Análisis: The X-Files: Temporada 10 — Las 10 claves del éxito

Artículo publicado originalmente el 8 de Abril de 2015 en Proyectorfantasma.com.ar

“Nos quedamos solos mirando al abismo. Mirando el sonriente rostro de la locura”
“Grotesque” (3×14)

Todo comenzó en Septiembre de 1993, cuando la relativamente joven cadena FOX decidió lanzar una serie de ciencia ficción y suspenso llamada “The X-Files”, protagonizada por los -en ese momento- poco conocidos David Duchovny y Gillian Anderson. La serie trataba sobre dos agentes del FBI, Fox Mulder y Dana Scully, encargados de investigar casos paranormales que en muchas ocasiones involucraban la existencia encubierta de vida extraterrestre.

Mulder cumplía el papel del creyente, rompiendo todos los roles de género en televisión que había hasta ese momento. Su incondicional deseo por descubrir la verdad detrás de cada suceso paranormal y su propio interés personal, a partir de la misteriosa desaparición de su hermana menor en la adolescencia, eran el principal motor para impulsar cada investigación. Por otro lado, su compañera Scully era la encargada de poner los pies en la tierra, de encontrar la teoría más razonable para todos los hechos inexplicables con los que se cruzaban. Aunque la explicación más lógica nunca terminara siendo la más acertada al final de cada episodio.

A lo largo de nueve temporadas, dos películas –sin contar decenas de libros, comics y adaptaciones– el mundo de “Los Expedientes X” terminó convirtiéndose en un universo mucho más complejo de lo que se podía esperar al principio. Miles de fanáticos en todo el mundo se debatían semana a semana las distintas teorías sobre el futuro de sus personajes favoritos. Y puede ser que esta masiva difusión en los comienzos del Internet, sea la mayor responsable de su rotundo éxito.

Trece años pasaron desde la emisión del último capítulo y siete años desde la última película, demasiado bastardeada para lo que realmente fue. Así que en honor a la confirmación de una décima temporada de seis nuevos episodios para el 2016, enumeramos diez claves para recordar por qué “The X-Files” se convirtió en un fenómeno social sin precedentes para una serie de ciencia ficción.


1. Sus orígenes

Podemos citar varias influencias en las que el creador de la serie, Chris Carter, podría haberse basado cuando se le ocurrió la idea del programa. Entre las más reconocibles esta “The Twilight Zone” o “The Outter Limits”, dos ciclos legendarios en cuanto a narrativa inteligente e ideas innovadoras. Aunque también podemos mencionar “Kolchak: The night Stalker”, un programa muy poco conocido de los años 70, que trataba sobre un periodista investigador de todo lo relacionado con sucesos sobrenaturales.

Posiblemente esta serie haya sentado las bases para lo que luego en “Los Expedientes X” se llamaría monstruo de la semana. Capítulos que contaban una historia sin continuidad ni relación con la trama principal.

The X-Files — Pilot (S01E01)

Entre otras grandes influencias, y es momento de citar a los maestros, se encuentran “Twin Peaks” de David Lynch — en la que curiosamente David Duchovny interpretó a una investigadora travesti — o películas como “Encuentros Cercanos del Tercer tipo” de Steven Spielberg.

Con estos referentes no podía haber mucho margen de error.

2. Dana Scully (Y todo lo que ella representa)

Chris Carter creó al personaje de Scully con la única intención de hacerla fuerte e independiente, en un mundo dominado por el género masculino. Yendo en contra de todos los estereotipos, Scully es una persona escéptica, creyente de la ciencia como respuesta ante todo. Y al mismo tiempo mantiene la interacción con su compañero Mulder como una relación meramente platónica durante gran parte de la serie.

La elección de Gillian Anderson para interpretarla tampoco fue equivocada. La actriz tenía solamente 24 años cuando le ofrecieron el papel, pero basta experiencia como intérprete de teatro. Cuenta la anécdota que al momento de la audición, los directivos de la cadena FOX preferían una actriz más alta y voluptuosa. Por suerte Chris Carter no les hizo caso y se quedó con la pelirroja.

Dana Scully es la base científica en la que se basa el programa. Sin ella no existirían los delirios de Mulder ni tampoco “Los Expedientes X”. O sino mejor definirla como lo hizo Gillian Anderson en 2013:

“Conozco a muchas mujeres que se introdujeron a estudiar ciencias inspiradas por Scully. Creo que ella es el mejor ejemplo de que una mujer puede hacer lo que quiera de su vida sin tener miedo a ser reprimida por los hombres”. (Aplausos)

3. Una escuela de guionistas

La gran parte de los guionistas que hicieron sus primeros pasos en “Los Expedientes X”, han triunfado por su cuenta en el futuro. Quizás el más reconocido sea Vince Gilligan, creador de “Breaking Bad” y “Better Call Saul”. Aunque también hay que destacar a Darin Morgan, autor de algunos de los mejores episodios de la serie y que hasta hace algunos años formaba parte de la serie “Fringe”, los co-productores Howard Gordon y Alex Gansa, creadores de la serie “Homeland”, David Amann, guionista y productor ejecutivo de las series “Without a Trace” y “Castle”, y la lista continúa con varios más.

Sin embargo el programa no se nutría solamente de jóvenes talentos. “The X-Files” tuvo el honor de contar entre sus guionistas invitados a referentes como Stephen King o William Gibson, aportando su mirada al universo de Mulder y Scully.

4. Los monstruos de la semana

Mientras que la basta mitología sobre la invasión extraterrestre era el corazón de la serie, gran parte de los capítulos eran historias individuales protagonizadas por un enemigo específico. Estos episodios nunca dejaban de estar relacionados con lo sobrenatural y retrataban a monstruos o mutaciones dignas de la ciencia ficción más retorcida. Sin embargo algunas veces la amenaza era encarnada simplemente por seres humanos con perturbadoras personalidades. Es así que el programa tuvo entre sus filas a villanos bastante icónicos que marcaron el imaginario popular de la época.

Podemos nombrar entre los más destacados a la criatura mitad humano/gusano cuyo hábitat eran las alcantarillas de Nueva York, a Leonard Betts, un ser con la imperiosa necesidad de consumir tumores cancerígenos para sobrevivir, o al milenario Eugene Tooms, que cada 30 años despertaba de su hibernación para alimentarse de los hígados humanos.

Sin embargo la historia más escalofriante pertenece al capítulo “Home”(4x02), en el que se mostraba a una familia incestuosa de las afueras del estado de Pensylvania capaz de enterrar bebes recién nacidos en el patio de su casa. Este episodio marca el precedente de ser el único hasta ahora en haber sido censurado para poder salir al aire.

5. La mitología alienígena

La quintaesencia de la serie por excelencia. A lo largo de las nueve temporadas, Mulder y Scully fueron los encargados de ir descubriendo la verdad detrás de la invasión a cargo de una raza alienígena colonizadora. Facciones como el sindicato (una organización compuesta por los ejecutivos más poderosos del mundo) o el mismo gobierno de los Estados Unidos ,junto a las Naciones Unidas, fueron los mayores responsables de colaborar con una invasión silenciosa, a través de un arma letal llamadaCáncer negro”, como manera de infiltrar agentes patógenos en la población de la Tierra. Luego aparecerían los alienígenas rebeldes “sin rostro” y pondrían a la raza humana en una batalla cruzada entre dos razas extraterrestres rivales. Todo con el aval de los mismos políticos corruptos que siempre manejan todo desde las sombras.

¿Parece un poco complicado no? En más de 200 capítulos ni se nota.

6. El Fumador. Alias: C.G.B Spender

Es increíble pensar que uno de los personajes más representativos de la serie fue concebido originalmente como un extra sin diálogos. Y ese personaje es nada menos que “El Fumador”.

Este misterioso personaje, interpretado por el actor canadiense William B. Davis (el más nostálgico lo recordará de la película IT, adaptación del libro homónimo de Stephen King), apareció por primera vez en el episodio piloto programa haciendo una discreta participación, casi en segundo plano. Luego, con el pasar de las temporadas, pudimos ir conociéndolo más hasta verlo convertido en el villano más despiadado y manipulador de los últimos tiempos. Con el permiso de Walter White, claro.

Su influencia dentro del plan maestro de la colonización de la Tierra es solamente una de las tantas cosas en las que este vil personaje estuvo involucrado. Desde el asesinato de John F. Keneddy hasta la práctica de experimentación genética en enfermos de lepra con el objetivo de crear híbridos humano/extraterrestres. Todos estos hechos tienen su firma.

Queda claro que un personaje así debería tener mucho cuidado con tantos enemigos a su alrdedor, y más de una vez se lo creyó muerto después tantas encrucijadas. Aunque siempre se las ingenió para estar un paso por delante de sus detractores.

Su confirmado regreso triunfal en el 2016 será uno de los ejes principales de esta nueva temporada. Ya solo la aparición de una cajita de cigarrillos Morleys en los futuros episodios podría significar que en realidad nunca se fue, sino que se quedó observando desde las sombras, como nadie mejor que él sabe hacerlo.

7. La experiencia cinematográfica

The X-Files: Fight the Future (1998)

La primera película de la serie se llamó simplemente “TheX-Files: Fight the Future”, allá por el año 1998. Mulder y Scully ya gozaban de una base de fanáticos digna de ser escuchada y la twentieth century fox no podía seguir haciendo oídos sordos a ese potencial público dispuesto a seguir las aventuras de sus héroes en la pantalla grande. Es por eso que la película se basó en la idea de “más de lo mismo pero mejor”. Con una recaudación a nivel mundial de 189 millones de dólares, estaba más claro que nunca que“Los Expedientes X” habían llegado para quedarse en el imaginario popular.

El film profundizaba aún más la mitología de la invasión y llevaba la historia por lugares inhóspitos como la Antártida, con el objetivo de sorprender a los incondicionales seguidores. Pero también sumaban la participación del legendario Martin Landau y el regreso de todos los actores principales para dar a la película una atmósfera de grandilocuencia que los presupuestos televisivos jamás podrían haberle dado a la serie.

Años más tarde, más precisamente en 2008 y después de muchas idas y vueltas, se estrenaba la segunda película titulada “TheX-Files: I Want to Believe”. Esta vez con menor presupuesto y con menos confianza por parte de la FOX, el argumento intentó recrear las historias semanales de villanos comunes que tantos buenos recuerdos nos habían dejado. Y a pesar de ser bastardeada por la crítica especializada y los fanáticos más conservadores, estamos en condiciones de decir que cumple (con lo justo, es verdad) con los estándares básicos que supieron mantener durante nueve años.

The X-Files: I Want to Believe (2008)

No seguirá los sucesos de la colonización y faltarán varios de los personajes de las últimas temporadas, pero es lo suficientemente oscura y perturbadora como para darnos los mismos escalofríos que en las viejas épocas. En este caso con una historia que llega a involucrar temáticas como la pérdida de la fe, Identidad sexual, femicidios y trasplantes de órganos.

Nada mal como precedente para una potencial tercera parte.

8. Los Spin-offs

El éxito de “Los Expedientes X” en todo el mundo le generó a su creador una catarata de ofertas de trabajo como para continuar sus ideas. A partir de esto surgieron dos series con puntos de vista algo distintos a lo que acostumbrábamos a ver en la serie original: “Millenium” y “The Lone Gunmen”.

Millenium (1996–1999)

“Millenium” contaba la historia de Frank Black (Lance Henriksen), un ex agente del FBI con la habilidad de introducirse en la mente los criminales y parte fundamental de una organización llamada “grupo millenium”, encargada de evitar el inminente fin del mundo.

Sin ser exactamente un derivado de “Los Expedientes X”, “Millenium” sucedía en el mismo universo que la primera serie. Y hasta tuvieron un capítulo crossover en donde los personajes de ambas producciones colaboran en la resolución de un caso. Aunque la verdadera razón de este encuentro haya sido la necesidad de cerrar algunos cabos sueltos, después de la repentina cancelación del programa.

Del otro lado se encuentra “The Lone Gunmen”, serie directamente relacionada a “The X-Files”, pero con una impronta menos oscura que la protagonizada por Mulder y Scully. El show giraba alrededor de “los pistoleros solitarios”, un grupo de nerds obsesionados con las conspiraciones que intenta resolver misterios a partir de sus particulares paranoias y conocimientos sobre tecnología.

The Lone Gunmen (2001)

Sólo 13 episodios fueron escritos para este proyecto en solitario, pero fueron suficientes como para poder predecir con anterioridad lo que luego sería el atentado a las torres gemelas.

Nadie puede negar que la mente de Chris Carter tenía muchas historias para contar en ese momento.

9. Reconocimiento de la crítica

La serie ha ganado un total de 16 premios Emmy y 5 Globos de oro — entre otros — premiando su innovación y excelencia para reinventar el género de la ciencia ficción. Fue merecedora del Globo de oro a mejor serie dramática en 1997 y 1998, mientras que Gillian Anderson fue nominada 4 veces como mejor actriz dramática por su papel como Dana Scully, ganándolo recién en 1997.

Por su parte, David Duchovny tuvo que conformarse con ganar solamente el Globo de oro como mejor actor dramático tras haber sido nominado 3 veces al Emmy por su papel como Fox Mulder y no poder llevárselo. Finalmente el reconocimiento le llegaría años más tarde al protagonizar la serie “Californication”,cosechando todo tipo de menciones.

10. El eterno legado “X”

Muchos de los programas que podemos disfrutar ahora en la “era de dorada de las series de TV” indudablemente tienen grandes influencias de la serie creada por Chris Carter. Desde la complejidad de sus arcos argumentales hasta el papel fundamental de la ciencia en las investigaciones forenses. Sin olvidarnos del papel de los personajes femeninos, que durante los últimos años han tomado mucha mayor importancia desde la llegada de la agente Scully.

Series como Lost, Fringe, Buffy la cazavampiros, Supernatural, Dark Skies, Sleepy Hollow, Torchwood, Agents of Shield o cualquier versión de CSI, tienen en su ADN lo que “Los Expedientes X” originaron a principios de la década del 90. Pero es más que seguro que la lista de influencias se irá agrandando en los próximos años.

Nuestros calendarios tienen al año 2016 como el retorno de una de las mejores series que le televisión estadounidense nos supo regalar. Y después de recordar las claves por las que “The X-Files” llegó a ser lo que fue, sumado a la calidad de las series de TV en los últimos tiempos, podemos confiar en que este regreso no se convertirá en algo pasajero y mal recordado. Sólo Mulder y Scully saben qué tipo de secretos faltan revelar.

La verdad está ahí afuera.

Por Nicolás Feldmann