Respuesta a Carta a mi Fisioterapeuta: Te odio.

Tras leer el siguiente artículo, “Carta a mi fisioterapeuta: Te odio” el cual seguramente tendrá muchas más visitas que este, reflexiono, aunque me limitaré a hacerlo sólo de lo resaltado en negrita por el autor.

Estamos en manos de los druidas del S.XXI

No, no somos druidas. Aunque muchos se empeñen en seguir intentando demostrar lo contrario aprovechando y exprimiendo al máximo el efecto inespecífico de nuestra actuación y la empatía, para justificar la “eficacia” de sus actuaciones. Somos aplicación de ciencia médica o sanitaria, que evidentemente no son ciencia exactas, pero son ciencia y eso debe llevar a hacernos trabajar de una determinada forma que aune Evidencia informada, preferencias del paciente y experiencia del Fisioterapeuta en un adeuado equilibrio.

Te odio. Así sin medias tintas

El odio por provocación de miedo y el poder que le confieres en el párrafo no indican una sana relación Fisioterapeuta-Paciente. Habría mucho que decir aquí, pero una relación basada en la confianza, no suele expresarse en estos términos.

Pagar a alguien, hombre o mujer, por hacerte llorar de dolor.

La elección es del que paga y del que accede. Podríamos divagar mucho sobre dolor y exposición a este. Sobre si entrar en el dolor, o no, según estadío de la lesión y objetivo a cumplir. Pero está claro que llorar de dolor, no debe ocurrir NUNCA, en la vida. Ya que sus consecuencias a largo plazo pueden ser bastante negativas.

Yo te pago por el dolor

Me remito al párrafo anterior. Por otro lado respeto que se quiera pagar por eso, pero el Fisioterapeuta no debe ser el profesional indicado.

Sabe leer en cuerpo ajeno, tiene algo de mágico, de herejía

Hace tiempo a mi mismo me gustaba esta afirmación, pero con el tiempo le encontré más inconvenientes que beneficios. Indica poca cercanía, poca explicación y transparencia del proceso, del porqué, para qué y cómo realizan las técnicas o actuaciones. Por experiencia, se que suele tener mucho de interpretación libre de datos en función de lo que se quiera hacer ver (de forma consciente o inconsciente), más que de intento objetivo por saber realmente si estoy en lo cierto o no, si ese es el camino correcto, intentando hacer un trabajo de metacognición intentando ser consciente de que puedo estar equivocado.

Te tocará incluso donde tu pareja de años jamás te tocó

No sería la primera denuncia que cae, normalmente a gente sin titulación, por “excederse”. Espero que por lo menos, pidiera permiso, te hiciera firmar consentimiento informado y la actuación estuviera justificada y el resultado fuera relevante.

Y esa es la Magia

Nuevamente aludes a la magia y citas a lázaro y al dios o el demonio. Dando un “poder” inexplicable a nuestras manos. Esto de nuevo lleva a un excesivo paternalismo, a una externalización de la responsabilidad y la nula transparencia antes comentada.

JAMÁS nos importara el medio. Solo el fin. CORRER. Y pagaremos cualquier precio.

Ese es el problema de muchos paciente y muchos Fisioterapeutas, pero es un gran error creer que el Fin justifica los medios, por que lo mismo, si te o se los hubiera planteado habría encontrado otros medios mucho más adecuados para resolver o tratar el problema, e incluso a lo mejor, sin necesitar tantas visitas…

Porque correr es el precio, o el premio

Bueno, eso ya entra en los gustos de cada uno.

Sé, que si llego, si lo logro, será por tu brujería.

Espero que esto no te lo haya inculcado tu Fisioterapeuta. Ten claro que si llegas, si lo logras. Será por ti mismo. Tu Fisioterapeuta no correrá por ti, ni tu entrenador, ni tus compañeros de kilómetros. Lo harás tú, aunque en determinados momentos necesites de sus consejos o ayudas para conseguirlo, lo harás tú. Pensamientos como este hacen que después andéis buscando “Coachs” que os ayuden a conseguir objetivos, por culpa de muchos que perpetuaron un locus de control externo en vuestras vidas. ¡Ah! y Cuidado con las expectativas poco realistas generadas…

Todos los corredores tenemos una meta que agradecer a esos herejes, a los druidas de la imposición de manos. Y al final tengo que confesar. Si logré mi meta fue por mis cojones, por mis ganas, mi entrenamiento y por la magia de los druidas del siglo XXI. Querido fisioterapeuta, te odio. Pero GRACIAS, PEQUEÑOS DRUIDAS!

Aquí parece que lo solucionas un poco, pero después de todo lo redactado anteriormente queda un poco corto y perdido. Aunque vuelves a caer en Druidas e imposición de manos. Dando lugar a una imagen errónea de la Fisioterapia, que ve y trata al paciente como un sujeto pasivo, que funcionará y mejorará gracias al “poder” del Fisioterapeuta. Y no, no es, o desgracidamente, no debe, ser así. El sujeto debe ser activo en su recuperación acordando con el Fisioterapeuta y una adecuada información los pasos que vais a ir dando, que si bien necesitara en algún momento alguna técnica pasiva, esta no debe ser la actuación principal sino uno de los medio para facilitar el poder realizar un trabajo más activo.

En fin, un reflejo más de la imagen que se da de nuestra profesión en las redes. Un reflejo más de la poca responsabilidad que tenemos ante la Imagen social de la Fisioterapia. Luego seguiremos quejándonos de porque nuestra profesión aquí en España nos está tan valorada ni bien pagada como en otros países… Pues por cosas como estas, señores.

Nos vemos,

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