¿Qué partido se viene?

La certeza que dejó el partido de ida por los cuartos de final de la Copa Libertadores es que Boca, con la valla en cero, pasa a semifinales del torneo. Nacional lo sabe: tiene que convertir por lo menos un gol si quiere aspirar a seguir en la competición. Sin embargo, el juego en la Bombonera seguramente se desarrollará de forma opuesta: el Xeneize se enfrentará a un Bolso replegado, interesado por mantener el cero y salir de contragolpe.

Nacional llega tocado a la Bombonera: con titulares, Peñarol le empató el clásico en la última jugada y con un hombre menos. Además, tres importantes piezas de ataque arrastran lesiones y no podrán estar en la revancha: Nicolás López, Kevin Ramírez y Cristian Tabó. El arma ofensiva será Papelito Fernández, autor del gol en la ida, y por estas limitaciones el Bolso profundizará aún más la estrategia que ya le dio resultado para eliminar a Corinthians: cerrado atrás, rápido en el medio, letal de contragolpe.

¿Qué hará Boca? Todavía golpeado por las bajas de su mediocampo ideal (Cubas, Gago y Lodeiro -que a pesar de una recuperación récord quedó afuera de la lista de concentrados-), el Xeneize apostará en Buenos Aires a que sus extremos tengan un mejor nivel que del otro lado del charco. El vértigo de Pavón y la potencia de Chávez, posible titular, serán las armas para desbordar a Nacional, con la guía de Tevez por el centro y la llegada por sorpresa de los volantes y laterales.

El plan ofensivo de Guillermo, repetido a lo largo de la Copa, consiste en abrir la cancha y sumar jugadores en área rival. Para cumplirlo, será importante no repetir los errores de la vuelta con Cerro Porteño, donde Boca perdió el mediocampo en el primer tiempo. Otro punto a tener en cuenta: si bien Nacional por las lesiones mermó su altura, complicó mucho en Parque Central con las pelotas paradas.

Después de once años, Boca vuelve a definir un cuartos de final en la Bombonera. Que sea otra histórica noche de Libertadores.

Por Lucas Guerrero (@lucasg91)