70 AÑOS DE LA GUERRA MUNDIAL, LA SEGUNDA CONTIENDA

Segunda Guerra Mundial. Las Fuerzas De Francia Libre

La segunda guerra que enfrentó a los países más desarrollados del momento fue un espanto para todos aquellos que la contemplen con recto criterio y con sentido de la bondad natural.

El desastre fue de tal proporción que nos dejó claro que los conflictos bélicos no son la solución a ninguno de los problemas humanos. Sin embargo, no han dejado de sucederse desde entonces a lo largo de todo el mundo, a escala más local pero tan mortiferos o más, ya que las armas se han perfeccionado y el dolor se ha propagado entre los habitantes de las zonas que los han sufrido.

Pero esta nota no es sólo para recordarnos el desastre que es la guerra, sino para hacer una pequeña observación sobre la Segunda Guerra Mundial y la implicación de la población y la permisividad de la sociedad civil que los contemplo y alentó de forma directa o indirecta.

Años atrás tuve que ir a Alemania, fue un viaje que tenía la obligación de lograr un objetivo no comercial sino social. Apunto esto ya que hizo que los encuentros con las personas fueran más intensos, más directos y que llegaron a reflexiones profundas del ser.

En esa estancia tuve una sensación que siempre había creído, hasta la fecha de hoy como subjetiva, que no fuer otra que todos los alemanes eran conocedores del trato inhumano y contrario a la razón del bien común que se estableción bajo la sombra del poder del Tercer Reich.

Este pensamiento lo había mantenido en silencio y limitado a mis comentarios privamos con amigos y compañeros de tertulia. Hoy lo expreso de forma pública porque tras la lectura de una serie de artículos de Gervasio Sánchez sobre la Segunda Gran Guerra.

Según el historiador Judt, 130.000 austriacos fueron investigados por crímenes de guerra de los que 23.000 fueron juzgados y 13.600 condenados aunque sólo fueron ejecutados treinta de los 43 sentenciados a la pena de muerte.
En Alemania hubo unas 5.000 personas condenadas por crímenes de guerra y de lesa humanidad de los que 800 fueron sentenciados a muerte y 486 ejecutados, los últimos en 1951, seis después de finalizar la guerra. A principio de los años cincuenta el 94% de los jueces alemanes eran antiguos nazis igual que el 43% del cuerpo diplomático.

En estos artículos se desglosa paso a paso, aspectos de la contienda que están todos conectados por un hilo conductor, las implicaciones humanas y el sufrimiento humano en la contienda. Pero Gervasio no sólo se centra en la contienda sino el antes y el después, y como en todo ese tiempo la sociedad, las personas, se implicaron con los acontecimientos y como los acontecimientos no sólo fueron fruto de la acción política y militar, sino de la acción y delación e la sociedad civil, de las personas que la componían.