Los deberes para 2016

Así terminaba Boca el 2015, ¿vendrán más festejos?

Arranca un nuevo año, se estrenan los almanaques y se escriben por primera vez las agendas. Con cada cambio de calendario vienen además las promesas, las metas, los objetivos; Boca también los tiene. La obsesión es la Libertadores, siempre, desde aquella final perdida en 1963 contra el Santos de Pelé, y esta edición no será la excepción. Pero yendo más a lo puntual, siendo más perfeccionistas, en MuyBoca jugamos a armar una lista con las prioridades futbolísticas del club.

-Trabajar sobre la base.

Más allá de algún altibajo, es indudable que 2015 marcó un quiebre con respecto a los años anteriores. Boca recuperó protagonismo, salió a imponerse en todas las canchas y en los diferentes torneos que encaró, y terminó con dos sonrisas: la liga y la Copa Argentina quedaron en Brandsen 805. Esto marca que hay un equipo que supo aprender a pelear títulos y que cuenta con importantes valores: más allá de Carlos Tevez, hay que realzar los nombres del Cata Díaz, Nicolás Lodeiro, Pablo Pérez y unos cuantos más.

Después de mercados de pases con muchos nombres que sirvieron para terminar armando esta base, ahora toca la hora de apuntalar lo conseguido. Reforzarse con nombres claves, necesarios, que vengan a aportar valor agregado a este plantel que ya ha ganado su respeto y que completen los puestos aún acéfalos. Con un salto de calidad como el que se precisa, el sueño de la Libertadores puede ser realidad.

-Consolidar liderazgos.

De la mano del armado de una base, hay jugadores que van sumando experiencia en Boca y que pueden ser líderes en un futuro no tan lejano. Es obvia la influencia de Tevez, pero también está Cristian Erbes, después de un año entero de titularidad indiscutida, o Nicolás Lodeiro, que ganó ascendencia al bancarse partidos chivos. “No vine a pelearme con nadie”, fue la frase de Carlitos cuando quisieron imponer diferencias con Agustín Orion; si bien el concepto de “El grupo” suele utilizarse arteramente en ciertos casos -y más en Boca-, es importante tener cabecillas dispuestos a jugársela por el conjunto. Alrededor del Apache deben surgir nuevos caciques.

-Promover juveniles.

Ya con un equipo amoldado, con menos presión y con la oportunidad de la doble competencia entre Libertadores y torneo local, Boca debe apostar a consolidar a los pibes de Inferiores, aún una cuenta pendiente. El caso emblemático es el de Andrés Cubas: necesita jugar más seguido para demostrar su potencial. Rodrigo Bentancur y Franco Cristaldo, ya con minutos, deberán exponer más aptitudes para meterle presión al Vasco. Alexis Messidoro es una promesa que todavía no vio minutos en Primera, pero que ha goleado en Inferiores y que estará con el plantel en la pretemporada.

-Valorizar jugadores.

El ejemplo perfecto para este tópico es Jonathan Calleri: potenciado al lado de Tevez, el ex All Boys fue más goleador y más relevante, y alcanzó una cotización de más de 10 millones de euros. Fruto de mercados de pases donde se apostó a jóvenes con proyección, Boca tiene varios jugadores con un potencialmente interesante valor de reventa: Andrés Chávez, Marcelo Meli, Federico Carrizo (retorna de su préstamo), Cristian Pavón, Sebastián Palacios… Además de utilizarlos por su valor futbolístico, jugársela por ellos también será una inversión económica.