El subsecretario Jorge Vázquez muestra lo que NO hay que hacer en una crisis
Un delincuente disparó contra Wilson Eduardo Coronel, cabo de 43 años. Fueron dos balazos los que acabaron con su vida; uno en la cabeza y otro en el pecho. El policía dejó una esposa y dos hijos tras de sí. Una vez más, los uruguayos sienten que no están a salvo ni siquiera cuando deciden salir a cenar. Otro de los buenos, muere a manos de un delincuente desalmado.
En este marco, el subsecretario del Ministerio del Interior, Jorge Vázquez, hizo declaraciones al respecto. Dijo que, “Para nosotros es una noticia lamentable, sentimos con profundo dolor la muerte de este funcionario policial. Nos imaginamos el dolor que debe tener la familia, pero estamos investigando este hecho. Tratamos de que los funcionarios policiales realicen sus tareas dentro de la Ley Orgánica Policial y con todos los elementos de protección que les suministra el Ministerio del Interior. En este caso vamos a investigarlo porque nos parece que estaría desempeñando una tarea de seguridad que no estaría autorizada por el Ministerio del Interior. Si alguien contrata a alguien encubierto para la seguridad, le está haciendo un daño al policía. En el caso del funcionario policial fallecido está cubierto por las generales de la ley de todo funcionario que está en actividad.
En la tercera línea de sus declaraciones, en la palabra “pero”, es donde todo lo anterior se desbarranca.
Las declaraciones del Vázquez no caen bien porque, luego de que un policía pierde su vida, él subraya que el funcionario estaba haciendo un trabajo por fuera de lo que corresponde a la Ley Orgánica Policial. ¿Técnicamente es cierto? Es posible. Sin embargo, a quienes reciben este mensaje reaccionan de forma negativa ante la insensibilidad que transmiten las palabras de Vázquez. Basta con ver algunos de los comentarios que están bajo la nota publicada por Canal 12. Una mujer, de nombre Eliana Trujillo, sintetiza muchos de ellos en una sola frase, “No importa q estaba haciendo importa q murió otra vez una persona en manos de estas lacras humanas q no sé qué hacen sueltos”.
Cuando se enfrenta una situación de crisis o sensibilidad, a los receptores del mensaje no les importa tanto lo que saben las autoridades –sean políticas o empresariales- cómo saber de qué manera se sienten las autoridades ante lo sucedido. El interponer un factor reglamentario ante algo tan absoluto como la muerte misma, transmite la idea de que Vázquez, aunque lo diga, no siente la misma indignación y dolor de muchos ciudadanos. Si usted maneja una empresa o una organización y debe enfrentar una crisis, no lo dude: a la gente le importa cómo se siente con respecto a lo sucedido más de lo que usted pueda saber al respecto. La empatía viene primero, deje para una segunda instancia los “peros”.
