Adiós a Milenio

El miércoles pasado dejé de formar parte de Grupo Milenio, la casa donde aprendí y crecí en los últimos 14 años y tenía bajo mi responsabilidad la subdirección de Información y el noticiero de las 8 de la noche.

La salida fue en acuerdo con la empresa ante la imposibilidad de ambas partes de continuar colaborando tras la revelación de la cadena de distorsiones producto de la equivocada administración de la presión externa vivida luego de la publicación de la investigación titulada originalmente “El (falso) éxito de la Cruzada contra el Hambre”.

Esa mala administración de la presión externa llegó al emplazamiento a que desmintiera en “Vuelta Prohibida”, mi columna dominical, el trabajo del equipo de siete tecnólogos y periodistas de Milenio DataLab que encabezaba formalmente hasta antier Karen Cota, a quien precisamente conocí en Milenio y hoy es mi esposa.

Simplemente no acepté; en principio, por convicción profesional -los datos están ahí y pueden ser auditados- y luego por la solidaridad y lealtad a Karen y a su equipo. Si hubieran errores en la investigación no habría propuesto la publicación del trabajo y si éste tuviera equivocaciones que invalidaran sus tesis principales simplemente habríamos rectificado.

Directivos de Milenio, en la mejor de las lides, se esforzaron por detener esta sucesión de errores y porque siguiera colaborando en sus plataformas, mi agradecimiento y reconocimiento para ellos.

Sé que lo que sigue es la descalificación; no importa, a pesar de todo sigo siendo un convencido de que es necesario trabajar y esforzarse porque los medios tradicionales y las grandes empresas de comunicación cambien y evolucionen desde adentro, son nuestro legado pues en muchos de ellos se han dado los grandes momentos del periodismo mexicano y la lucha por la libertad de expresión.

Ahí, en Milenio (y en todos los medios) hay muchos que trabajan y se esfuerzan por hacer buen periodismo, son semillas que (cito a Karen) esperan por florecer, por eso este episodio no me desanima, es un camino que se transita día a día y camina paso a paso.