El rol de Gago

Gago tuvo una recuperación récord de la rotura del tendón de Aquiles

No ha sido un camino de rosas el regreso de Fernando Gago a Boca. Prodigio surgido de Inferiores, el por entonces “Pintita” la rompió con Alfio Basile, dejó una fortuna cuando se fue al Real Madrid e ilusionó a todos con su retorno en 2013, ya con Carlos Bianchi de entrenador. Sin embargo, las lesiones primero y su fastidio después conspiraron contra su calidad y su buen juego. Ya con el equipo más enderezado, tuvo que ver desde afuera los dos títulos que logró el club desde su vuelta. Ahora, Gago está recuperado en tiempo récord de su fea lesión ante River, estará ante Estudiantes en Mar del Plata y luchará por ganarse un lugar en este plantel.

¿Qué le deparará el 2016 a Fernando? El comienzo es esperanzador: con una voluntad enorme, achicó considerablemente los tiempos de recuperación y ya puede estar haciendo fútbol con el plantel antes del arranque de la temporada oficial, como para no dar ventaja. Seguramente tendrá que volver a tomar ritmo, pero Gago tiene dos puestos a los que aspirar: el de volante central, llenando el hueco que por ahora es de un incipiente Andrés Cubas ante la baja de Cristian Erbes; o el de interior, flotante, como ladero de Lodeiro.

Es cierto que la inclusión de Gago en el mediocampo como un volante suelto puede conspirar contra un mal que preocupa en Boca: la falta de desborde. Fernando es más acorde a la distribución central, sin tanto despliegue; ubicarlo como número cinco, en cambio, contribuirá a la fluidez del juego si se lo rodea en los laterales con jugadores de dinámica y sorpresa. Habrá que ver si el ex Roma puede bancarse el mediocampo por su cuenta como en los viejos buenos tiempos.

Con la lupa encima por todavía no haber rendido como se esperaba, con la bronca por perderse las vueltas olímpicas del equipo, con las ganas de revertir todo manifestadas en su impresionante recuperación: así arranca Gago el 2016. “Pintita” quedó lejos y es hora de construir una nueva historia en Boca.

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