La experiencia creativa

Foto: Por Montserrat Alejos, durante Taller Soy Creativo Morosho Primavera 2017.

“¡Que creativo es tu hijo!, deberías meterlo a clases de arte.”, “Yo soy cero creativo.”, “Ayúdame con la decoración, tú que eres súper creativa.”, “El futuro laboral necesita personas creativas.”

Con frases como estas nos topamos todo el tiempo. Pero, ¿Qué es realmente la creatividad? ¿Es naturaleza humana? Un adulto, ¿Aún puede desarrollar creatividad? ¿Cómo detecto si mi hijo es creativo?

Crear es “producir algo de la nada”, y no se puede creer algo de la nada. Siempre necesitaremos tomar ideas, materiales y procesos ya existentes, para luego transformarlos. Así obtendremos algo realmente nuevo, diferente.

Transformamos el entorno porque queremos obtener un resultado o porque disfrutamos el proceso de transformación. Este proceso de transformación es necesario repetirlo para llegar a resultados más exactos. Durante este proceso las personas pueden aumentar su confianza creativa, o ir perdiéndola.

¿Cómo sucede esto? Algunas veces cuando los resultados no salen como tú esperabas, tu confianza en tus habilidades creativas empieza a desvanecerse. Esto sucede porque crees que el no haber obtenido el resultado que querías significa que no eres creativo. Pero así no funciona, ser creativo no depende de los resultados que obtuviste, si no de las diferentes formas en que intentaste resolver algo.

No fueron mil intentos fallidos, fue un invento de mil pasos

Posiblemente han escuchado hablar de los mil intentos antes de que Thomas Alva Edison llegara a lo que se conoce hoy como la lámpara incandescente. Edison, en primer lugar, no creó la lámpara desde cero, si no que tomó varios inventos ya existentes, y los transformó. Para llegar al resultado que esperaba, probó muchos caminos. Cada uno de esos intentos fueron caminos creativos, mil pasos diferentes uno de otro, que llevaron a Edison a encontrar una solución.

Durante un taller de desarrollo de Creatividad…

Una niña de 8 años le dicen a su compañera de 13“¡Qué bonito dibujas!, ¡Cómo me encantaría dibujar como tú!, pero mira que feo dibujo yo, no entiendo cómo le haces.” a lo cual la chica de 13 le responde: “No creas que yo pintaba así cuando tenía tu edad. A tu edad, mis dibujos no me gustaban, pero he estado practicando desde ese entonces hasta poder dibujar como lo ves hoy. Así, que si tu practicas, puedes llegar a dibujar como yo, o mucho mejor.” La niña de 8, con cara de satisfacción, dice: “¿¡Enserio!? Yo pensé que desde chica dibujas así.”

Foto: Por Montserrat Alejos, durante Taller Soy Creativo Morosho Primavera 2017.

Como niños (y a veces hasta como adultos) nos es difícil imaginar el pasado de las cosas que son externas a nosotros. Somos capaces de identificar que alguien es hábil o tiene talento para algo en específico. Pero no somos capaces de imaginar el proceso que esa persona vivió para llegar a donde está hoy. Lo cual nos puede llevar en algunas ocasiones, a dar por hecho que esa persona nació con un don o talento especial, y que llevó ventaja sobre nosotros desde el primer día de su existencia.

La vida sólo puede ser comprendida mirando hacia atrás

Lo cual puede funcionar mirando 5 años atrás en la vida de una persona que aprendió a dibujar artística y estéticamente, o mirar 790,000 años atrás en la historia de la humanidad, una humanidad creadora y transformadora, por naturaleza y por evolución. La creación del fuego, la invención de la escritura, el desarrollo del lenguaje… todo esto fue posible debido a la capacidad creatividad del ser humano.

Todos nacemos creativos

Es naturaleza y evolución humana. Nuestro cerebro está diseñado y habilitado para procesar información y transformar nuestro alrededor para poder sobrevivir. Ya sea concibiendo nuevas ideas, transformando objetos o inventando nuevas formas de hacer las cosas, todos siempre estamos creando, unos más que otros.

Foto: Por Montserrat Alejos, durante Taller Soy Creativo Morosho Primavera 2017.

Entonces, ¿Por qué algunas personas no experimentan su creatividad?

Porque vivimos en sociedad. Y como sociedad, poseemos una conciencia colectiva. Es decir, una serie de creencias, actitudes y pensamientos que generan una fuerza que nos mantiene unidos como grupo social. Muchas veces, esta fuerza suele predominar sobre la conciencia individual, llevando a algunas personas a bloquear, inconscientemente, sus habilidades creativas, ya que hacen únicamente lo que esta sociedad les dicta. Llevándolos a casos extremos en los cuáles no se atreven a tomar sus propias decisiones, y peor aún, no se permiten descubrir y desarrollar sus habilidades y gustos individuales.

El bloqueo de la creatividad

Así como todos nacemos creativos, también nuestra creatividad se empieza a bloquear desde que nacemos. Al convivir con otros seres humanos, absorbemos toda la información que nos sea posible a esa edad. Entonces, si crecemos en un ambiente en el que los adultos no toman sus propias decisiones, adultos que piensan que no son creativos, adultos conformistas, rutinarios, que les importa más lo que pensarán los demás de ellos mismos que lo que les hace estar en paz, adultos que le temen a lo diferente, adultos que no son capaces de convivir con cualquier persona, adultos incapaces de escuchar, adultos que creen saberlo todo… la probabilidad de que nuestra capacidad creativa se vaya bloqueando, es muy alta.

¿Qué podemos hacer como adultos y como padres, desde nuestra posición, para desbloquear y potencializar la creatividad en los niños?

Foto: Por Montserrat Alejos, durante Taller Soy Creativo Morosho Primavera 2017.

Te comparto algunas ideas:

Ambiente.- Crear el ambiente (espacio y tiempo) para que los niños jueguen, inventen y experimenten ser ellos mismos.

Persuación verbal.- Recordarles y repetirles que tienen la capacidad de transformarse a sí mismos y su entorno, con conocimiento, paciencia y perseverancia.

Rol Model.- Contarles historias de gente que ha logrado sus metas, y el proceso que tuvieron que pasar para llegar a ello. Incluso puedes ser tu el adulto ejemplo.

Conciencia Creativa.- Explicarle a los niños por qué todos somos capaces de crear y transformar nuestro entorno. Hacerlos conscientes de su naturaleza creativa y de resolución de problemas.

La importancia de vivir con creatividad

Mantenernos creativos es esencial para nuestro desarrollo profesional. Más importante aún, para nuestro desarrollo personal y emocional. Una persona creativa es una persona que se conoce a sí misma, es consciente de sus capacidades. Una persona que se sabe creativa, se atreve a aceptar nuevos retos, por que sabe que es capaz de afrontarlos y solucionarlos. Una persona creativa sabe que para transformar su entorno, es necesario aprender constantemente, ser flexible y adaptarse al cambio.

Foto: Por Montserrat Alejos, durante Taller Soy Creativo Morosho Primavera 2017.

Al vivir con creatividad, generamos un bien común a la sociedad. Ya que podemos resolver no sólo problemas individuales, si no también a nivel comunidad. Si cada uno de nosotros nos volvemos más creativos, si nuestros hijos crecen siendo creativos, habrá mas soluciones para el mundo en el que vivimos.