Carta #5:

En el fragor de la tormenta, allí donde Poseidón desata su furia,allí donde el pequeño barco es mecido por el fuerte oleaje, allí justo allí estoy yo,calado hasta los huesos,toda la ropa mojada,la sensación de comodidad es solo un recuerdo vacío y sin sentido cuando busco reposo cada tarde en la cama y con tormenta de Agosto sigo navegando…al ir a soltar un ballestrinque en proa,algo que en ese momento necesitaba hacer,necesitaba decir,veo que me es devuelto un “Y yo a ti”…nunca tan poco me había otorgado tanto,ver que sigues ahí,como decía un profesor “Septiembre siempre llega” bueno el lo decía con Junio. Fijate como son las cosas que al dia siguiente un mensaje sin corazón mandaste y no me importó además pude oir tu voz y sería maleducado, malagradecido no apreciar una de las mejores cosas que te ha pasado en la semana e incluso en el día.


Odiar no odiamos nada,porque lo que realmente odiamos es lo que esas cosas conlleva,no es el recipiente sino el contenido,pero ambos van unidos y el recipiente deja de serlo si no tiene contenido y el contenido deja de serlo si no tiene recipiente. Hoy te has dejado oir,hoy ha sido de esos días buenos,un buen mal día. Nada más por ahora mi Rosa Cherokee.