London School of Economics and Political Science LSE

“Por la London School of Economics han pasado 45 jefes de Estado, 18 premios Nobel, 7 premios Pulitzer, pesos pesados de Goldman Sachs y Merrill Lynch y una docena de los multimillonarios de la lista ‘Forbes’. ¿Cuál es el secreto de esta pequeña universidad de la que salen tantos hombres brillantes y poderosos? Se lo contamos.”

Así arranca el reportaje de XL Semanal del 15.03.2015

La escuela se fundó por hombres que por ser instruidos y filantrópicos creían que la sociedad podía cambiar por impulsos pequeños pero firmes. “La London School of Economics (LSE) fue fundada por miembros de la Sociedad Fabiana en 1895, durante un desayuno en el que se discutió qué hacer con las 20.000 libras de una herencia. Los fabianos eran socialistas no utópicos, que pretendían que sus ideales fueran calando en las democracias no mediante revoluciones traumáticas, sino con reformas paulatinas.”

Eso se respira en el ambiente pasados más de un siglo.

En mi caso, 1995 y 1997, fueron los años que realice dos Summer Courses

LSE Summer Schools

Cierto que fui atraído por los cursos, uno de organización industrial y otro de investigación de mercados, por su novedoso enfoque y porque estaba en una zona de Londres que me gustaba. No conocía mucho de la LSE y menos de su reputación. No era barato y el planteamiento era sencillo. Tú viene y nosotros te hacemos pensar.

En las aulas me encontré con personas jóvenes e influyentes los más mayores. Fue toda una experiencia.

Lo más curioso, silla con silla hice relación con una mexicana, joven y callada, que resultó ser hija de un expresidente de México, imputado por casos de corrupción, eso lo averigüe a la salida de clase, ya que me tope con los guardaespaldas de su padre y mismo padre, que no reconocí pero que la prensa británica señaló que estaba en la capital y se encargó de ponerme luz en mis ciegos ojos. Así que desde ese día fui dejando las conversaciones de pasillo para mejor situación ya que siempre me he tenido por precavido.

El primer curso fue apasionante, cuatro semanas de curso intenso, viendo como los recursos eran ilimitados, tenía todo el FT digitalizado, podías sentarte delante de la pantalla y disponer de toda la información para los trabajos que nos pedían realizar. Presentaciones, discusiones en grupo y … si exámenes que ponían en evidencia si entendías lo que habías estado trabajando sólo o compañeros. Ni que decir tiene que la biblioteca era mi santuario, podías trabajar sin preocuparte de la hora, si tenías ganas e ideas para estudiar lo podías hacer. Pero en verano la cierran durante la noche.


Todo fue un ir y venir a las clases y a la biblioteca. Preparar trabajos y organizar ideas para no hacer el ridículo delante de los alumnos que se manejaban en esas disciplinas de forma mejor y más poderosa.

En 1995 grabaron la película “El Efecto Mariposa” de Fernando Colomo, asistí a la grabación en una de las aulas con gradas encima del Coffee Shop, mal café pero que sigo tomando en mi casa con mejor calidad. Un par de escenas moviendo a todo el equipo por las zonas comunes.

En 1997 fue otra cosa…lo mismo pero potenciado. Hice relaciones pronto. Asistí a conciertos, me llevaron a los fondos privados de la British Library y aún mejore mi score (A+) me siento orgulloso porque sin duda me dejó claro que mi mente estaba dentro del mundo anglosajón definitivamente. Fue el julio más caluroso de Londres hasta esa fecha.

Ahí, como en todo lo que vives, se quedó una parte de mi ser. Mi espíritu se impregnó de aquellos que pensaron que la sociedad puede cambiar por la fuerza de la razón aunque sea poco a poco.

Si deseáis conocer más pues os coloco un enlace donde nos presenta en vídeo su historia. Recomendable no por lo que dicen de ella sino por lo que es.