El Perú a inicios del nuevo gobierno

Foto: Alvaro Beltrán (Proyecto Mercado de Belén — PNUD/PRODUCE)

Durante la última década, el Perú vivió un periodo de crecimiento económico excepcional que contribuyó, junto a políticas económicas y redistributivas, a reducir la pobreza en más de la mitad (De 58.7% en 2004 a 21.77% en 2015), alcanzar la paridad de género en el acceso a educación primaria, reducir la mortalidad infantil en alrededor del 40 y muchos otros logros en la dimensión social del desarrollo. Sin embargo, a puertas de iniciar un nuevo periodo gubernamental, el Perú se enfrenta a un contexto económico distinto y a diversas brechas que aún exigen cerrarse. ¿Cuáles son los retos que enfrentarán las autoridades que llevarán al país a su bicentenario?

Foto: Antonio Escalante (MST Apurímac — PNUD/MINAM/GEF)

Pobreza y desigualdad en el territorio

En un contexto esperado de tasas de crecimiento económico menores a 4% promedio anual en los próximos años, surge el desafío de cómo sostener –y ojalá profundizar- los logros alcanzados en la reducción de la pobreza. Además, a pesar de la mejoría general del nivel de vida de las personas en la última década, persiste la desigualdad histórica en la distribución de los beneficios del crecimiento, lo cual impacta en el acceso de las personas a las oportunidades de desarrollo y por lo tanto incide en la transmisión intergeneracional de la pobreza.

La pobreza está desigualmente distribuida en el territorio. El 51% de las personas en condición de pobreza vive en zonas urbanas y sólo en Lima Metropolitana alrededor de 1 millón de personas se encuentran en esta situación. Por otro lado, la incidencia de pobreza en las zonas rurales alcanza el 45.18%, más del doble que el promedio nacional.

Hoy en día, 1.266 millones de personas en el Perú aún viven en pobreza extrema, es decir, sus ingresos no les permiten costear una canasta básica de alimentos. Ésta se concentra en zonas rurales, donde vive el 80.9% de personas en esta situación. Si bien su incidencia a nivel nacional (4.7%) se ha reducido, es necesario mencionar que desde 2013 se presenta una situación crítica de incremento de la pobreza extrema en la selva urbana y rural y en Lima Metropolitana.

Foto: Tom Quiroz (Proyecto Resiliencia en El Agustino — PNUD/INDECI)

Vulnerabilidad ante desastres

El 46% del territorio nacional es de vulnerabilidad alta o muy alta ante diversos tipos de desastres. La vulnerabilidad causada por la pobreza se agrava por estos riesgos, especialmente en las zonas rurales y urbano marginales que tienen una incidencia elevada de riesgos cotidianos y extensivos.

Anualmente, desastres de origen natural afectan de forma recurrente a las mismas poblaciones y territorios, generando pérdidas aproximadas de US$73 millones. Éstos deterioran la calidad de vida de las familias, impactan negativamente sobre sus medios de vida y, a lo largo, deterioran las capacidades productivas del país. Además, es necesario precisar que en un contexto de variabilidad climática, el impacto de los desastres sobre las poblaciones expuestas tenderá a incrementarse, sin importar el nivel de desarrollo que éstas hayan alcanzado.

Foto: Renato Contreras (Proyecto Humboldt — PNUD/PNUMA/MINAM)

Sostenibilidad ambiental

El Perú es uno de los diez países con más biodiversidad del planeta y, a su vez, uno de los más vulnerables ante los efectos del cambio climático. Sin embargo, su actual modelo económico contribuye a una mayor fragmentación de sus ecosistemas y al deterioro de la calidad y cantidad de bienes y servicios que estos brindan. Solo entre 2000 y 2012, las emisiones de gases de efecto invernadero en el país aumentaron en 41%, aunque este aumento no se vio igualmente reflejado en aumentos de productividad, que registró un incremento cercano al 20%. En el mismo periodo, se talaron alrededor de 1.4 millones de hectáreas de bosque amazónico, equivalente a la superficie total de la Región Tacna. Y en los últimos 18 años, se han perdido 14 millones de metros cúbicos de reserva hídrica, equivalente al consumo de agua de 750 mil personas cada año.

Una serie de estudios de valoración económica sobre los impactos de la variabilidad climática han demostrado que los costos asociados al cambio climático superarían ampliamente la inversión necesaria para acciones de adaptación: Se calcula que el PBI de 2050 podría ser entre 20% y 23,4% menor del que se lograría en un escenario sin cambio climático.

Foto: Alvaro Beltrán (Apoyo a la Recuperación postinundación — PNUD/INDECI)

Seguridad ciudadana

Si bien, la tasa de homicidios en el Perú, 6,74 víctimas por cada 100 mil habitantes, parece baja en comparación con otros países de la Región, estos valores dibujan una tendencia creciente (6,61 en el 2013 y 5,4 en el 2011) que necesita atención. Asímismo, se ha identificado que un total de 72.4% de las mujeres ha sufrido algún tipo de violencia por parte de su pareja (Psicológica y/o verbal: 69.4% Física: 32.3% Sexual: 7.9%). En 2013, el índice de victimización directa en el país alcanzaba el 28.1%, la cifra más alta de Latinoamérica, seguida de Bolivia (27.1%) y México (23.1%).

No es difícil entender, entonces, por qué el 50% de nuestra población no se siente segura en su propio barrio (PNUD, 2013). Además, según el Latinobarómetro (2015), el 67% dice tener poca o ninguna confianza en la Policía y el 86% poca o ninguna confianza en el Poder Judicial.

Enfrentar la criminalidad, sin embargo, requiere trascender los factores que tradicionalmente se vinculan a ella, como los mecanismos de represión o la rigurosidad de las penas legales, la calidad del sistema judicial y el número de policías; y analizar el impacto que tienen la ausencia del Estado, la desconfianza en las instituciones y las variables relacionadas con el desarrollo económico asociado a la desigualdad del ingreso.

Foto: Gonzalo Rodríguez (Apoyo al fortalecimiento del sistema político peruano — PNUD)

Gestión pública

En el Perú, durante los últimos 20 años, se vienen implementando formas y mecanismos de gestión de los recursos humanos que han servido como soluciones temporales o parciales al problema de la inviabilidad financiera de la carrera pública. Hoy en día, existen 15 regímenes laborales en las entidades del Estado, con distintos derechos y deberes para los servidores públicos.

Evaluaciones realizadas por la autoridad del Servicio Civil en temas claves para la provisión de servicios públicos, solo el 10% de los funcionarios y funcionarias cuentan con conocimientos óptimos para las labores que desempeñan. Aunque la medición de calidad y resultados es aún incipiente; la ejecución del gasto es un indicador proxi del cumplimiento de funciones de la Administración Pública al servicio de los intereses de la población. Los resultados para el 2015 reportan la ejecución del Gobierno Nacional al 91%, mientras que en los Gobiernos Regionales y Locales fue de 83% y 71% respectivamente. En total, esto significaría 5.8 mil millones de soles que no fueron invertidos en la población.

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