Carta #9:

Me despierto rápido,como si saliera a la superficie tras aguantar la respiración bajo el agua durante horas,la luz aún temprana ilumina la habitación,no hay gritos dando orden de subir a los “peldaños” sólo silencio,a tientas busco y enciendo el móvil para cuando pongo el PIN ya estoy casi completamente despierto, veo la hora, es temprano, muy temprano,algo bueno tenía que tener mi don. Después de darte los buenos días,voy a unas tareas rutinarias,peldaños y agua, luego al desayuno, calmado,sin prisas,relajado,no recuerdo haber desayunado tan tranquilo en lo que va de verano o sí.Busco el protector y empiezo a aplicarlo,su olor,su textura,cambian bastante pues no se mezclarán con sudor sino con salitre y es distinto,preparo la mochila y me preparo yo y mientras hacia algo de tiempo esperando para bajar,veo por la ventana como pasa el transporte que me debía llevar. Me pongo en marcha y caminando bajo en chanclas,despacio, hay tiempo y escuchando música es como si diera un paseo,llego abajo y espero.


Tras mil disculpas por apenas unos minutos de tardanza,con su toalla me golpea con una fuerza tierna y desde atrás aparece y cuando miro a mi lado está. La rodeo con el brazo,la acerco y en su frente o cabeza le doy un beso como siempre y en marcha hacia la playa nos ponemos.Arena,calor,sol y agua todo eso lo he tenido todo el verano pero cumpliendo otra función, pero allí no me importa su presencia,comienza la mañana,hablando y hablando como si no pasaran los años…Ella es una de las escasas,pero valiosas razones por las que anhelo el verano,poder quedar,poder hablar y poder vernos son de las cosas buenas que tiene el verano, lo admito. Pero permíteme decir tras el primer verano de “nuestra vida” tu también lo eres,si te parece mal o no te gusta, cambio el “eres” por un “te postulas”.


Sé que no nos vemos,sé que no quedamos,que apenas ya, nos llamamos,que no quedamos y según parece a medida que se acerca agosto,apenas hablamos,la “tormenta de agosto” como yo la llamo, en todo el verano lo que se mantiene y si acaso aumenta (creo que no disminuye) son las echaderas de menos y las ganas de vernos. A pocas luces basta para ver como nos afecta más negativa que positivamente. Yo haciendo como harías tu,Sol, decido buscar en ese problema una oportunidad y una vez descartado lo de viajar y volver en un mismo día,la otra opción tras meditarlo, es echar la vista atrás y analizar y es que todo este tiempo me sirve para valorarte y darme cuenta de lo que vales,haciendo que se revalorize aún más de por sí más de lo que ya era,el tiempo que paso contigo y me sirve para aprender a valorar aún más el que pienso pasar,hasta que me eches claro. Obviamente ya lo hacia,lo de valorar el tiempo digo, solo que este verano me ha servido para darme cuenta de que no era suficiente y mira que lo he valorado cantidad,no sé si me explico. Tiempo, Verano y tu…nada más por ahora mi Rosa Cherokee.

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