Los Pilares de Yoros

Consigna de hoy: El Castillo de Yoros

Papiro 33

– Tenemos que llegar a Marmara!
– ¿Qué?!… no te escucho ¿qué dijiste?
– Marmara! Tenemos que llegar hasta allá!
– Pero… pero están Los Pilares! — Gael dejó de remar y sin soltar sus manos de los puños miró a su hermano.
Aunque la lluvia impedía ver con claridad, Timeus sentía la mirada pesada y con miedo de Gael.
– ¡Vayamos al norte! En Azov podemos escondernos, al menos hasta que se tranquilicen las cosas!
– Azov es un callejón sin salida, y estamos muy lejos. La Flota Negra ya pasó por los Pilares. O están destruidos o sólo algunos quedan en pie. Podemos pasar entre los escombros y restos de barcos sin que nos vean. Al menos tenemos que intentarlo.

Timeus sabía que era casi imposible lograrlo, pero la única posibilidad que tenían para llegar a la Isla de Marmara era ese camino. Por tierra las batallas no cesaban y Gael no estaba en condiciones de seguir peleando.
– Ya perdimos el mar! Los Marmaros no pudieron defender El Paso, ahora nos les queda otra que aliarse con nosotros. Tenemos que aprovechar esta brecha, llegar hasta la Costa de los Astilleros y organizar un contraataque.
Ajustando la tela ensangrentada que tenía en su muslo Gael seguía con dudas. — Si llegamos con vida, Érato nos va a colgar, no cumplimos con nuestra parte del trato!
– Nuestra parte del trato era una trampa, y él lo sabía. Ahora somos su única oportunidad.

Los Pilares eran veinticuatro torres, doce de cada lado de El Paso, que custodiaban el ingreso al Mar Interno, famoso por la gran cantidad de oro que tenía sobre su lecho. Los Marmaros fueron quienes levantaron las torres fortificadas como última defensa. Eran majestuosas y se decía que era imposible navegar entre ellas. Sólo los Marmaros ingresaban y explotaban las riquezas del mar. La única Civilización que compartía los beneficios de las profundidades era la Cebactana, pero como nunca tuvieron la necesidad de navegar, sólo tomaban el oro cercano a las costas. Por mar no tenían nada de que estar orgullosos, pero por tierra su ejército era el más temido de toda la Península.

Los registros históricos señalan que hay más de tres mil Papiros Cebactanos. A medida que se traduzcan los pocos encontrados, iremos ampliando los relatos de Timeus y Gael.

Continuará…