En Nuestro Mundo “Post-Hecho”, Levanta Tu Voz — Vidas Dependen de Ello

Photo by Tom Laffay

by Karen Heredia

En las semanas transcurridas desde la elección de Trump aquí en Estados Unidos, se ha puesto claro que su victoria inesperada es otro ejemplo más de una ola mundial de lo que se está llamando política populista. En los Estados Unidos, este populismo ha sido ampliamente definido e impulsado por una combinación de supremacía blanca, xenofobia y misoginia — todas abarcadas por el movimiento ultra derecha — así como por el resentimiento económico entre las poblaciones que han sufrido de las políticas y las prácticas de la globalización. Desde el voto en Gran Bretaña para su salida de la Unión Europea, al surgimiento de anti-inmigrantes y anti-socialistas políticos y partidos populistas en toda Europa, y la derrota del acuerdo de paz colombiano atribuido en gran medida al movimiento populista conservador del ex-presidente Alvaro Uribe, estamos viendo el surgimiento de políticos de derecha radical en todo el mundo.

Para complicar las cosas, ha habido un cambio en la cultura de los medios de las organizaciones de noticias con departamentos de verificación de hechos dedicados hacia las corporaciones de medios que adaptan su contenido a audiencias de consumidores políticamente conectados. Esto, combinado con los medios de comunicación social y las nuevas tecnologías móviles, que actúan como herramientas de mercadeo directo a los consumidores para los políticos, teóricos de la conspiración, y falsos sitios de noticias por igual, ha creado un mundo “post-hecho” que permite a las personas de no escuchar hechos que no les gusta o que están en desacuerdo.

Los políticos de extrema derecha como Trump, Uribe, Boris Johnson o Marine Le Pen de Francia son maestros manipuladores de las debilidades del panorama de los medios, utilizando los medios sociales para alimentar los temores populistas y el fanatismo, apoyando sus afirmaciones y difundiendo la desinformación. En Colombia, la campaña organizada contra el acuerdo de paz entre el gobierno y las FARC, dirigida por Uribe, llevó a medios sociales, publicidad y medios de comunicación con malas interpretaciones, rumores y mentiras para promover la ira y el miedo entre los votantes. Aunque en noviembre se llegó finalmente a un nuevo acuerdo de paz, el viaje fue largo y arduo.

Mientras los políticos de derecha radical en todo el mundo aprovechan cada vez más el paisaje “post-hecho” para avanzar en sus agendas de cambio antisocial, las comunidades vulnerables están siendo colocadas en un peligro aún mayor — y con ellas los defensores de los derechos humanos que trabajan para proteger a todos nuestros derechos básicos. En América Latina, especialmente, el número de asesinatos, ataques y represiones contra activistas de derechos humanos esta a niveles históricos, según un informe titulado “El Riesgo de Defender”, publicado en octubre por Oxfam.

Ante el creciente riesgo físico y los informes de violencia contra los activistas de derechos humanos y las comunidades que defienden, se ha vuelto más importante que nunca leer entre las líneas de la retórica política en busca de la verdad.

En honor al Día de los Derechos Humanos el sábado 10 de diciembre de 2016, N-Map está lanzando la serie completa de Palabras Que Matan: El Desprestigio Contra Defensores y Defensoras de Derechos Humanos, que muestra la experiencia compartida de defensores en Colombia que han sufrido ataques difamatorios por parte del gobierno, y en los medios de comunicación, por su trabajo. La serie fue un esfuerzo conjunto entre el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, la Corporación Jurídica Yira Castro, la Comisión Intereclesial Justicia y Paz, la Fundación Bertha y New Media Advocacy Project.

A pesar de que la serie se centra en los defensores de los derechos humanos en Colombia, el mensaje se aplica al público en todas partes: en un mundo “post-hecho”, donde los funcionarios corruptos manipulan regularmente a los medios para influir en la opinión pública, es más importante que nunca defender a las personas que buscan defender nuestros derechos humanos básicos.

Ataques verbales en el congreso, información falsa en la prensa y mensajes amenazantes en las redes sociales pueden traducirse muy rápidamente en amenazas reales para los defensores de derechos humanos y las víctimas que representan. Por favor tómese un momento para ver la serie y compartir.

No permita que los ataques contra los derechos humanos y los defensores de los derechos humanos no sean controlados. Hable en contra el desprestigio. Su apoyo hace la diferencia.