harina), vivir comiendo sopaipillas, tomar hasta 5 o más tazas de café al día, conocer la nieve y casi no vivir para contarlo, darme cuenta (o reafirmarme) que lo mio neta no es cocinar, vivir constantemente en escenas de Sillent Hill por la neblina super densa que hay aquí, sentirme sola, escalar volcanes, otras cosas que no creo que pueda contar por aquí, ver un chingo de marchas y paros estudiantiles (de los de verdad, los que se enfrentan contra los carabineros y terminan llenos de gas lacrimogeno), andar muy “rustica” como mis amigos de Mexicali dicen… en fin, muchísimas cosas en estos 145 días.

Si bien Temuco no fue mi primera opción al buscar hacer mi intercambio
 (de hecho ni sabia que existía)por cuestiones de tiempo termine aquí y si de algo estoy segura es que no me arrepiento de nada. La verdad llegué sin saber a donde iba, juraba que había icebergs aquí ( y si hay pero muchísimo más al sur)… Me encontré con diferentes barreras: naturales, de idiomas, de pensamientos, de costumbres, etc. fue un contraste muy interesante y que más que dejar que me afectará trate de aprender lo más que pude. La neta me debieron haber dado la beca UABC de intercambio a un país de NO habla hispana porque WOW, Chile es un país con su propio idioma ¿cachai po?, rodeado totalmente de barreras naturales: al norte sus extensos desiertos; al sur sus lagos, volcanes,icerbergs y paisajes helados; al este la majestuosa cordillera de Los Andes; y al oeste su frió Océano Pacifico.

Otro aspecto que me dificulto un poco mi estadía aquí (y hasta la fecha aún me la complica) es el dinero, la conversión. Los que me conocen saben que soy pésima para administrarme y a eso agréguenle el tener que ir por la vida haciendo cuentas rápidas con cantidades de miles y millones, plus agregarle la conversión de CLP a MXN y viceversa (una “luca”/mil pesos chilenos=35 mxn) así que ya sabrán la cara que ponía cuando al pagar el bus me cobraban 500 pesos; un chocolate en 2,500 pesos o pagar el arriendo de 95,000 pesos.

Volviendo con el idioma chileno, hasta la fecha se me complica entender los modismos que usan, la forma de acortar las palabras y de comerse las letras, o la velocidad con la que hablan hahaha, sé que muchas veces los desespere al preguntar mil veces que me repitieran lo que decían, que más despacio y que lo dijeran “en español” y ya si de plano no entendía o me daba pena preguntar nomas aplicaba la típica (MI típica) de asentir con la cabeza, reírme y cambiar de tema para disimular que no les entendí ni madres. He querido hablar en chileno pero me gana la risa por que neta no me sale ni el acento ni la tonalidad con la que lo hablan, por ejemplo, el “weeenaaaa” cuando alguna situación esta padre o literal algo bueno hiciste; o el “Aloo” al momento de contestar las llamadas, y que siempre que me llamaban era un largo momento de: 
Johanna: ¿Bueno?
Chilenx: Alo
Johanna: ¿bueno?
Chilenx: Alo?
(Se repite hasta que agarraba la onda y les decía “Alo” y ya me empezaban a hablar)

Tampoco voy a olvidar los momentos en el super o cualquier tiendita en donde al momento de pagar te preguntan “¿Boleta o cheque?” y aún sigo sin saber que onda. Igual ya que vas a pagar y te preguntan que sí “Cancelas?” que ahora ya sé que significa pagar/ o como quieres pagar, pero antes de saber esto pase por varias situaciones tipo:
Cajera: lo Cancela?
Johanna: Nooo, me lo llevo
Cajera: …
Cajera: como lo cancela?
Johanna: Sí me lo llevo!

(Yeah, so akward)

Y oh! como olvidar la cara que ponían cuando me hablaban y yo, educadamente, les contestaba que “¿mande?” ya que tal parece que lo entienden literalmente que “me manden” una palabra bastante sumisa de hecho, pero que desde chicos nos enseñan a contestar así, anyway. Hablando de educación, como que aquí nadieee o casi nadie dice “salud” cuando estornudan. Entonces era bastante incomodo que alguien estonudara y yo decirles naturalmente que “salud” y después de eso ver la cara de WTF que me ponían, y sí, tarde mucho en acostumbrarme y ya no decirles nada, o al yo estornudar ya no esperar que me lo dijeran.

En fin, estos son solo algunos ejemplos que los contrastes que he tenido al llegar a Chile, y que seguiré escribiendo más adelante, pero ahorita son la 7:53 am y decidí escribir para curar mi jetlag o insomnio que no me ha dejado dormir… y creo que esto sirve. 
¡Chao!