Las mujeres peruanas en Francia también dijeron “Ni Una Menos”

Foto: Roy Palomino

Cerca de ciento cincuenta personas se reunieron el sábado 13 de agosto en la Plaza de Trocadéro, en Paris, para manifestarse en solidaridad con la marcha Ni Una Menos realizada horas más tarde en Lima, Perú.

Son sobre todo mujeres, sin filiación política, pero sí hartas de los abusos de una sociedad que las relega, que al grito de “tocan a una, tocan a todas” mostraron que están juntas en la lucha contra la misoginia que, esperan, cambiará las relaciones sociales en Perú.

Las cifras son contundentes: siete de cada diez mujeres en el Perú han sufrido abuso psicológico o físico de parte de sus parejas o gente de su entorno; es el tercer país en cuanto a tasas de violaciones sexuales en el mundo; solo en 2014 se registraron 83 feminicidios, el segundo país de Latinoamérica en este rubro.

“Hoy estamos de luto por las mujeres víctimas del feminicidio, casi 100 al año, pero que no es sin embargo sino el último eslabón de una cadena de violencias que empieza por el piropo en la calle, el acoso, y suele aumentar hacia la agresión sexual”, explica Tania Romero, una de las organizadoras de la marcha.

Christine Audat dio música al evento interpretando tonderos y una adaptación del himno de las mujeres (Foto: Roy Palomino)

Testimonios desgarradores

A grito de la arenga “dicen que las mujeres no saben luchar; ya verá el gobierno, carajo, lo que va a pasar” y otras diversas, el plantón estuvo cargado con música y sobre todo testimonios, algunos muy fuertes, expresados en microficciones recitadas para la ocasión, del libro “Basta: 100 mujeres contra la violencia de género”, compilado por Cucha del Aguila y Christiane Vidal, ambas profesoras del colegio Franco Peruano, publicado por Estruendomudo.

“Despiertas, lavas tu cara de mujer, te ves al espejo, sonríes coqueta, te miras, te quieres. Sales a la calle, trabajadora, independiente, fuerte y luchadora. Saludas. Por vestirte bien, por coqueta, por mujer (…) hoy no regresas a casa”, cuenta Zoë Massey autora de la microficción “Por ser tú, te lo buscaste”, de boca de Atenas Navarro, una de las mujeres del grupo organizador.

En otra de las performances, se recordó a las trescientas mil mujeres esterilizadas a la fuerza por el gobierno de Alberto Fujimori. El grito de “somos las hijas de las campesinas que no pudiste esterilizar” resonó en la plaza, ubicada a pocos metros de la Torre Eiffel.

El evento cerró con una adaptación del Himno de las Mujeres, cantado en francés y acompañado en la guitarra por Christine Audat.

Embajador peruano ante la Unesco se presentó en el plantón y se comprometió a ayudar con la creación de un observatorio nacional de violencia contra las mujeres (Foto: Roy Palomino)

Autoridades comprometidas

Como se recuerda, los casos que rebalsaron el vaso de la indignación en el Perú fueron los de Arlette Contreras y Lady Guillén. La primera fue golpeada brutalmente; la segunda, arrastrada de los cabellos en un hotel. Ambas agredidas por sus parejas. En ambos casos la justicia dio penas leves a los agresores, a pesar de los graves daños que causaron.

Es una realidad cotidiana que todas conocen pero que, hasta hoy, muchas callaban. En efecto, la marcha — que en Lima llegó a reunir hasta a cincuenta mil personas — se organizó cuando miles de mujeres salieron de su silencio vía Facebook, contando historias y apoyándose las unas a las otras.

Pero más allá de la protesta pública, las organizadoras, tanto en Lima como en todas las ciudades que apoyaron han manifestado la intención de trabajar en continuar sus esfuerzos y detener la violencia contra sus congéneres. Para ello, cuentan también con el apoyo de algunas autoridades políticas.

“Yo lo que he propuesto [hoy en la manifestación] es que este enorme esfuerzo de lucha contra las agresiones de los derechos de las mujeres no quede en la simple manifestación, ni en una simple solidaridad, sino que estos esfuerzos se puedan plasmar en un observatorio nacional, primero para llamar la atención del problema a la sociedad en general y por el otro para llamar la atención al gobierno para que ejecute las leyes como se debe”, afirmó el embajador peruano ante la Unesco, Manuel Rodríguez Cuadros.

Un antes y un después

“Después de este día podemos decir que va a haber un antes y un después en la lucha por los derechos de las mujeres”, afirma Tania llena de entusiasmo. De hecho, contó que esperaba menos gente, en un fin de semana largo en París y en un país extranjero.

La marcha en Lima fue secundada por manifestaciones en las ciudades que mantienen comunidades importantes de peruanos en el mundo: Madrid, Barcelona, Roma, Berlín, Buenos Aires, Nueva York, París y Sidney fueron algunas de ellas. 
Francia recibe a la décima comunidad de peruanos en el mundo en cuanto a población — unos 22 mil peruanos, de los cuales 8 mil están registrados en la capital París — según cifras de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).