Petardos
Entretenerse tirando petardos es una actividad curiosa.
Lo divertido es molestar a los demás con el ruido y/o la sorpresa de tirarlo a traición o tirar tantos que se haga insoportable para el prójimo, a lo valenciano.
Además, comprarlos es dificilillo. Sólo se pueden adquirir en establecimientos autorizados, que son muy pocos, y tiene unos límites estrictos de edad y categoría que hay que cumplir, bajo pena de grandes multas.
La cosa no puede ser más absurda. Se enciende se tira, se mira los demás a ver que cara ponen y ya está. No parece gran cosa.
Sin embargo, todos los años por estas fechas muchísima gente se busca la vida para conseguirlos y satisfacer sus ganas tirando ingentes cantidades: animales muertos del susto, dedos explotados, vecinos molestados y el año que viene más.
No estoy de acuerdo, muerte a los petardos.
