Patrones del Éxito

Es fácil verlo pero no hacerlo; y me refiero a los patrones que las personas exitosas persiguen y llevan a cabo.

Estos patrones son cualidades de una misma mentalidad. Son cualidades expuestas en los hábitos, decisiones y esfuerzos de las personas. No son recetas de cocina y se requiere de pericia para concretar las ideas que se proponen. Hay muchas recomendaciones que poco a poco se pueden abordar, sin embargo, las siguientes cualidades pueden servir para que inicies una visión de cambio y establecer una mentalidad enfocada en el éxito.

Una cualidad común en las personas exitosas, es que no se rinden, comprenden y aprenden que a veces es necesario fracasar para triunfar. Es necesario aprender de los tropiezos o nuestros límites, para poder llegar a la cima. La insistencia y persistencia es esencial en ellos, porque una vez que visualizan y viven lo que necesitan para lograr sus objetivos, simplemente generan un plan estratégico para llegar a ese punto anhelado.

Las personas exitosas tienen patrones e ideas claras; por ejemplo, saben que ellos mismos construyen su sendero y lo recorren cientos de veces todos los días, para mejorarlo y establecer metas que se pueden cumplir, y llegar al objetivo que se proponen. Cuando se levantan de la cama, ya saben que es lo que tienen que hacer y no se torturan todas las noches en como lo van a realizar. Simplemente se hacen responsables de su decisiones y acciones, de manera objetiva, para cometer menos errores. Se documentan en las experiencias de los demás, para avanzar más rápido o encontrar las soluciones a través de herramientas que otras personas ya utilizaron.

Los cambios son inevitables, y hay patrones de riesgo siempre, pero estos cambios mejoran su estado anterior; no cambian para estar peor, porque antes de cambiar, tienen claro su propósito y cuales serán sus metas. No cambian solo por cambiar.

Tienen la capacidad de adaptarse. Siempre hay que estar dispuesto a adaptarse al entorno y condiciones iniciales de los nuevos desafíos, y superar los retos que te vas enfrentando, analizando las tendencias y proponiendo siempre posibles soluciones.

Todos comunican su historia con eficiencia. No tienen miedo en compartir sus historias, porque son historias contenidas de retos superados, incluso los fracasos te ofrecen soluciones. Por ejemplo, en cierta ocasión decidí renunciar a mi trabajo por las situaciones que no podía cambiar de manera inmediata, y no estaba preparado para enfrentar esos problemas. Después la vida me puso en frente de una situación similiar, y supe como superarla. Esto pasa cíclicamente, y si piensas que solo te toparás una vez con aquello que se te hace difícil resolver, pues déjame decirte que los patrones se repiten una y otra vez. En la docencia, por ejemplo una vez un joven se levantó de su lugar y me gritó que no le iteresaba lo que estaba tratando de enseñar, que me callára. Efectivamente me callé, y me retiré tranquilamente del lugar; esto fue un shock para los estudiantes más que para mí, porque entendía el nivel educativo y social del estudiante. El alumno me pidió disculpas sin solicitarlo, pero el daño ya estaba hecho, y el fracaso en mi enseñanza ya se había presentado.

Las personas exitosas no se estancan y superan sus fracasos. Si el entorno no es propicio para mejorar, simplemente cambian su entorno sin remordimientos ni complicaciones, porque muchas de las veces, las demás personas o circunstancias no te permiten avanzar, y cambiar a todo el mundo de la noche a la mañana es un reto, que a lo mejor no está en la dirección de tus metas. En cambio, si tu propósito es cambiar a las personas, no puedes huir y tienes que buscar las estrategias necesarias para salir avante y transformar las actitudes y aptitudes de los demás.

Otro patrón es que nunca se cansan de aprender, siempre les es fácil salir de su zona de confort para aprender lo necesario y compartirlo con los demás, son dueños de sus decisiones y están seguros que salir de su zona de confort es benéfico, simplemente porque aprenden. Saben que sus logros académicos no son sólo necesarios para continuar con éxito en la vida; así que, las personas exitosas nunca paran de estudiar y de aprender.

Otra de las cualidades de una persona exitosa, es que son seguros de sí mismos y de lo que pueden lograr, además de reconocer el valor de ayuda hacia y de los demás. Tienen su propia visión y misión, y la practican todos los días. También saben quiénes no son y no pierden el tiempo en lo que no son buenos o en lo que no les satisface. No perder el tiempo con personas o ambientes ajenos a sus propósitos es esencial.

A las personas exitosas no les interesa engañar a los demás, y pesentar una personalidad o mentalidad que no viven. Son transparentes en sus ideas y comparten sus planes de trabajo con los demás, porque si se encuentran con personas con los mismo ideales, los resultados pueden exponenciarse. Aunque comparten y escuchan las metas de otros, no buscan cumplir con los estándares de los demás ni cumplir las expectativas de otros.

Les entusiasma más el proceso que el resultado, saben que el éxito esta en el proceso de sus retos, se desafían constantemente, porque no son suficientes los resultados rápidos o fáciles; entienden el contenido de lo trascendental en cualquier actividad. Toman riesgos responsables, y son creativos empedernidos.

Las personas exitosas disfrutan del viaje que se han propuesto, a pesar de los obstáculos, porque están haciendo algo que tiene significado en sus vidas.

Son positivos todo el tiempo, y están convencidos que lo que hacen esta bien hecho y merecen una recompensa.

Otras cualidades que debes tomar en cuenta son las siguientes:

Aprender la habilidad de escuchar. Escuchar la opinión de los demás y procesarla rápido para aprender y enseñar al mismo tiempo, requiere de práctica y experiencia; pero siempre mantente abierto a los comentarios de los demás, aunque no sean positivos. Las condiciones de los demás siempre son una oportunidad de mejora.

Necesitas tener una buena narración de tus historias, porque las historias tienen la capacidad de transportar a la gente al mundo donde quieres comunicar una o varias ideas; si las personas se sienten identificadas en las historias y tus soluciones, es más probable que inviertan en tus ideas.

La gestión de las emociones es un elemento clave para el éxito.

Sweeney una vez dijo: “Es muy fácil ser descarrilado por ellos, pero estas personas son capaces de canalizar la ira y la frustración en su trabajo”. Esta fue una lección importante para Jessica Watson, la australiana que circunnavegó el mundo sola a los 16 años. Mientras estaba en el mar, cuando la soledad o la negatividad se imponían, ella reconocería sus emociones y se recordaba que podía superarlas. “No se puede cambiar las condiciones, sólo la forma en la cual lidiar con ellas”, dijo Watson.

Las personas exitosas mantienen el éxito constantemente aprendiendo y adaptándose al ambiente alrededor de ellos. La campeona de tenis Martina Navratilova se dio cuenta de esto, cuando su juego de repente comenzó a disminuir. Ella decidió transformar su rutina de entrenamiento y dieta, y pronto regresó a la cancha para convertirse en un atleta estrella.

Un patrón interesante, es que los exitosos son personas inteligentes y saben retirarse cuando se deben retirar; y no tienen miedo a cambiar de campo de acción, porque si no son pueden ser los mejores en el área que estaban haciendo, prefieren buscar donde si lo pueden ser.

Son pacientes y conocen utilizar las pausas productivas.

Son hábiles en hacer cambios inmediatos y actualizaciones.

El éxito alimenta su felicidad, y la felicidad a su vez, provoca mayor éxito. Ken Jennings, quien tiene el récord de la racha ganadora más larga en el juego de estadounidenses Jeopardy! dijo una vez, que se convirtió en un concursante en un programa de juegos, y se llenó toda su vida con pasión, que la felicidad le ayudó a ganar y ganar, le dio la confianza que necesitaba para perseguir una carrera que amaba: la escritura.

Buscando la felicidad en tu vida y en el trabajo, el resultado será un ganar — ganar.

Tomaso

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