Miguel Ángel Alcántara: “El teatro es una forma de vida”
Publicado por Oliver Campo

Miguel Ángel Alcántara Pérez, (5 de octubre de 1954), me recibe en su casa de la calle Atocha. Me comenta, mientras prepara dos tazas de café, que lleva unas semanas de trabajo infernales y que le espera una larga noche de trabajo. A pesar de su cara de cansancio, se muestra sonriente y accede a contestar todas mis preguntas sin rehuir ningún frente. En sus palabras se puede apreciar que el teatro es su forma de vida.
Pregunta. ¿Por qué elegiste dedicarte al mundo del teatro?
Respuesta. Pues la verdad es que no lo sé muy bien. Fue un poco de rebote, porque mi opción inicial era estudiar Decoración. Al volver de París, hace muchos años, me entusiasme con el teatro y entré en la escuela de arte de dramático. Unos amigos me convencieron para que entrara en Arte Dramático para estudiar Escenografía, ya que me atraía mucho más que la Decoración. Empecé en la Escuela de Arte Dramático como actor, esperando a que saliera la especialidad de Escenografía, que ahora ya si la hay pero antes no la había, y cuando comencé a trabajar en compañías de teatro deje la parte actoral y me dediqué a la producción, que engloba todas las facetas del teatro.
P. España es el país europeo con el IVA cultural más alto con el 21%. En cambio en otros países europeos es menor: Alemania 7%, Francia 5,5%, Italia 10%, Noruega el 0%, etc. ¿Cómo ha afectado a las compañías de teatro esta decisión del actual gobierno? ¿Qué consecuencias tiene en la sociedad a nivel cultural?
R. Las consecuencias para las compañías han sido desastrosas. Partiendo de la base de que en el teatro siempre nos hemos quejado mucho, aludiendo a que el teatro ha estado durante toda su historia en crisis.
Pero al margen de todo esto, las trabas que se han puesto por este ministro a todo lo que tiene que ver con la cultura ha hecho muchísimo daño, porque no deja de ser dinero; las recaudaciones son muy inferiores, a la gente le cuesta ir al teatro, y todo esto unido a la crisis actual. Aunque, también pienso que es una cosa absurda, ya que la gente no tiene reparo en pagar 100 euros por una entrada para ver el fútbol o los toros, con unas reventas que el teatro no ha alcanzado nunca ni alcanzará. Pero esto es una política que ya venía preparada por el gobierno actual, que era cargarse la cultura; porque si había que subirle el IVA al teatro como cultura, porqué no se le ha subido al fútbol y a los toros o al cine pornográfico, que es el único que se ha quedado con el IVA reducido. En definitiva, la política que han implantado es que la cultura no interesa y la única forma de exterminarla es quitarla de los medios.
P. ¿Cuál es la situación actual del teatro en España?
R. Dura, muy dura, pero como en todo tipo de trabajos: cada oficio en relación a los trabajadores que lo componen. Hoy día, de la gente que se dedica al teatro en España, el 70% no vive de él y de ese 30% restante, la mitad necesitan otro trabajo porque solo del teatro no podrían vivir. Están destruyendo el teatro, y a su vez, la cultura.
P. He leído que en España se está potenciando mucho el teatro en los colegios, de hecho hay producciones oficiales que facilitan los materiales necesarios para presentar las obras, siempre sin ánimo de lucro. ¿Qué valoración te merece esta idea? ¿Se puede entender el teatro como vehículo educativo para la vida?
R. Me parece muy bien porque tanto la música como el teatro no han sido valorados nunca por los gobiernos. Nuestra compañía tiene un cuaderno pedagógico, que se les envía a los profesores, antes de que empiece la campaña de teatro, para que se lo preparen con los alumnos y vean un poco la época en la trascurre la obra e incluso les facilitamos nuestras versiones, por si quieren hacer una comparación entre el original y la versión. Los días que tenemos función, hacemos doblete, por la mañana van colegios e institutos y por la tarde hacemos la obra con el público. En algunos sitios, el teatro nos pide que los actores se queden al final de la función, para que la gente les pregunte y el público se muestra muy interesado.
Claro, por supuesto, el teatro es un vehículo educativo como la música. Hay una serie de materias que son educativas, y que al margen de la educación te proporcionan cultura.
P. ¿Crees que el teatro debería ser una asignatura obligatoria?
R. No tanto una asignatura obligatoria, quizá una asignatura obligatoria debería ser aquella que englobe todo lo relacionado con la cultura: la pintura, la danza, el teatro, la información musical…
P. Hablemos de Noviembre Compañía de Teatro ¿Cómo nació?
R. Hace mucho, concretamente el año próximo va hacer 20 años que se fundó, pero yo entré dos años después. Fue un grupo de gente que se juntó con una idea de teatro y cuando al fin lo conseguimos, una de las críticas que más me gusta es cuando la gente sale de la función y dice que no hay un actor que lo haga de maravilla, sino que la obra entera, el conjunto, funciona. Es una forma de hacer teatro.
P. La compañía permaneció cerrada desde 2004 a 2012. Demasiados años sin teatro. ¿Cómo fue todo aquello?
R. A nuestro director, Eduardo Vasco, le ofrecieron dirigir la Compañía Nacional de Teatro Clásico y no podía trabajar por un lado con la Compañía Nacional y por otro con Noviembre, porque hay una ley de incompatibilidad que no te lo permite y decidimos dejar aparcada la compañía durante un tiempo. Esto es una cosa que no se suele hacer, pero nosotros creímos que había que ser consecuentes.
P. He leído en vuestra página web que la compañía da por cerrada la etapa del teatro clásico de Lope de Vega. ¿Habéis decidido apostar por el teatro isabelino de Shakespeare?
R. Sí, ya hemos cerrado esa etapa, pero puede ser que algún día volvamos otra vez a Lope. Al principio había más variedad, pero luego nos adentramos en la época de Lope y ahora con Shakespeare. En febrero del próximo año vamos hacer El Mercader de Venecia, que será nuestra cuarta representación de una obra de Shakespeare, pero nosotros hacemos en cada momento lo que más nos apetece, y lo que Eduardo tenga pensado hacer a nivel de criterio artístico.
P. Teatro Calderón de Valladolid, presentación de la obra Noche de Reyes, volvéis tras 7 años. ¿Cómo fue el momento en el que el telón comenzaba a abrirse mientras escuchabas el murmullo del público?
R. Pues muy bien. Después de siete años trabajando en la administración, la gestión con el ministerio, toda esa cosa tan pesada que te hace perder tanto tiempo para hacer lo que a uno más le gusta, que es el teatro. Teníamos ganas de volver a retomar nuestra compañía y fue como decir: ya estamos aquí, en lo nuestro, lo que yo quiero hacer, como yo lo quiero hacer y como lo quiero vivir cada día.
P. ¿Qué nivel cultural es necesario para entender una obra de W. Shakespeare?
R. Las versiones que hacemos nosotros están muy bien adaptadas al momento, cualquier persona lo puede entender, porque lo que nos expresa Shakespeare son los sentimientos que hoy seguimos sintiendo: el odio, el amor, la vida, el orgullo, etc. Al final lo que nos cuenta Shakespeare es la vida misma.
P. ¿Qué aprendes del teatro de la vida, de las personas, de las relaciones y del día a día en Noviembre Compañía de Teatro?
R. Aprendes a trabajar en grupo y a comprender a los demás, como sucede también con la familia o con los amigos.
La relación que deberíamos tener todos en la vida, pero que la tienes más cerrada con tu pequeño círculo y ves los defectos y virtudes de cada uno. Lo que tiene el teatro, en particular, es que a todos los que estamos nos gusta hacer teatro, entonces siempre hay un punto de energía y de conexión muy fuerte, y nos permite sobrellevar los problemas y disfrutar las alegrías de manera diferente.
P. ¿Qué diferencias ves entre la forma de trabajar de los actores españoles con los de otros países?
R. Cada país tiene su forma de hacer y cada escuela es diferente, pero el núcleo y la esencia de la interpretación es la misma en todos los países. Lo que de verdad importa, es si tu interpretación les llega o no al público.
P. Hablar de teatro es hablar de literatura, arte, cultura, libertad para contar historias… ¿Qué es para ti el teatro?
R. Una forma de vida, de existencia, de lucha, de compartir, una forma de dar y de recibir. En definitiva, el teatro es mi vida.
P. Por último, ¿Qué obra representaría la situación actual que se está viviendo en España?
R. Yo voy a recomendar “Un trozo invisible de este mundo” de Juan Diego Boto, que es una obra que refleja lo que es este país ahora: la envidia, la corrupción, el desprecio por el ser humano, toda la basura y toda la bajeza del ser humano y que también se puede aplicar al racismo, a la sanidad, a la educación, etc. El poder en general, los que nos controlan, son unos auténticos miserables.