DESCUBRE LOS COLORES DE TU VIDA

Los colores son una forma de diálogo con nosotros mismos, por lo que cada color está asociado a un sentimiento, deseo, agradecimiento, pensamiento, entre otros.

Es importante observarlos en nuestros movimiento, nuestra forma de vestir cada día, el color de nuestro coche, de nuestra casa, la habitación donde dormimos, o el lugar donde trabajamos.

AZUL: El azul favorece el equilibrio de las energías, la comunicación y la comprensión de los demás. Es el color más espiritual de todo el espectro del arco iris. El azul es paz y tranquilidad distensión y armonía.

MARRÓN: El marrón es el color del recogimiento, la comodidad de la vida natural arraigada, el apego al suelo. Es el color de las sensaciones físicas y sensoriales, de la voluntad de contrición y ascetismo.

NARANJA: Es el color de la confianza en uno mismo, simboliza la voluntad de la existencia, la voluntad de superar los avatares de la vida, la felicidad y la entrega. Abre horizontes insospechados. Es un color desafiante que posee una inmensa energía experiencial.

AMARILLO: El amarillo es el color del contacto, de la vida pública, de la entrega a la comunicación intelectual. Transmite alegría y simpatía.

GRIS: El gris es el color de la madurez, la neutralidad y la capacidad de adaptación. El gris oscuro tiene un efecto amenazante y angustioso. El gris perla tranquiliza y puede considerarse como portador de esperanza

VERDE: El verde es el color del corazón iluminado, del crecimiento armonioso. Libera energías creativas, es el color propio del amor.

PÚRPURA: El púrpura representa una combinación equilibrada de dos extremos. Nos transporta a experiencias místicas límite y nos proporciona fuerza espiritual.

ROJO: El rojo es el color de la alegría de la vida, de la fuerza vital, una fuente estimulante de energías que pueden ser tanto constructiva como destructivas. Activa en todas direcciones. Es el símbolo de la poderosa fuerza de voluntad.

ROSA: El rosa es el color del centro cordial, de la expresión sin límite del amor y la entrega, la sensualidad hecha amor universal, la vivencia de la parte femenina.

VIOLETA: El violeta es el color de la madurez, de la unión de contrarios, de la comunicación de espíritu y materia. Es un excelente color para profundizar en la meditación, hacer experiencias límites, entregarse al guía espiritual. Posee la energía del conocimiento.

NEGRO: Es el color de la receptividad absoluta. Los colores rodeados por el negro tienen más fuerza luminosa: el negro no rivaliza con los demás colores, sino que los realza y recalca. Quien se rodea del color negro necesita energía de fuera, tal vez porque su flujo energético esté obstruido.

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