De Calle 11 a Medellin
Nov 2 · 1 min read
Platicaban bajo la lluvia. Afortunadamente estaban resguardados en el primer piso de una vecindad con una pequeña puerta a la entrada que invitaba a pasar con reserva. Era la fachada amarilla numerada con el 27, extrañamente para un lugar con esa apariencia el interfón funcionaba.
Juan toco el numero 5, del otro lado del cable sonaba una chicharra que Jorge desconoce donde esta instalada, sin embargo suena con la fuerza de un ejercito de mil grillos y lo despertó.
Afortunadamente los amigos de la infancia se encontraban nuevamente. La lluvia se veía caer por la ventana mientras se ponían al día, conversando.

