Locos Corredores De Montaña

Tomaso Becerra
Jul 21, 2017 · 4 min read

Si, dicen que están locos…
Yo también conozco a algunos, los he visto repitiendo cuestas en la calle, en pistas de caucho a toda velocidad, y en la montaña; es ahí donde ellos, siempre saludan…
Si son raros, algunos pareciera disgustarles el Sol y salen con sus lámparas en la madrugada, para ganarle en una carrera como automóviles con tanque lleno.
Otros corren cuando pueden, se insolan y deshidratan en las montañas cual perros callejeros. Eso me hace pensar que si están medio tocados. No les importan las predicciones meteorológicas, tienen disfraces de todo tipo. A algunos les encanta el frío, y llegar a las cimas de las montañas, sólo para ver el paisaje, recuperar el aliento, y vamonos de regreso.
Atraviesan senderos lo más rápido posible, y estoy seguro que se sienten frustrados a veces por no poder hacer lo mismo en las cuestas, sin embargo lo intentan infinitamente, son unos viciosos, les encanta el dolor, y sino se acostumbran, se van quejando por todos lados, unos más que otros, jadeando sin ton ni son, cambiando de ritmo, gritándole al viento.
Se trepan por todos lados, caminos empedrados, cuestas rocosas, pisos de hojas secas de pino y encino. Bajan y suben cerros varias veces a la semana, saltan charcos, atraviesan parques, jardines, infinidad de arboles, corren, corren y corren.
Algunos escuchan música que acompañan el ritmo de sus piernas, otros escuchan los detalles de su alrededor, se concentran en sus latidos y su propia respiración, inclusive algunos hablan solos, con la Tierra con el Sol.
El sentido del olfato se les agudiza, transpiran y sudan por todos lados, respiran aromas de pinos, odian el smog y todo tipo de polvo suspendido.
Seguro algo no esta bien en sus vidas, unos miden el tiempo y la distancia que recorren todo el tiempo, si pudieran publicarían en facebook cada paso que dan. Se toman selfies con todo mundo, los hay de todas las edades y generos. Hay quienes registran con sus relojes caros, la altimetría, el nivel acumulado, su velocidad instantánea y promedio, hasta su ritmo cardiaco.
Que pasará por sus mentes cuando gastan miles de pesos en carreras que saben que no ganarán.

Todos empiezan con 5km, luego con 10, 15, 20, 25, hasta mas de 50km en una sola exhibición, no tienen llenadera. Son pocos los ultra maratonistas, son los locos consagrados, los que piensan que no hay imposibles, que siempre llegan a su límite, y lo superan. Ellos, recorren en competencias 100 km hasta 1oo millas, y son contados, los que lo han logrado en sólo un día. Esto es increíble, porque se someten a niveles acumulados de hasta 10,000 metros, atravesando montañas, senderos y caminos, la mayor parte del tiempo solitarios.

Estoy seguro, que todos se llenan de ansiedad antes de cada carrera, son minusiosos y hasta deben de hacen del baño antes de iniciar, algunos cargan pastillas de todo tipo, alimento y bebida. Sus ropas por lo regular son de marca reconocida, ajustan sus cronómetros milimétricos y estan listos y eufóricos por correr.
Parece que casi todos disfrutan pasar corredor tras corredor, muchos se alientan entre ellos con palabras de ánimo y atención, otros solo gritan “PISTA” que ahí voy. Algunos si se preocupan por su hidratacón, preguntando cada rato por un poco de agua. Hay otros que no sé si sea por su locura, pero tiran basura por donde anden, como si el ayuntamiento los fuera siguiendo para limpiar sus desechos. Poco a poco se les ha estado educando, pues es una prioridad el respeto y cuidar el cerro.
He visto a unos que se enojan porque no pueden pasar, otros porque se pierden, hay hasta quienes no se aguantan por llorar. Los he visto, cuando llegan casi a su meta, se les ve muy emocionados, seguro porque algo les duele, sufren de alegría.
También, tengo la suerte de conocer a otros que no tienen excusas y siempre llegan a la meta, son disciplinados y no toman nada de alcohol antes de una carrera, se esperan hasta cumplir su objetivo y todavía les quedan ganas de bailar. Hay quienes no se cual es su tipo de locura, porque aunque estén lastimados no dejan de correr, se lastiman sus rodillas, incluso vomitan del esfuerzo, y se torturan sus pies. Después de que se chingaron la rodilla, prenden veladoras deschingadoras de su padecer.
En fin, no te recomiendo que trates de entender porque hacen lo que hacen, unos son como lobos solitarios, y otros como manadas en formación avial. Son raros, se inventan metas en cada carrera, se ganan a si mismos, son solidarios, y muchos esperan hasta el que va hasta el final.

Es curioso verlos con playeras con nombre y estampados de animales, seguro creen ser parte de una especie salvaje, y es que si lo son, los he escuchado jadear como perros salvajes.
En fin, están mal de la cabeza, yo los he visto. Y cuidado, por que todos empiezan por caminar más de lo normal, despues trotan, algo se tragan en el ambiente que después ya no puedo parar.
Les envío un afectuoso saludo a todos los enfermos de la montaña, que la mayoría vive en la ciudad. Es un gusto y orgullo pertencer, y ser un loco corredor más en las montañas…

Tomaso

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