Mujer sabia que edifica su casa. Parte 2

Todos estos días me he dispuesto a estudiar la mujer del Proverbios 31 que como les indiqué en el primer artículo que escribí, era tanta su humildad que ni su nombre se conoce; sus acciones fueron más relevante, más de trascendencia que su nombre, en verdad quería que quedará registrado todo lo que hacía ella en una época donde no había picatodo, licuadora, microondas, aviones, transporte escolar e inversiones en la bolsa. Nada de eso existía sin embargo ella era una mujer con un corazón inmenso, una actitud noble y correcta que hacía lo propio por su familia.

Creo que el cuadro que hice de cada versículo me hizo pensar en la sabiduría de esta mujer, pero que cuando la estudiamos para nuestro aprendizaje olvidamos algo, y es simplemente que ella era sabia, no perfecta.

Seguramente tenía días de días, pero como era sabia, siempre edificaba, nunca destruía, y he allí lo que la hacía distinta a otras mujeres.

Esta reflexión trae paz a la vida de una mujer y sobre todo dirección para saber cómo orar.

Oremos entonces por ser mujeres sabias, mujeres que edifican, mujeres que se ayudan unas a otras, que tienen ideas creativas para salir adelante, y sobre todo mujeres que aman a su familia.

Mujeres sabias y no perfectas, que edifican en todo momento.

Dios te bendiga.