Razzie Award 2015: Adam Sandler está nominado, pero no por su peor película

a pesar de lo grotesco que resulta ver a una industria felicitándose a sí misma por fingir que todavía es una forma de arte
David Foster Wallace, Gran hijo rojo, del libro Hablemos de langostas

¡Me encantan los Razzie! De la misma forma en que me encantan los Oscar, e incluso un poco más.

Mi motivo es el siguiente: parto diciendo que aquello que dice Foster Wallace es verdad, los Oscar (los Premios de la Academia) son la instancia perfecta para que en la industria del cine (del cine comercial) se masturben mutuamente, un espectáculo más que una oda al arte, un desfile de egocentrismo y vanagloria… pero tampoco creo que haya mucho más que eso. A la hora de los Oscar, me instalo con una lista de apuestas, quién creo que va a ganar, quien me gustaría que ganara y quien creo que no debería ganar bajo ninguna circunstancia. Al final, por lo general sucede de que, le hayamos o no atinado a nuestras apuestas, en su mayoría sabemos que al menos hubo buen cine.

Pero también hubo cine mediocre. Cine malo. Cine pésimo. Mierda de cine.

Los Oscar representa lo que, de alguna forma, pretende conservarse, o, más bien dicho, promocionarse, como arte. No es que esa película sea mejor que aquella, pero es la que creen que, a largo plazo, tendrá cierta repercusión por sobre las otras; claro, The English Patient (Anthony Minghella, 1996), Shakespeare in Love (John Madden, 1998), Chicago (Rob Marshall, 2002) y Crash (Paul Haggis, 2004) son prueba de que se pueden equivocar, pero es parte del juicio momentáneo, aunque sea un juicio fugaz y superfluo.

Así, mientras los Oscar son los premios a los entenderes sociales, culturales y éticos (todo sumergido de un falso glamour y discursos vacíos), los Razzie son los premios para quienes no entienden lo que hace del cine un arte todavía y no lo hacen evolucionar.

¿Cómo se califica una mala película? Oh, pero si el arte es subjetivo… Primero, cortemos ya con esa frase. Sí, una apreciación artística siempre será distinta de una persona a otra, pero eso no quiere decir que un trabajo malo no sea, en definitiva, un trabajo malo.

Entendemos que la arquitectura es un arte, ¿verdad? El primero, de hecho; el cine es el séptimo. Un edificio que se cae o que se ladea no es algo subjetivo, es un mal trabajo. Y si alguien no quiere ver que el edificio se está despedazando, o dice de que al menos desde afuera se ve bonito, eso no hace que ese edificio deje de ser un mal trabajo. El problema, claro, sucede cuando una película que te hace reír a ti no me hace reír a mí. Cuando algo que te impresiona a ti, no me impresiona a mí. Cuando algo que te saca un grito de susto a ti, a mí no.

El crítico parece ser, o al menos así lo ostenta, el intercomunicador entre el producto y el consumidor, y a veces el crítico puede equivocarse, a veces un grupo de críticos puede equivocarse. Pero el punto de los Razzie no es ese: es qué tanto entendemos la cultura o el arte y como queremos declarar ese entendimiento.

Piensen es esto: en 1980, Stanley Kubrick estuvo nominado a peor director por The Shining, y en 1999, The Blair Witch Project estuvo nominada para peor película. Ni Stanley Kubrick es mal director y The Blair… es mala película, pero esa es nuestra percepción actual, pues somos capaces ahora de ver en legado de esos trabajos.

Los Razzie son un premio para regodearse, mearse en el producto que, como conjunto entendido en la materia, nos parece inferior, a pesar de que ese grupo de compradores diga lo contrario.

Siempre habrá un producto para cada comprador; si no fuese así, Michael Bay, Raja Gosnell o la productora Happy Madison dejarían de hacer películas, pues, si todos los compradores atendieran el cine de igual manera (no solo como un simple entretenimiento, sino como medio artístico serio), dejarían de ver esas películas. Pero no sucede, y a veces hay que detenerse a pensar en la calidad del producto.

Y, bueno, ya que hablamos de Happy Madison producciones…

El caso Adam Sandler

Adam Sandler parece ser, a estas alturas, el mayor cáncer que corroe la sangre de Hollywood. Desde 1999, en que creó su propia productora, ha venido produciendo, escribiendo y actuando en películas que caen con una rapidez impresionante al tacho del mal cine, y con una constancia y perseverancia tales que cualquiera diría que no le importa. Eh… ¿No existe la mala publicidad, sino que lo importante es que hablen de ti? Parece ser ese el grito de batalla, sin embargo eso ha significado que la otrora promesa del SNL sea arrastrado constantemente a este tipo de eventos.

Sandler no es nuevo en esta premiación. En 1996, ya aparecía como nominado a Razzie a peor actor por Bulletproof y Happy Gilmore; en ‘98 fue nominado por The Waterboy; en el ‘99 ganó por Big Daddy, que también fue nominado a peor película; en el 2000 fue nominado por Little Nicky, que también fue nominado a peor película; en el 2002 fue nominado por Eight Crazy Nights y Mr. Deeds; en el 2005, Deuce Bigalow: European Gigolo fue nominada a peor película; en el 2007 fue nominado por I Now Pronounce You Chuck and Larry, que también fue nominado a peor película; en el 2012 ganó por That’s My Boy, que también fue nominado a peor película; en el 2013 fue nominado por Grown Ups 2, que también fue nominado a peor película; y en el 2014 fue nominado por Blended. En el 2011 arrasó en la premiación gracias a Jack & Jill, que ganó premio a peor película, Sandler ganó el premio a peor actor… y a peor actriz, por su rol doble; Al Pacino ganó premio a peor actor de reparto y David Space ganó premio a peor actriz de reparto; también obtuvo el premio a peor director para Dennis Dugan, premio a peor guion, premio a peor pareja, premio a peor elenco… incluso premio a peor remake, secuela, precuela o rip-off, por considerarlo remake de Glen y Glenda, esa bastarda película de culto dirigida por Edward D. Wood, Jr., considerado en su momento como el peor director de la historia del cine.

Este año, Happy Madison va dos veces para peor película, por Pixels y por Paul Blart Mall Cop 2. Pixels también va para peor guión (Tim Herlihy y Timothy Dowlin), peor actor (Sandler, que también va por The Cobbler), peor actor de reparto (Kevin James y Josh Gad, que también va por The Wedding Ringer), peor actriz de reparto (Michelle Monaghan). Paul Blart Mall Cop 2 también va por peor secuela, peor guión (Kevin James y Nick Bakay), peor director (Andy Fickman), peor actor (Kevin James) y peor combinación en pantalla (Kevin James y su segway y/o su bigote postizo).

Es curioso para mí decir esto (sobre todo después de haber escrito estos últimos dos párrafos), pero lo haré de todas formas: Pixels… no es tan mala.

A ver, es mala de cojones, peca de una narrativa atroz, un guion flojo, personajes nada definidos o definidos a partir de estereotipos… La historia no tiene buen desenlace porque todo sucede de repente y forzado. Al iniciar la película, comencé de cierta forma entusiasmado porque no se veía mal, se veía incluso tierna, nostálgica… pero al rato supieron arruinar todo el potencial que tenía al hacer un chiste en el que el Presidente de la República (interpretado por Kevin James… sí, ese es primer chiste… y es malísimo) le grita a un niño en un jardín infantil porque le costaba (a él, al presidente) leer una frase de un libro de cuentos.

Una pregunta que hizo el Black Nerd y que no vendría mal traerla al caso: ¿es una película pro-nerd o anti-nerd? El personaje de Josh Gad es patético a más no poder, vive de sus teorías conspirativas y con el anhelo de que su personaje de videojuegos favorita, Lady Lisa, del juego Dojo Quest, cobre vida para casarse con él, lo que termina sucediendo (eh… ¿spoiler?, bueno, en realidad, no me interesa). Sí, si usted no vio la película y siente que eso suena increíblemente estúpido, imagínese uno que sí la vio. Es un estereotipo absurdo y dañino incluso, y lo peor es que este personaje solo sirve para ensalzar más al personaje de Sandler que, sí, es un hombre ya adulto que no logró nada en su vida, que se dedica a instalar aparatos tecnológicos para tener algo de dinero, pero que no tiene propósito de existencia. Sin embargo, por supuesto, termina salvando el día y quedándose con la chica (ni siquiera planeo decir que esto es un spoiler, porque es tan obvio desde el primer minuto que si alguien no creyó que la película iba a terminar así, es que no ha visto nada de cine, ni siquiera de mal cine).

La película tiene buenos efectos especiales. De hecho, cuando vi el trailer por primera vez, me dije que esta iba a ser una excelente película… hasta que aparecieron Adam Sandler y Kevin James y supe que serían capaces de arruinarlo.

Y lo hicieron. Rotundamente. Fue un desastre de película, algo totalmente desaprovechado. Pero, de nuevo… no es tan mala. Me divertí en algunos momentos, a ratos tiraban un buen chiste y, de nuevo, el CGI es muy bueno.

Es una mala película… pero The Ridiculous 6 fue mucho, pero digo muchísimo peor. Y la verdad es que me sorprende que no la hayan tomado a consideración, ni siquiera para echarle más tierra al cajón de Sandler a la hora de nominarlo para peor actor.

The Ridiculous 6 fue una película con la que sufrí de lo mala que es. Y no estoy exagerando. Si dije que Pixels me divirtió cada cierto tiempo es porque así fue. Sin embargo, este western de comedia me pareció atroz, aburrido en muchos niveles, racista, misógino, flojo, una total pérdida de tiempo.

¿Por qué no está esa película, que es con creces la peor película del año? ¿Quizá porque no fue estrenada en cines? Espero que sea solo por eso. Lo cierto es que aquí no hay originalidad ni gracia ni estilo. Nada.

Oye, y, a todo esto, ¿por qué no está nominada San Andreas?

A la hora de dar la lista de nominados, siempre habrá gente insatisfecha. Siempre. Que pudieron haber agregado esta o aquella, o que esa no merece estar siquiera nominada.

Pasa en lo Oscar (el año pasado, muchos alegamos porque The Lego Movie no estaba nominada a mejor película animada, o que Jake Gyllenhaal no estaba nominado a mejor actor por Nightcrawler) y pasa también en los Razzie.

Por ejemplo, en el video subido a YouTube en el que los Razzie da la lista de quienes son los nominados de este año, alguien alegó por que Jem and the Holograms no estuviese nominada en ninguna categoría.

Sin embargo, a la hora de hacer mi lista personal de las peores películas, hay una que tampoco fue nominada… San Andreas.

Primero que nada, no me puedo tomar en serio el título con el que esta película llegó a Chile (La Falla de San Andrés) porque me recuerda a la canción de Kevin Johansen, pero eso es tema aparte.

San Andres cumple todos los tropos que Roland Emmerich ya se había encargado en patentar en The Day After Tomorrow y 2012, además de un personaje musculoso y decidido, líder de grupo a pesar de que la mitad del tiempo se dedica a tomar decisiones equivocadas… pero como, oh, es el protagonista, de alguna forma tenemos que hacer que tenga la razón. Sí, Dwayne Johnson (el otrora The Rock) es una buena decisión de casting porque representa esa imagen del héroe rudo y carismático… pero The Rock parece alguien más hecho para la comedia de acción que al héroe serio que gana siempre. En ese aspecto, podría acercarse más a lo que ha hecho Bruce Willis o incluso Tom Cruise que pretender ser el próximo Sylvester Stallone o Arnold Schwarzenegger o Chuck Norris.

San Andreas es una película llena de errores lógicos, repleta de vacíos argumentales y de los estereotipos sociales que, de nuevo, Emmerich ya había hecho antes.

Me causa hilaridad que exista una película como Sharknado, que, en el fondo, se burla de todos los tropos absurdo y bobos de este estilo de cine de acción, y me causa más hilaridad aún que San Andreas los cumpla todos a cabalidad.

¡Oigan, se les olvidó la sexta Paranormal Activity!

Primera moción, amigos míos: ¡dejen de hacer películas de found footage si no las van a hacer bien! ¿Cuántos a favor? Perfecto.

Y no, no es que no crea que se pueden seguir haciendo buenas películas utilizando este recurso… pero, loco, como que aburre un poco, ¿no?

Está bien, The Blair Witch Project fue una idea interesante, y que, a partir de ella, hayan surgido película como Rec o Paranormal Activity, mira, fantástico, abre las puertas a una nueva narrativa… pero si vas a reutilizar el mismo sistema una y otra vez… ¡haz un producto mediamente decente!

Paranormal Activity: The Ghost Dimension falla, no solo al querer retroalimentarse de su propia narrativa, sino al no tener relación alguna con las primeras (dos) entregas, que, sí, son aburridas a rabiar, pero saben mantener el ritmo de la tensión, juegan bien con el las percepciones. Aquí… es un sinsentido garrafal que tiene la palabra TERROR pegada en la frente y la exhibe con orgullo cuando en realidad parece una forma de humillación.

¿Y ninguna mención a United Passions?

¿Alguien se acuerda de esto?

Fue una película sobre la FIFA, en la que Tim Roth (Reservoir Dogs, Pulp Fiction) interpreta a Joseph Blatter.

Sí, bueno… salió justo cuando se destapó el caso de corrupción de la FIFA. ¡Increíble! ¿No le parece? Eso es tener un tino asombroso. ¿Quién iba a querer ver una película sobre la FIFA, ahora que la olla a presión había explotado?

El resultado fue una película que no recibió el apoyo de nadie, de ningún crítico, está considerada entre las peores películas de todos los tiempos y es, además, una de las películas que menor dinero recaudó en su primer fin de semana; las pérdidas son impresionantes.

Ay, ay, ay, lo que pasa cuando quieren jugar con el cine como medio de publicidad. ¡Ja!

Y ahora, mis preferidos para ganar…

Razzie a peor actor: Johnny Depp, por Mortdecai

No, no odio a Johnny Depp, en absoluto, creo que es un actor con real talento y que en películas como Ed Wood (Tim Burton, 1994), Benny & Joon (Jeremiah S. Chechik, 1993), Fear and Loathing in Las Vegas (Terry Gilliam, 1998) o Dead Man (Jim Jarmusch, 1995) derrocha ese talento. Sin embargo, después de Los Piratas del Caribe, parece ser que Depp entró en un limbo de comodidad del que ya no quiere salir. Después de Jack Sparrow, todos sus personajes se parecen, tienen los mismos gestos, la misma forma de hablar, no hay variedad, y eso, a la larga, cansa, y más aún cuando este mismo año Depp fue capaz de dar una actuación más que destacable en Black Mass (Scott Cooper).

Razzie a peor actriz: Jennifer Lopez, por The Boy Next Door

Supongo que no es necesario aclarar que Jennifer Lopez no me gusta ni como actriz ni como cantante. Creo que es alguien que ha sido más capaz de obtener un buen nombre que tener real talento. Y el problema es que The Boy Next Door tampoco es una buena película que le ayude a reivindicarse en este lado del arte. La culpa no es solamente de Lopez, ya que la película en sí está horriblemente narrada, peca de un suspense barato y poco interesante… el problema es que ella tampoco parece estar muy interesada, y lo demuestra. Su actuación es cuadrada, poco emotiva, poco intrigante. No convence, en absoluto.

Razzie a peor actor de reparto: Eddie Redmayne, por Jupiter Ascending

Lo peor es que esta película se estrenó solo un mes antes de los Oscar, sí, esos mismos Oscar que le dieron a Redmayne por su actuación en The Theory of Everything (James Marsh, 2014). Y peor aún es el hecho este año Redmayne está nuevamente nominado por su actuación en The Danish Girl (Tom Hooper). Ay, esto de alternar buenas decisiones con otras espantosas. La actuación de Redmayne aquí es pésima, y eso es culpa también del guion (ya hablaremos de eso), pero Redmaye tampoco parece intentarlo mucho. No entiendo sus estándares a la hora de querer crear un personaje… eh… ¿interesante?, ¿memorable? Oh, claro que lo recuerdo, pero no por buenas razones precisamente. No era necesario darle ese tono tan bajo de voz a tu personaje para luego hacerlo gritar como desaforado, es ridículo y no tiene razón de ser.

Razzie a peor actriz de reparto: Kaley Cuoco, por Alvin & The Chipmunks: Road Chip y The Wedding Ringer

Esta fue la categoría más difícil de elegir, pero creo que la decisión final es la correcta. No me detendré a hablar tanto de la cuarta Alvin & Las Ardillas porque no la he visto… ni pretendo verla en la puta vida, pero sí hablaré de The Wedding Ringer, esa comedia con comillas del porte del Titanic protagonizada por la versión humana del muñeco de nieve Olaf, siendo incluso más insoportable aún, quien necesita un padrino y nadie de sus contactos quiere serlo, así que acude a Kevin Hart, quien tiene una compañía de préstamos de padrinos, para que lo ayude. La idea, dentro de la comedia absurda, no es tan mala y, de hecho, se le pudo haber sacado partido… pero, por supuesto, logran que no resulte, es una comedia boba, una más del montón, en la que Kaley Cuoco es más una víctima de las circunstancias… pero da la sensación de que ella ya no saldrá de su personaje de Penny. Su actuación es muy pobre, nada destacable.

Razzie a peor director: Josh Trank, por Fantastic Four

Lo cierto es que me tenté muchísimo en poner aquí a los Wachowski o a Tom Six por su insufrible tercera parte del Ciempiés Humano, pero decidí poner a Josh Trank por cobarde. Parto por lo esencial: la película es mala de pelotas, es como si no entendieran la evolución que ha tenido el género de superhéroes (gracias Raimi, Singer y Nolan) y decidieran hacer una película a la rápida, confiados de que, ey, es una película de superhéroes, la comprarán por muy mala que sea. Pero no: es una trama hecha a medias, con personajes sin definición y extremadamente aburrida.

Y no, Josh Trank, no vale esa excusa de que, ay, lo que pasa es que yo tenía otra idea que era mucho mejor, pero los productores no me la aceptaron, así que me vi obligado a hacer esta mierda, pero después voy a alegar en mi Twitter porque sé que es una mala película. Eso se llama ser cobarde, eso se llama no tener respeto por tu propia idea. Loco, ¡apréndele a Edgar Wright! Cuando tuvo conflictos con los productores porque su idea para Ant-Man no les agradó, ¡se salió del proyecto! ¿Y crees que anda alegando por los rincones? ¡No! ¡Él sigue haciendo su cine!

Razzie a peor guion: Andy y Lana Wachowski, por Jupiter Ascending

¿Se acuerdan cuando los Wachowski tomaron a todo el mundo por sorpresa cuando hicieron The Matrix y varios creían que era una de las mejores películas, no solo de acción, no solo de ciencia ficción, sino de la historia? Bueno… Jupiter Ascending logra el efecto justamente opuesto. Los personajes, los lugares, transitan entre el lugar común y la estupidez misma. La trama no solo no es interesante: es como si se esforzaran en hacerla nada interesante. Los diálogos son aburridos a más no poder, tratan de crear una mitología propia, pero uno es incapaz de seguirle el hilo.

Lo resumiré de la siguiente manera: tienen un cameo de Terry Gilliam. Un cameo de Terry Gilliam, en el que homenajean su película Brazil. Tienen a Terry Gilliam homenajeando a Brazil. Y les sale mal. ¡¿Cuántas son las posibilidades de eso?!

Razzie a peor remake, rip-off, secuela o precuela: Fantastic Four

Mi tentación inicial aquí fue, nuevamente, poner la tercera parte del Ciempiés Humano… pero, seamos honestos: nadie esperaba nada de esa película.

En cambio, de los Fantastic Four… por Dios, cuánto se esperaba de esta película, creíamos que iban a poder mejorar todos los errores de las películas pasadas (la del ’94, la del 2005 y la del 2007), estamos en una nueva y mejor era del cine de superhéroes, hemos tenido películas grandiosas, como Captain America: The Winter Soldier, The Dark Knight… pero resultó que, al final, parece que Fox no supo manejar a estos personajes.

Lo que es una lástima: Fox también tiene los derechos de los X-Men y han hecho un trabajo excelente, X-Men: Days of Future Past es de mis películas favoritas del género, y Deadpool tiene todas para ser una gran película… pero aquí fracasaron estrepitosamente.

No creo que sea necesario extenderme más, ya dije más o menos lo mismo cuando hablé de su director, así que…

Razzie a la peor combinación en pantalla: Jamie Dornan y Dakota Johnson, por Fifty Shades of Grey

Admitámoslo: está categoría está hecha para que ellos ganen. O sea, por favor, quiero que vean el resto de nominados: todos los Cuatro “Fantásticos” (Fantastic Four), Johnny Depp y su bigote postizo (Mortdecai), Kevin James y su segway y/o su bigote postizo (Paul Blart Mall Cop 2) y Adam Sandler y cualquier par de zapatos (The Cobbler).

Pero no es solo la decencia de que sean la única pareja real (humano-humano) en esta categoría, sino el simple hecho de que… no funcionan.

No creo que Fifty Shades of Grey sea la peor película del año: el diseño de producción es bueno, y la actuación de Dakota Johnson es bastante decente. El mayor problema aquí (junto con guion, dirección, edición, sonido) es Jamie Dornan. Quizá no sea mal actor… pero aquí no convence en absoluto. No es carismático, no es interesante, no es complejo… bah, se supone que debe ser complejo, así lo dice el guion, ¡pero no le sale! Y el problema es que Dakota es todo lo que no es Jamie. Ah, quiero aclarar ese punto: Dakota Johnson es mejor actriz que este personaje. El personaje de Dakota es fofo, aburrido, limitado, y Dakota, de alguna forma, logró darle cierto carisma. Pero él… es una tabla con pies. Es una de las parejas menos creíble del cine.

Razzie Redentor: M. Night Shyamalan, por The Visit

Debo decir que odio el Razzie Redentor.

Para quien no lo sepa: los Razzie vienen haciéndose desde 1980, y desde entonces que el tópico había sido poder apuntar con el dedo a aquellas películas desastrosas. El Razzie Redentor es para cuando algún ganador del Razzie, en cualquier categoría, hace una buena película y la crítica decide reconocerlo.

¿Por qué no me gusta? Porque nada me dice que, en el futuro, ese actor, ese guionista, ese director no va a hacer un mal trabajo. No creo que un artista se redima de un año para otro, sobre todo cuando la cadena de eventos desastrosos es extensa.

El año pasado, Ben Affleck ganó este premio debido a su actuación en Gone Girl (David Fincher, 2014), además de los diversos Oscar obtenidos por Argo; él había obtenido el Razzie del 2003 por Gigli, Daredevil y Paycheck. ¿Qué tanto se redimió? Bueno, parece que su actuación de Batman tiene mucho que prometer.

Pero ¿quién o qué me dice que Shyamalan dejará de hacer tan malas películas de aquí en adelante? Después de The Sixth Sense, Unbreakable y Sings, tuvimos The Village, Lady in the Water, The Happening, The Last Airbender, Devil, After Earth, cada una peor que la anterior, ejemplos magnánimos de pésimo cine. De acuerdo, The Visit es buena, inesperadamente buena… ¿pero Split, su proyecto a estrenarse el próximo año, será igual de buena o será otro bodrio cinematográfico?

No nos hagamos de expectativas todavía. De momento, The Visit no es más que un pequeño rayo de luz en esta densa y pesada oscuridad creativa.

Razzie a peor película: Paul Blart Mall Cop 2

¿Sorprendido? No debería.

Es cierto: pude haber puesto esta película en cualquier otra de las categorías anteriores, porque, de hecho, cuaja perfecto en todas: peor actor, peor guion, peor dirección, peor secuela… incluso hay que decir que Kevin James se ve ridículo (más aún) con ese bigote, así que, sí, peor combinación en pantalla.

¿Por qué no puse a esta película en todas esas categorías? Bastante simple: no quería repetir tantas veces este nombre.

A veces uno debe ver el todo parte por parte. Y sí, la actuación de Depp es horrible, como también lo es la de James; la dirección de Trank es floja, pero la de Fickman es casi inexistente; el guion de los Wachowski es malo aunque quisieron hacer algo interesante, pero el guion de esta película parece más una excusa de Happy Madison para darse una vuelta por Las Vegas.

Todo en esta película está mal. No hay chiste bueno. No hay actuación buena. Es comedia torpe, vulgar, estúpida. Un desastre. Una secuela innecesaria de una película innecesaria.

Y me molesta que en Happy Madison no salgan de su zona de confort. Quedaron estancados en este humor sin gracia, pero que gusta a un sector lamentablemente fiel de la población, que tampoco, estoy seguro, pretende buscar otro tipo de referentes cómicos, que no le interesa desafiarse con otro estilo de humor. Una verdadera lástima.

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