Carta abierta a una ciudadana (que se pregunte qué pasa en RTVE)

Estimada ciudadana:
No sé si usted nos oye o nos ve; en cualquier caso, quizás le habrán llegado noticias o comentarios sobre lo que pasa en RTVE y puede que se pregunte el motivo de tanta protesta, del ‘viernes negro’ y de tantas trabajadoras
difundiendo a los cuatro vientos los males que les aquejan y las propuestas para acabar con ellos.

Yo soy una de ellas. No importa mi nombre porque lo que intento trasmitirle es un sentir compartido por las que trabajamos en RTVE y también por nuestros compañeros. Mi pretensión es que me acompañe en esta reflexión y que usted misma saque sus conclusiones.

Para situarnos, comenzaré por presentarle al movimiento de ‘Mujeres RTVE’. Somos muchas. No puedo decirle cuántas exactamente, pero creo, sin faltar a la verdad, que si no somos todas, somos casi todas las que trabajamos en
este servicio público y, por ello, para usted. Sospechosa uniformidad, me dirá. Bien, no es uniformidad. Es unidad.

Somos diversas, diferentes, con edades, trabajos, experiencias e intereses distintos, como cualquier colectivo, pero, en este caso, lo que nos une es mucho más fuerte. Es el deseo de que RTVE deje de estar a merced de los vaivenes políticos y sea un servicio público que responda a las necesidades e intereses de los ciudadanos, es decir de personas como usted.

Permítame una especie de digresión previa para situarnos en el quién, el qué, el cuándo, el dónde y el por qué; ya sabe, los puntos esenciales de cualquier información que se honre.

Supongo que recuerda el pasado 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, y la histórica movilización de las mujeres, jóvenes y veteranas, feministas ortodoxas y heterodoxas, de militancia probada y de conciencia emergente.
En RTVE, ese día también es especial. No solo se secundan los paros parciales, convocados por los sindicatos mayoritarios, sino que muchas, para sorpresa de la Dirección, nos sumamos a esta primera huelga feminista.

Pero, ya se sabe, las alegrías duran poco. La esperada reforma de RTVE está de nuevo bloqueada, a la espera de los informes jurídicos solicitados por el PP. El partido en el gobierno cuestiona la propuesta consensuada por el resto de los grupos parlamentarios para renovar la Presidencia y el Consejo de Administración de la Corporación RTVE por concurso público, en cumplimiento de la Ley aprobada en septiembre de 2017 por todos los partidos, incluso, en un primer momento, por el PP, aunque finalmente se abstuvo.

Así que las Mujeres de RTVE seguimos de negro. Al de la huelga feminista, sumamos ahora el de los ‘viernes negros’, convocados y apoyados por los Consejos de Informativos y los sindicatos. A las reivindicaciones de igualdad de género, como el fin de las brechas salarial y laboral, unimos la de la renovación de CRTVE que, como el resto de los compañeros, consideramos ineludible y urgente.

Por ello, hemos decidido utilizar todos los medios a nuestro alcance, desde las redes a este tan tradicional, para exponer los males que vulneran el mandato encomendado por ley a CRTVE, de ahí nuestro #AsíSeManipula, y reivindicar su papel de servicio a los ciudadanos, como usted, quienes, al fin y a la postre, ya que la financian, han de ser sus únicos beneficiarios.

Me dirá, bueno, a mí qué me cuenta, todos tenemos problemas y, además, este debate es cansino y de larga data. Ya se sabe, RTVE siempre es progubernamental. Tengo que darle la razón, es verdad, ya que poco han durado los escasos períodos en los que se ha apostado por la independencia.
Aun así, déjeme que insista. ¿Y sabe por qué? Porque a diario cada una de nosotras, cada uno de nuestros compañeros, llegamos a los distintos centros de RTVE con un único objetivo: hacer lo mejor posible nuestro trabajo.

El otro día, el 8 de mayo, en su comparecencia en el Senado, el ministro de Hacienda y Función Pública, el señor Montoro, hizo algunas afirmaciones respecto a RTVE que, si me permite, requieren alguna precisión. Es verdad, como dijo el señor Montoro, que a las Cámaras legislativas, el Congreso y el Senado, les compete la renovación del Consejo de Administración de RTVE y de su presidente. Es cierto, pero también lo es que nunca ha habido una dirección en RTVE que no contase con el visto bueno previo del gobierno de turno.

El señor Montoro subraya, según consta en el diario de Sesiones, que,” Radiotelevisión Española tiene una calidad en sus profesionales que es lo primero que hay que reconocer. Son miles de profesionales que hoy, en términos de audiencia informativa, son los primeros”. Sin entrar el tema de las audiencias, si los profesionales de RTVE no son el problema, es lógico concluir que el problema entonces son “las direcciones” nombradas en base a criterios que poco o nada tienen de profesionales.

Quizás por aquello de a grandes males, grandes remedios, el señor Montoro propone a los descontentos con los informativos de RTVE una solución radical: “Cambie usted de canal. Hay muchos”.

Pues, no. Nosotras, las Mujeres de RTVE, como el resto de nuestros compañeros, le pedimos que no cambie de canal. Le diría incluso que ‘ese cambie de canal’ se parece a esas ‘fake news’ de las que tanto se habla ahora y que antes se llamaban simplemente mentiras o propaganda maliciosa.

Si siente la tentación de cambiar de canal, piense en todo aquello que, contra viento y marea, hacemos para usted: RTVE, en el aire 24 horas al día, 365 días al año, delante y detrás de los micrófonos y las cámaras. Espacios para mayorías y para múltiples minorías. Música clásica (Radio Clásica), la cultura más alternativa y puntera (Radio 3), la información continua y en profundidad (Radio 5 y Radio 1, TVE 24 Horas), informativos y programas especializados (La 2, La 1) o los espacios más innovadores (La 2 o RTVE.es).

Quizás ahora no dé importancia a la existencias de estos programas; pero, piénselo, quizás los echará de menos si desaparecen. Estos profesionales, a los que el señor Montoro reconoce sus méritos, creemos que ya es hora de que CRTVE deje de estar en continua “transición”. Es urgente asegurar su independencia, que los nombramientos sean por motivos profesionales y no políticos, y también, ¡ay, esos recortes que nos hacen!, asegurar su viabilidad económica para garantizar nuestra producción y nuestros estudios. Pero no todo son números. Como servicio público, RTVE también está obligada a esa rentabilidad social que tantas veces se relega.

Por eso, estamos decididas a no cejar en esta lucha y esperamos su apoyo. Ganaremos todos, incluso los políticos, estén en el gobierno o en la oposición. Pero, sobre todo, usted, como ciudadana, y nosotras, como profesionales, porque RTVE será un espacio común, de todos y para todos. Así, que ya ve, hasta entonces seguiremos vestidas de negro para impedir que nos lleven ‘a negro’.

Y si quiere usted apoyarnos este próximo viernes (#viernesnegro4), no lo dude. Vístase de negro, hágase una foto y súbala a sus redes sociales porque esta defensa es por una #RTVEdeTodos.

Una trabajadora de RTVE