6:30 a.m


6:31 a.m: Podría no tener mayor motivación para poner los pies en el suelo cuando deduzco el placer que encontré en la imaginación de una persona sola.

6:32 a.m: Con mucha fe podría terminar esperando que hoy sea diferente al día de ayer, sin embargo preferí abandonar el gozo del consuelo. Más no por eso… ¡Yo sea un masoquista!

6:33 a.m: Nunca lo primero que se ve es la luz del sol estilo arte del renacimiento, muy al contrario al sonido de los pájaros en las mañanas, el bus suena a todo motor avisando que ya se va, !Que corran los mortales a por él!.

6:34 a.m: ¡Buenos días!

Señora: Café sin azúcar para mí.

Señor: Café negro, dos de azúcar.

Joven: Tan siquiera conoce el placer de un baño, mucho menos el de un buen café.

Niño: Cansado ha de estar por pasar su noche viendo cosas que la madre ni debería de saber.

6:35 a.m: Un culto al ser, movimientos por inercia, justo como todo debe de ser, todo hecho con paciencia.

6:36 a.m: De alguna manera podría haber motivación.

6:37 a.m: Por pequeños -muy pequeños- momentos, pienso en salir e ir al contrario.

6:38 a.m: De alguna manera me aborda el deseo de empezar a vivir…

6:39 a.m: Noté que siempre he estado muerto, noté que nunca he vivido, noté que desde el primer día he corrido.

6:40 a.m: Quiero que hoy sea el ultimo día en el que insulte a Sassone, cantar a pulmón su canción al bohemio, dejar de insultar pensadores libres y caminar.

¡Todo un éxtasis el momento en que lo decido!

¡Hoy venceré el miedo!

¡Hoy venceré mierdas como el confirmismo!

Bastan segundos de respiración profunda para una continua exaltación.

6:41 a.m: ¿A dónde se fue esa motivación?.

Email me when Antonio Calderón publishes or recommends stories