La medida ideal

Boca terminó la fase de grupos con 12 unidades, producto de tres victorias y tres empates -sí, para aquellos despistados, terminó invicto- con 11 goles a favor y cuatro en contra, siendo así el sexto mejor primero. Como consecuencia, le tocará enfrentarse a Cerro Porteño, un rival que parece una medida adecuada para esta primera instancia.

El Ciclón paraguayo transitó un camino similar al del Xeneize en lo que va del año: arrancó de manera irregular de la mano de César Farías, quien dejó el cargo tras una derrota por 2–0 ante Cobresal, y la dirigencia decidió que Gustavo Morínigo, un entrenador joven pero con experiencia en la Copa Libertadores (llevó a Nacional a la final del 2014 ante San Lorenzo), sea su sucesor. Además, también disputó el clásico el pasado fin de semana, aunque el resultado no fue un apático 0–0 como en La Bombonera, sino una derrota por 2–1 ante Olimpia.

“Cerro ha hecho una inversión importante en el último mercado de pases y eso generó una gran expectativa. La derrota del domingo lógicamente no genera el mejor clima”, le contó Hugo Miño, periodista paraguayo de Tigo Sports, a MuyBoca Radio. Marcelo Estigarribia, Jonathan Fabbro, Rodrigo Rojas, Jonthan Santana y Luís Leal (el goleador del equipo) son algunas de las figuras que Morínigo tiene en el plantel.

“Seguramente use un esquema clásico, un 4–4–2, posiblemente. Es un técnico que cuando juega como local prioriza el cero en el arco propio y después hacer valer el gol como visitante”, contó Miño. De hecho, en la lista de concentrados para el jueves no figura Fabbro, con quien tuvo un cruce cuando asumió en el cargo y a quien prácticamente solo ha utilizado en el campeonato local.

Ni el más complicado, ni el más débil: ese es Cerro Porteño, el contricante del próximo jueves. Uno que exigirá al técnico y a los jugadores lo suficiente para demostrar para qué está este nuevo Boca.

Por Germán Boero

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.