La disputa periodística en Ecuador

Por Eduardo Albán Gallo

En Ecuador, tras la aprobación (2013) de la Ley Orgánica de Comunicación (LOC), el ejercicio del periodismo ha sufrido una serie de controversias. Una de ellas es la tan visible disputa entre los medios públicos y privados, quienes a través de sus contenidos buscan consolidar una “verdad”. Por un lado, los medios públicos, que juegan un rol más estatal, buscan legitimar la agenda presidencial desde sus notas periodísticas, respaldados del discurso presidencial. Del otro lado, el periodismo privado deslegitima no solo la gestión del gobierno, sino también el periodismo público, al considerarlo como parte del aparataje mediático estatal y al servicio de la publicidad gubernamental.

La puesta en vigencia de la LOC va de la mano de las políticas públicas de comunicación aprobadas en países de corte progresista (Venezuela, Bolivia, Argentina y Uruguay) y responden a la autodenominada “ola de izquierda latinoamericana”, donde los gobernantes orquestan discursos similares en términos contrarios a la prensa comercial y empresarial-privada. Desde el inicio de la gestión declararon la guerra a los mass media al señalar que la información es manipulada, defiende intereses de los grupos de poder económico. Mientras del lado privado se habla de una serie de acontecimientos que atentan a la mayoría de libertades de los ciudadanos, garantizadas en la Carta de los Derechos Universales.

El contexto latinoamericano muestra que desde Hugo Chávez y Néstor Kirchner, a los que se suman Cristina Fernández, Evo Morales, Lula da Silva y Rafael Correa se ha legitimado un discurso similar de oposición y confrontación a los medios de comunicación privados. Y al mismo tiempo se han permitido, amparados en la normativa, el fortalecimiento de los medios públicos-gubernamentales y el nacimiento de los medios comunitarios.

El Presidente Rafael Correa, para justificar su discurso de oposición a los medios privados insiste en reafirmar en la opinión pública esa lógica del “malo”, del que miente, del que quiere desestabilizar al gobierno (medios privados), y del otro bando a los “buenos”, aquellos que dicen la verdad y que por cualquier medio lo legitimarán (medios públicos). Los medios comunitarios no son tomados en cuenta.

El conflicto entre los medios públicos y privados nace por esa necesidad de tipificarlos de acuerdo a sus contenidos. La LOC los determina como públicos, privados y comunitarios con el 33% del espectro radioeléctrico para cada uno, pero al mismo tiempo privilegia a los medios públicos dándoles más legitimidad, recursos, desarrollo e infraestructura. Los medios públicos difunden información de la gestión gubernamental, la señalan como positiva y verdadera, mientras que los medios privados hacen todo lo contrario. Como lo señala Mastrini (2014) esta particularidad no está determinada por el sistema de medios al que se vinculan, sino más bien a las estructuras sociales en la que los mass media se adhieren.

Con el objetivo de conocer si en verdad existe este conflicto sobre la “verdad” se entrevistó a periodistas de medios públicos y privados. Se elaboró una serie de preguntas estructuradas en tres bloques. El ejercicio consistía en: 1) averiguar su opinión acerca del ejercicio de su profesión; 2) su relación con el gobierno; y, 3) cómo les afecta la aplicación de la Ley Orgánica de Comunicación.

En un primer análisis de los datos se determina que de las 100 entrevistas, de los grupos “públicos y privados” se encontraron 4215 formas activas (palabras que dan sentido a las oraciones y párrafos) y se encuentran 4 clases o clúster. El siguiente subgrupo o clúster está divido en otros dos subgrupos y la mayor relevancia que tienen guardan relación con las tareas del periodismo responsable y de la profesión en general, además del desarrollo de la comunicación en la sociedad.

Gráfico 1 Análisis de grupos o clúster

El primero de los clúster incluye a los otros tres, pero el peso de significación está en la primera clase (periodistas de medios privados) cuyos términos más significativos son “libertad”, “expresión”, “derecho”, “ley”, “censura”, entre otros, elementos que han girado en torno a las demandas del sector frente a la nueva Ley de Comunicación y se encuentran debajo del cero.

Gráfico 2 Matriz espacial de clúster

Del otro lado, por encima del cero se encuentran con más similitud los términos que guardan relación al “periodismo” como un elemento que gira en torno al lado ciudadano, como un servicio y donde prevalece la “verdad”. Los términos con mayor recurrencia son justamente similares a los que reiteradamente insiste el Presidente Correa en sus intervenciones. Así lo muestra la siguiente “nube de palabras”.

Un segundo momento del análisis comprende la elección de tres términos con alto número de citaciones y que coinciden con lo señalado en la primera parte del presente texto, estos términos son: “expresión”, “libertad” y “responsabilidad”. Una vez analizados en el “árbol de similitudes” y al detectar que su presencia es relativamente importante, sobre todo cuando se analiza en una gráfica de las posiciones de estos términos se observa que “expresión” y “libertad” están relativamente cerca y la categoría “responsabilidad” aparece en el sentido contrario. Según el gráfico, la categoría de “responsabilidad” es se corresponde o guarda relación a los otros tres términos de acuerdo al entrevistado, es decir si pertenece a un medio público o privado. En otras palabras, “responsabilidad” aparece principalmente en el ámbito de lo público y “expresión” principalmente en privado. “Libertad” también está más en privado, aunque mucho más cerca de cero.

Gráfico 3 Árbol de similitudes

Un siguiente momento del análisis comprende la separación de las entrevistas, por un lado las entrevistas de periodistas de medios “públicos” y por otro las de medios “privados”. El objetivo es conocer qué tipo de grupos o clústers se forman al analizar las respuestas de los entrevistados, además de identificar mediante un análisis factorial de contenido y las especificidades, que consiste en identificar las proximidades y las distancias entre los términos. Al respecto, los resultados son los siguientes:

Periodistas medios públicos

En este caso se encuentran siete clústers o asociaciones de grupos, lo que indica poca especificación en las entrevistas, es decir, los entrevistados no hablan de cosas distintas y existe una similitud en sus respuestas. Solamente un clúster presenta alguna distinción, el número 7, que destaca los términos “responsabilidad”, “libertad”, “expresión”. Esto, si es discutido por los periodistas de los medios públicos permite abrir la discusión y el debate alrededor de la “auto-censura”, básicamente tras la aprobación de la LOC.

Gráfico 4 Análisis de clúster periodistas medios públicos

Gráfico 5 Matriz espacial clúster periodistas medios públicos

Periodistas medios privados

En las entrevistas de los medios privados la situación es distinta. El análisis señala el aparecimiento de cuatro clústers, estos mucho más definidos. Hay un clúster con “libertad” y “expresión” y se distingue de los otros, aunque está mucho más cerca del clúster 1, donde se destacan “medios”, “privados”, “comunicación”. Los otros dos clústers no son tan distintos.

Gráfico 6 Análisis de clúster periodistas medios privados

Gráfico 7 Matriz espacial clúster periodistas medios privados

Frente a estos datos se plantean una serie de cuestionamientos para futuros trabajos: por ejemplo, en términos de audiencia, ¿cuál es el alcance de los medios públicos para que se genere una orientación favorable hacia el gobierno y obviamente negativa para con los medios privados? Además, si el gobierno promueve discursos favorables ¿cuáles son “otros” canales por los que los hace y qué tipo de mecanismo utiliza?