La importancia de la historia

La ignorancia histórica nos mete en muchos problemas. Y debilita nuestra imaginación. Los planteamientos formales, de los que han abusado especialmente los economistas, han arrinconado al conocimiento histórico. En oficios jóvenes, como lo es la construcción de artefactos digitales, aún no se ha incorporado una conciencia histórica como método de investigación y creación. La experiencia histórica es una buena medicina frente a la ideología y el dogma; yendo directamente a la realidad, frente a los refritos y las respuestas abstractas.

Hay escritores maravillosos cuya obra es el mejor antídoto frente a este problema tan grave. Creo que Darwin, con El origen de las especies, sigue siendo la demostración más elaborada y concienzuda. Darwin hace un esfuerzo enorme para reunir materiales de distintos campos, donde los contraejemplos son tan importantes como las propias pruebas de sus tesis.

Si se pudiese demostrar que existió un órgano complejo que no pudo haber sido formado por modificaciones pequeñas, numerosas y sucesivas, mi teoría se destruiría por completo; per0 no puedo encontrar ningún cas0 de esta clase. (El origen de las especies, 32)
Según la teoría de la selección natural, podemos comprender claramente todo el sentido de aquella antigua ley de Historia Natural: Natura non facit salturn. Esta ley, si consideramos sólo los habitantes actuales del mundo, no es rigurosamente exacta; per0 si incluímos todos los de los tiempos pasados, ya conocidos, ya desconocidos, tiene que ser, según nuestra teoría, rigurosamente verdadera. (El origen de las especies, 70–71)

Hay una conexión profunda entre la materia con la que trabaja Darwin y la del desarrollo de producto digital: en ambos casos el contexto forma parte de la respuesta. Por lo tanto, conocerlo no queda del lado de la erudición; no es una información que adorna.

La mala noticia es que así es como suele percibirse en la profesión, como un mero adorno. La buena, que es fácil ofrecer ejemplos que demuestran el importante papel que juega el conocimiento histórico. En mi experiencia estos ejemplos ayudan tanto a los que empiezan como a los que ya se han formado en el oficio.

En las escasas ocasiones donde la historia pellizca un poco la atención, es para entusiasmar con la singularidad y el genio. Los ejemplos que voy a utilizar aquí huyen intencionadamente de eso; no porque en Steve Jobs no haya muy buenos materiales históricos, sino porque su figura eclipsa, y diluye la historia en una psicología del genio.

El debate Tanenbaum-Torvalds

Escribo este artículo en un medio, una red, que en el nivel más inferior de todas sus capas tecnológicas, termina apoyándose en lo que se conoce como el kernel de Linux. Es un trozo de todo un puzzle, complejo, en el que muchas piezas tienen que encajar, para que al final yo pueda escribir y tú me puedas leer.

Linus Torvalds empezó ese trozo en 1991. En julio de ese año envió un mensaje al grupo comp.os.minix. Un mensaje sencillo pidiendo información y ayuda.

Path: gmdzi!unido!mcsun!news.funet.fi!hydra!klaava!torvalds
From: @klaava.Helsinki.FI”>torva…@klaava.Helsinki.FI (Linus Benedict Torvalds)
Newsgroups: comp.os.minix
Subject: Gcc-1.40 and a posix-question
Keywords: gcc, posix
Message-ID: <1991Jul3.100050.9886@klaava.Helsinki.FI>
Date: 3 Jul 91 10:00:50 GMT
Organization: University of Helsinki
Lines: 28
Hello netlanders,
Due to a project I’m working on (in minix), I’m interested in the posix
standard definition. Could somebody please point me to a (preferably)
machine-readable format of the latest posix rules? Ftp-sites would be
nice.

Y un poco más tarde, en agosto, ya estaba hablando del sistema operativo que había empezado a montar. Como una simple afición.

Path: gmdzi!unido!fauern!ira.uka.de!sol.ctr.columbia.edu!zaphod.mps.ohio-state.edu!
wupost!uunet!mcsun!news.funet.fi!hydra!klaava!torvalds
From: @klaava.Helsinki.FI”>torva…@klaava.Helsinki.FI (Linus Benedict Torvalds)
Newsgroups: comp.os.minix
Subject: What would you like to see most in minix?
Summary: small poll for my new operating system
Keywords: 386, preferences
Message-ID: <1991Aug25.205708.9541@klaava.Helsinki.FI>
Date: 25 Aug 91 20:57:08 GMT
Organization: University of Helsinki
Lines: 20
Hello everybody out there using minix -
I’m doing a (free) operating system (just a hobby, won’t be big and
professional like gnu) for 386(486) AT clones. This has been brewing
since april, and is starting to get ready. I’d like any feedback on
things people like/dislike in minix, as my OS resembles it somewhat
(same physical layout of the file-system (due to practical reasons)
among other things).

Más tarde, en octubre, empezaría a hablar de la primera versión que se podía utilizar. Y sin ningún plan ni previsión, su afición fue convirtiéndose progresivamente en un proyecto al que otras personas se unían.

Esos primeros mensajes están dirigidos al grupo comp.os.minix, porque Minix fue el punto de partida de Torvalds. Era la réplica gratuita de UNIX; la forma que Tanenbaum, un profesor de universidad, había encontrado para enseñar sistemas operativos en sus clases. La reacción de Tanenbaum al nacimiento de aquella otra criatura ha pasado a la historia como el debate Tanenbaum-Torvalds.

La crítica de Tanenbaum enfrentaba las virtudes de un sistema como el suyo, apoyado en micronúcleos, a los vicios de un diseño monolítico, que según él nacía ya muerto. Es decir, su crítica era al mismo tiempo una predicción: LINUX is obsolete, fue el mensaje que inició este hilo de discusión que ya ha pasado a la historia.


Es hermoso contemplar un patrón histórico con tantos materiales significativos. A través del debate uno puede contemplar la historia viva de un artefacto en plena creación. Es una creación que no sigue un plan; que no funciona con estimaciones de tiempo; y donde no parece existir una necesidad de motivar a los que emplean su tiempo en ella. El debate, además, sirve como un antídoto frente a las elaboraciones teóricas: puede que Minix fuera más bello -según el criterio estético de Tanenbaum-, pero no se cumplió su predicción. Dejando abierta una cuestión determinante en la propagación de los ecosistemas tecnológicos: qué favoreció la acogida de un sistema frente al otro.

No es necesario subrayar cuántos perfiles distintos, dentro del oficio, pueden hacer mejor la profesión, asomándose a este debate. Incluso en una versión tan breve y esquemática como ésta.

Asociaciones al azar

Un link es intencionadamente simple. La rutina nos oculta las decisiones personales detrás de un elemento tan decisivo en la web. Y nos impide llegar a la sorpresa y hacernos la pregunta estrella: por qué es así un link.

Tim Berners-Lee es la persona que ha pasado a la historia como el inventor de la web. Algunas piezas del invento estaban insinuadas; otras las tuvo que crear; y al final él fue quien las encajo todas. Lo hizo buscando respuestas a preguntas y motivaciones personales. En su libro Tejiendo la red ofrece algunas pistas sobre esas motivaciones que le inspiraban.

Algunas estaban pegadas a su propio contexto, histórico y familiar. Sus padres eran ingenieros y formaron parte como programadores del equipo que construyó el Ferranti Mark I, que se considera como el primer ordenador comercializado. Los hombres y los ordenadores, de entonces, parecían funcionar de formas completamente distintas. Y Berners-Lee se preguntaba si no habría alguna forma de acercar los segundos a los primeros: acercarlos a los mecanismos de la intuición y la comprensión.

There have always been things which people are good at, and things computers have been good at, and little overlap between the two. I was brought up to understand this distinction in the 50s and 60s and intuition and understanding were human characteristics, and that computers worked mechanically in tables and hierarchies. One of the things computers have not done for an organization is to be able to store random associations between disparate things, although this is something the brain has always done relatively well.

Esas preguntas se relacionaban de forma natural con una aspiración clásica, reformulada por Berners-Lee, y donde el link encuentra su encaje: un espacio común de información organizado orgánicamente por los que participan en él.

The dream behind the Web is of a common information space in which we communicate by sharing information. Its universality is essential: the fact that a hypertext link can point to anything, be it personal, local or global, be it draft or highly polished. There was a second part of the dream, too, dependent on the Web being so generally used that it became a realistic mirror (or in fact the primary embodiment) of the ways in which we work and play and socialize. That was that once the state of our interactions was on line, we could then use computers to help us analyse it, make sense of what we are doing, where we individually fit in, and how we can better work together.

Ya sabemos por qué un link es tan tonto y simple: es la unidad mínima de relación entre dos cosas. Esa relación no puede estar limitada de antemano, porque depende de quién establece la relación. En la esfera más individual la relación puede llegar a no ser significativa, incluso aberrante, para el que la contempla desde fuera. En la esfera más social, que es la que domina nuestra forma de vivir la web, son relaciones que acaban estabilizándose por simple estadística de grupos.


Estos materiales, que un arqueólogo de las ideas podría remontar a la esfera pública de la Ilustración, son decisivos para la forma en la que desempeñamos nuestro trabajo diario. No necesitamos tanta profundidad, como ese arqueólogo, para entender que la información, la vivencia individual y las relaciones sociales constituyen el núcleo de este artefacto. Y que siempre habrá una tensión entre ellas, porque es su propio motor.

La historia, además, te permite asomarte a un momento muy especial en la creación de artefactos digitales: la madre de Berners-Lee era una programadora, junto con otras muchas mujeres en los años 50, en un momento de cambio en la propia industria. Y te ayuda a valorar la importancia de las condiciones sociales en el desarrollo y manifestación de una figura brillante.

Trabajando con el Mark Ferranti I

Es fácil ver cuánto puede ayudar en el oficio diario incorporar estas referencias, para formar una suerte de intuición, una comprensión espontánea del medio.

La genésis de Gmail

Se le atribuye a Lenin una frase divertida y profunda al mismo tiempo.

La revolución empieza en casa.

Dos referencias semánticas aparentemente tan alejadas y tan cerca en la tinta. IKEA se dio cuenta de su potente efectismo, y la utilizó comercialmente.

Nos hemos acostumbrado a las revoluciones en el mundo de las startups y los productos digitales. En el camino el significado se ha resentido, perdiendo músculo; como cualquier rutina. Gmail fue también en su momento una revolución. Una revolución que precisamente empezó dentro de Google, poco después de empezar como el buscador que hoy conocemos.

Es refrescante contemplar al padre de la criatura, Paul Buchheit, en su mesa de trabajo en las oficinas de Google, en 1999.

Paul Buchheit en 1999, en los inicios de Gmail

Buchheit ya traía la afición. Como estudiante había desarrollado su propio cliente de email para la web. Con la sencilla motivación de estar construyendo algo, con la regla más simple y efectiva: empezar con algo útil y luego ir mejorándolo.

I had started to make an email program before in, probably, 1996. I had this idea I wanted to build web-based email. I worked on it for a couple of weeks and then got bored. One of the lessons I learned from that was just in terms of my own psychology, that it was important that I always have a working product. The first thing I do on day one is build something useful, then just keep improving it.

A Buchheit le hicieron un encargo que hoy helaría la sangre de muchos managers, por indefinido. Sin plan; sin previsión; sin métricas.

I was supposed to build an email thing.

Y en el camino se fue encontrando las dudas naturales, cuando construyes algo que no entienden bien ni los de dentro, ni los de fuera. Las principales tenían que ver precisamente con la obsesión de los fundadores de Google de hacer pivotar todo en torno al buscador. Las compañías que parecían la competencia se habían hecho adultas convirtiéndose en portales.

En el recuerdo de Buchheit encontramos que los que no tuvieron dudas, fueron los decisivos. Y la sutil referencia a los demás deja muy claro que se encontró poco apoyado.

Larry and Sergey were always supportive. A lot of other people were much less supportive. Before we launched Gmail, many people inside of Google thought that the whole project should be scrapped. One notable executive predicted that we would never even get to a million users. We can’t let those voices drag us down.

Y el propio Buchheit da un consejo para poder resistir a esas presiones.

In order to grow, be free, and reclaim our mental resources, it helps to clear out these voices. It’s simple, yet very difficult, because they’ll keep coming back. But with practice, we get better.

Las resistencias no eran algo exclusivo de los managers. Las resistencias están en el entorno. Así que hasta la misma decisión de utilizar Javascript como la principal tecnología tenía muchas implicaciones.

When I decided to write the Gmail interface in Javascript, pretty much everyone who knew anything about Javascript or web browsers told me that it was a bad idea. It had been tried in the past, and always ended in disaster. But times change fast, and fortunately I was in an environment where doing impossible things was not just permitted, but encouraged.

Y el resto de los pasos que dieron para llegar hasta el Gmail que hoy todos disfrutamos, ofrecen perspectivas similares de otras personas que empezaron a participar en el proyecto: para aportar diseño; para aportar métricas; para aportar negocio. La misma cadena de incorporación de aportaciones es un ejemplo ilustrativo de cómo se fue haciendo mayor el organismo.


Es fácil ver que la historia de Gmail es una fuente de inspiración. Lo es para cualquier perfil: desarrollador, diseñador, product manager, ceo… Es una toma de conciencia, a partir del ejemplo, de algunas verdades que muchas veces quedan silenciadas por los tópicos: el desarrollo de productos digitales incorpora, en algún grado, la imprevisibilidad de serie, y por lo tanto no pueden estar cortados únicamente por el patrón del cálculo de costes y beneficios; la adaptación es un factor más decisivo que la planificación o la previsión, porque la realidad es una variable inconmensurable, y es precisamente el nervio de la evolución del artefacto; la desorganización, en algún grado, es el elemento imprescindible para dejar espacio a lo imprevisible y a la adaptación.

En cada enfoque profesional verdades tan sencillas como esas pueden ayudar a cada uno a afrontar los retos e incorporar un carácter en el oficio: no sabemos de antemano el alcance de una tecnología; no debemos asumir que escribir software es una hoja en blanco de 8 a 5; no podemos diseñar sin formar parte de lo que diseñamos; no podemos predecir el futuro de un negocio con una hoja de cálculo como única herramienta.


He rescatado estos trozos de la historia reciente, para devolverlos a la vida. Para que muestren ellos mismos su riqueza. Contemplándola es inevitable que tomemos conciencia de todo lo que perdemos al no incorporar el contexto a nuestro trabajo diario, como herramienta de creación y de invención. Volviendo al pasado, para redescubrir el presente. Refrescando lo que se ha vuelto rutina, con el impulso inagotable de los orígenes.