La lectura es ese silencio sabio y prudente, la redacción es exponer la frecuencia con la cual haces lo primero.
«¿Por qué me llaman: “Señor, Señor”, y no hacen lo que les digo?» Lucas 6, 46.
El otro día estaba conversando con un amigo reciente, aunque más que una conversación parecía una entrevista. Pregunta tras pregunta, sobre cada aspecto de mi vida.
-¿Qué tal la radio? -¿Qué tal la fotografía? -¿Qué tal el laburo? ¿La facultad? -¿Cómo estás de…
“Seguí escribiendo así”, fueron las palabras de una persona ayer que no estaba pasando por un buen momento. Sentí que debía decir algo más o que podía hacer algo más. Pero no sabía, no entendía que es lo que una persona quiere escuchar en un momento como ese.