No sé qué poner acá pero…

No quiero estar triste todo el tiempo, no quiero estar triste todo el tiempo y menos por vos.

Ví tu foto con ella, la foto más linda de todas, y raramente estabas incluso más lindo que en la vida real. Estabas feliz, en la playa se abrazaban.

Ella también es linda y debe ser buena, por eso la elegís. Por muchas cosas más que imagino pero prefiero no saber concretamente.

Quizás no es ni más ni mejor que yo, pero te hace feliz y está de más que me compare porque yo nunca fui parte decisiva de esa decisión. Sí fui redundante, siempre lo soy.

Estás lindo porque estás feliz y yo también lo voy a estar.

Que suerte que te conocí, así se lo que nunca más debería hacer ni si quiera porque quiero ni siquiera por amor. Y que suerte que me conociste, así de vez en cuando y te aburras de ella, de su alma perfecta, cuando los besos se vuelvan monótonos y el amor no baste, un día que te de los besos iguales y se saquen la ropa en el mismo sofá, mirando el mismo canal de tv, se suba encima encima tuyo como todas las demás veces, vas a cerrar fuerte los ojos y sin hacer mucho esfuerzo voy a venirte a la mente yo y lo genial que era mi piel, sólo para salir un poco de la rutina. Quizás vas a tener miedo de que te salga mi nombre. Pero eso ya no importa.

Te voy a ayudar siempre a salir de tu rutina, aunque ese no era el plan y aunque a mí tampoco ya me importe.