Philip F. “Duckie” Dale: Antihéroe adolescente

De las 4 películas adolescentes de John Hughes, todos queremos ser alguien, todos nos sentimos identificados con algunos de sus personajes. Con uno en particular o con todos a la vez, porque no importa cuales sean sus estereotipos o de donde vengan, al fin y al cabo son adolescentes.

John Bender siendo el criminal, la princesa Claire Standish (seguramente jefa de las porristas de la preparatoria), Brian Johnson personificando al nerd de pura cepa (QUIERO ESE RELOJ), Andrew Clark como el atleta presionado por su padre para ser el mejor y no perder nunca (¿porque no mariscal de campo del equipo de fútbol americano?), Allison Reynolds creyéndose el único caso perdido que no ve el sol, Watts siendo la machona que no encajaba, Ferris Bueller nunca perdiendo la onda y siempre saliendose con la suya, el psicosomatico Cameron Frye enfermandose de la nada por la presión a la que lo sometían sus padres, Gary Wallace queriendo perder la virginidad a toda costa por la presión social que ello implicaba.

Pero hay uno que es un antihéroe del amor: Philip F. Duckie Dale, interpretado por Jon Cryer (mejor conocido como Alan Harper de Two and the half men) en Pretty in Pink (John Hughes, 1986). Enamorado eterno de su mejor amiga, Andie Walsh (Molly Ringwald), y ella a su vez enamorada del tipo mas careta del colegio. Esta condenado desde el comienzo. Duckie se sabe todos los secretos de ella pero no sabe como hacer para que ella se fije en él, no como un amigo confidente, sino como un hombre con la que puede formar una pareja. Él lo tiene todo planeado: en donde van a vivir, cuantos hijos van a tener, hasta seguro que escribió en una papel frases robadas de canciones y poemas y anotó todas las palabras lindas que se le ocurrieron. Pero no tiene idea de como empezar a hablarle, de como tocar ese tema tan sensible. Porque es a todo o nada. O se enamorar y viven felices para siempre o termina la amistad con un cachetazo. O peor aun: Ella le dice que siente lo mismo que él, y al ir evolucionando la pareja, tal vez, se pierda la confidencia y muera la relación sentimental que los mantiene unidos, ya no como amigos, ya no como pareja sino como personas.

Esta escena. ¿Quien no la soñó nunca? Ver en una disqueria (¿Existen las disquerias todavía?) a la chica que te gusta sentada hablando de todo y de nada a la vez, y entrar haciendo playback de una canción que tenga todo. Que se pueda actuar, que se pueda cantar y que hable de un corazón roto.

No hay nada que hacer. Siempre van a buscar al mas apto. La ternura y la culpa son algo que inventó la mente humana y que fue moldeado por la cultura para eliminar al instinto primitivo, y a su vez darle esperanzas a Duckie. ¿Se puede vivir de una esperanza?.

La misma ropa, los mismos zapatos blancos sucios en todo momento. Hughes quiere que interpretemos algo. Duckie es pobre y rebelde (pero principalmente POBRE), por eso usa la misma ropa y los zapatos sucios. Quizá fueron comprados (o heredados y modificados de…) por algún abuelo con plata, y como es su única ropa medianamente presentable la usa todo el tiempo, queriendo aparentar algo que no es. Haciendo lo peor que una persona puede hacer: venderse para aparentar que encaja. Pero también es rebelde porque se niega a aceptar (hasta la ultima escena) que Andie Walsh esta encandilada por el cheto de Blane McDonough. Y finalmente como todo campeón sin corona, la deja ir. Porque quiere lo mejor para ella y entiende que con un pobre diablo como él, ella no va a alcanzar la felicidad.

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