Cómo pedir disculpas y hacer que funcione

En muchas ocasiones, las figuras públicas o empresas cometemos errores que afectan o hieren a terceros. Podemos disimular o emparchar pero hay momentos en los cuales no queda más alternativa que admitir que nos hemos equivocados. Si no se hace correctamente, el pedido de disculpas puede ser incluso peor que la metedura de pata. En las siguientes semanas veremos algunos consejos sobre cómo pedir disculpas de la forma correcta para mitigar las consecuencias.

El error

El primer error que debemos evitar es visto cuando una persona suele hablar de más. En muchas ocasiones, hablamos sin pensar lo que decimos. En otras, utilizamos las redes de manera impetuosa y no medimos el alcance de nuestras palabras. En ese caso, quienes no tienen formación en comunicación suelen pedir disculpas con una frase que dice así: “si he herido a alguien le pido disculpas”. Ese es el típico caso en el cual las disculpas suelen ser peores que la metedura de pata.

El problema

Cuando decimos “si he herido a alguien” o “si te he herido”, damos por sentado que quizás no lo hicimos. Pensemos en una pareja que nos ha defraudado gravemente y nos pide perdón diciendo, “perdón si te dolió que te haya engañado y que fueras la última persona en enterarte”. Y uno pensando, “si te dolió”. ¡Claro que me dolió! ¿Alguna duda? Ese pedido de disculpas no parece sincero, no es completo, no es verdadero. Está pensando más en quien pide las disculpas que en quien las recibe.

La solución

La forma correcta para pedir disculpas cuando está todo el pescado vendido debe venir de frases frontales como: “los he defraudo”, “he sido ofensivo”, “cometí un error que les ha causado dolor”. No es otra cosa que hacernos cargo de nuestro error de manera completa y no a medio camino. Así que ante la próxima metedura de pata en lo profesional o personal, no lo dudes; seguramente a la otra persona no le cayó nada bien y las disculpas deben ser completas para poder reparar el daño.

En las próximas semanas veremos más sobre cómo sobrellevar situaciones como estas y salir incluso fortalecido.

¡Sigamos hablando!