Una Carrera Ficticia Al Espacio Exterior
La atmósfera de la Tierra se extiende en unas 620 millas o 998 kilometros aproximadamente, antes de llegar al espacio exterior. Nosotros los mortales, inclusive Killian Jornet nos divertimos corriendo en la troposfera, la cual es la primer capa de la atmósfera donde existe un balance entre los gases necesarios para nuestra supervivencia. Estos gases están compuestos por un 78% de nitrógeno, 21% de oxígeno, 0.9% de argón y 0.1% de otros gases.
Pero, que tal si quisieramos correr linealmente hacia esas 620 millas, después de cruzar el monte Everest, nos encontraríamos con la estratósfera, que está tan solo a 25 millas o 40 km. En nuestro reloj moderno podríamos medir la temperatura, la presión y humedad. Aunque seguramente tendríamos bastantes dificultades para poder avanzar a un paso firme, ya que el viento es el amo, y con suerte podremos sobrevivir a una tormenta eléctrica.
Cuando menos lo esperes, si eres ultramaratonista, estarás cruzando la capa de la mesosfera, que tan sólo esta a 50 millas igual a 80 km. El paisaje en esa capa sería asombroso, pues los meteoros que llegan a la Tierra se desintegran en su mayoría, ardiendo gracias al escudo protector de gases de la Tierra. Ahora, la siguiente etapa, sería la mesopausa, que está a 75 millas o 121 km. Es aquí donde sólo los corredores más experimentados podrían llegar sin parar, llegando hasta la siguiente capa llamada la termosfera, alcanzando las 100 millas o 160 km. Aquí solo se ha llegado por medio de naves espaciales, por supuesto, en las cuales el hombre puede observar el efecto llamado greenhouse, el cual, atrapa la luz solar y mantiene a la Tierra a una temperatura habitable.
Por último, estaría la exosfera, que llega hasta las 620 millas. Imaginen el espacio obscuro, donde solo podrías ver pasar a los satélites a toda velocidad. Un lugar donde ningún humano puede salir a pasear.
Desafortunadamente, cuando subes tan solo unos miles de metros, nuestro cuerpo sufre por los cambios mínimos de altura, presión atmosférica y temperaruta, así que ésta carrera hacia el espacio, jamás sería una realidad, y menos porque no hay una escalera hacia el espacio donde pudieramos correr
Tomaso
