¿De qué lado de la foto te conviene salir?

Obama y Caleron se esfuerzan por mantener el control.

A la hora de dar la mano, se ponen en juego muchas características personales que demuestran la interrelación entre dos personas. Milenios atrás, los antiguos europeos se daban la mano, entre otras cosas, para dejarle ver a su interlocutor que no ocultaban ningún tipo de arma. Con el tiempo esta costumbre fue evolucionando pero todavía dice mucho de nosotros.

Todos conocemos a esas personas que se esfuerzan por dar un apretón de lo más fuerte como gesto de dominación. También están aquellos que dejan sus manos flojas como un pescado y nos inspiran muy poca confianza y energía. Sin embargo, a la hora de las fotografías, donde la fuerza no es visible, el lugar donde se posiciona cada persona puede dar a la cámara la sensación de dominación. 
 
 Yendo al grano, quien se encuentra a la izquierda y no muestra la palma de su mano en las fotografías, suele ser percibido como el más dominante. Otra forma de parecer dominante y demostrar que se tiene la situación bajo control es pronar la mano al momento de extenderla. Pronar la mano deja nuestra palma hacia abajo obligando a nuestra contraparte a supinar su mano y darla con la palma hacia arriba en forma de ruego o súplica.

Claro que no siempre es bueno y por la vida como un macho o una mujer alfa. Si se quiere entrar con cautela en algún ambiente, no es aconsejable apostar por las posiciones dominantes.

¿Qué hacer si perdemos el lugar en la foto?

En muchas ocasiones, los políticos –que de esto saben y mucho- buscan el lugar izquierdo de la foto. Cuando pierden ese lugar tienen un as bajo la manga. Utilizan su mano libre para colocarla sobre el brazo o el hombro de su contraparte. De esta manera equilibran el mal lugar que les tocó o fue asignado en la ocasión.

El apretón de mano es un tema apasionante, a pesar de durar tan solo unos segundos. Todo de nosotros comunica y es bueno saber cómo utilizarlo de la mejor manera.

¡Sigamos hablando!