‘Me quiere, NO me quiere’

Podría haberme
muerto gris
y que nadie lo notara.
Podría seguir
en las tinieblas,
buscando
la salida de un laberinto,
en el que,
por comodidad me quedaba.
Podría haber vivido
del recuerdo
de mi risa
cuando decías tus pavadas.
Cuanto tiempo
tirada
en una cama,
deshojando mis pestañas
con un 'me quiere, no me quiere'
que, hasta ayer me daba negativo.
Vi el reflejo
de esa imagen
tétrica en el espejo
lateral de nuestra cama. 
Recordaba haberlo tapado.
Dejé de fumar en este tiempo,
estoy cansada
de espantar fantasmas
que se esconden
tras el tóxico humo del cigarrillo.
Estoy cansada
de ser un deposito de cenizas
Aún no he muerto.