Las excusas son de perdedores

Me encanta el fútbol, y en especial el fútbol de la Primera División Costarricense. Sé que no es precisamente la mejor liga de fútbol del mundo, pero me gusta. Desde niño soy fiel seguidor de nuestro fútbol y veo no solo los partidos de la LDA, sino que de prácticamente cualquier equipo de primera, o hasta de segunda si fuera el caso. Crecí viendo partidos de la Liga con Roger Ajún, narrados desde el Rafael Ángel Camacho, Vargas Roldán y estadio Chorotega. Definitivamente hay mucho mas calidad de fútbol en las ligas europeas e inclusive al norte de nuestro país, pero no sé qué tiene el fútbol de CR que me gusta.

Me acuerdo de las grandes alegrías que nos dió (a los manudos) el Chunche, el Sheriff, el Pato y Miso. Me acuerdo de los tragos amargos que nos hizo pasar el Venado, Paté y el Mariachi. Las celebraciones de Rayner Robinson. Buenos tiempos. Siempre uno suele pensar que lo de antes es mejor, no solo en el fútbol pero en la vida también. Siempre creemos que los tiempos pasados fueron mejores. En este caso, la verdad es que sí fueron mejores. Había canchas en peor estado, mas limitaciones, menos dinero pero eran mejores tiempos. Por qué? La respuesta se la atribuyo a la actitud de los jugadores.

No me acuerdo ver nunca al Chunche fingiendo una lesión. No tengo ningún recuerdo de Roger Flores o German Chavarria fingiendo una falta. Sudaban la camiseta y eran ejemplo de coraje, pundonor y ganas. Un reflejo, Italia 90. Ellos lo daban todo, y no ponían excusas. O al menos no tantas como los jugadores de ahora…

Después de ver el clásico el pasado sábado, o mas bien el domingo ya en frío después del colerón de la derrota, me puse a pensar en que el fútbol refleja nuestra sociedad. Vi talento, vi equipos, gente trabajando hacia un meta, pero poniendo excusas. Vi jugadores que prefieren fingir una falta antes que levantarse y anotar. Jugadores que prefieren provocar a otro antes que luchar por y con su equipo por una meta. Y creo que todos somos un poco así…

Que si el árbitro pitó esto o no no debería ser mi excusa, debería ser mi motivación. Siempre pensamos que todo está en nuestra contra. Tendemos a victimizarnos. Yo hice mi parte pero por el árbitro no pude lograr mi objetivo. No son solo los jugadores, si no que en algún punto siempre atribuimos a un “árbitro” la culpa por algo que no logramos. No fue que me levanté tarde, sino que las presas me hicieron quedar mal ante mi jefe y llegué tarde. No fue que yo no di mi 100%, fue que me asignaron el proyecto mas difícil en mi trabajo y a todos los demás les pusieron uno mas fácil. No es que estudié y trabajé mediocremente todo el semestre, es que el profe la tiene contra mi…

Y si dejamos de poner excusas y nos ponemos a trabajar mas duro para no perder el próximo partido?

Y si nos levantamos mas temprano y luchamos por nuestros sueños y metas?

Y si nos proponemos dejar de poner excusas y vemos cada obstáculo como una oportunidad más para crecer?

Creo que si lo hiciéramos, Costa Rica estaría mucho mejor. Creo que si lo hiciéramos, nuestros hijos, primos y amigos se motivarían y también dejarían de poner excusas. Creo que si lo hiciéramos, La Liga hubiera amanecido en tercer lugar y me habría caído mejor la cena del pasado sábado.