Hierbas medicinales para el dolor… de la guerra

Epifania Posao y sus compañeras llevan tres meses viviendo en el Coliseo de Buenaventura, en el Pacífico Colombiano. Este lugar es muy diferente a su casa en el Río San Juan. Siguen siendo “Mujeres en Progreso”, un grupo de 10 mujeres que se organizaron para salir adelante en una de las zonas más duras de Colombia, pero de progreso hoy ven muy poco.

La Epifania de la foto no es la misma de hace 1 año cuando asistió el Encuentro de Mujeres en Guapi. Allí su objetivo fue motivar a otras mujeres a conseguir sus sueños.

“Llevamos 10 años trabajando en recuperar las prácticas ancestrales y aportar a la economía familiar, nuestro grupo se llama Mujeres en Progreso y venimos del Río San Juan…Allí no nos tenían en cuenta y decidimos organizarnos, somos ahora ocho mujeres y tenemos parcelas comunitarias donde sembramos hierbas medicinales y vendemos cremas hechas con ellas”.
Margarita y Epifania en el Encuentro Mujer y Territorio realizado en Guapi en Julio de 2016.

En abril de 2017, ella y 433 personas de las comunidades indígenas y negras del Litoral del Río San Juan, se desplazaron hacia Buenaventura. Una mañana las parcelas fueron abandonadas, asi como las casas y el río, las Mujeres en Progreso salieron con todo lo que las cabía en una lancha.

“ por problemas del conflicto armado nos vinimos de nuestra comunidad , de nuestro río, y estamos en este momento como desoladas… Hemos dejado todo nuestro habitat y nuestra cultura allá, y estamos aquí pasando muchas dificultades y no sabemos cuando regresar”, afirma Epifania.

Su gran fortaleza las ha mantenido activas. Cada mañana ellas caminan por la carretera vieja de Buenaventura, una zona donde todavía la selva esta presente, allí recogen algunas de las hierbas que necesitan para hacer sus cremas y siembran algunas de esas plantas en materas que tienen en el coliseo…porque a pesar de su desplazamiento, su negocio es la única cosa que les mantiene la fe.

Hace 2 años, con el apoyo del Programa de Pequeñas Donaciones del GEF, implementado por el PNUD, “Mujeres en Progreso” empezaron a fortalecer su negocio de cremas hechas con plantas medicinales cultivadas en su parcelas y algunas recogidas en el río, sembraban siete albahacas, toronjil, suelda con suelda, entre otros y la vendían en su comunidad.

“Estamos de parada ahorita para hacer nuestros productos porque aquí no conseguimos nuestras hierbas que en nuestro río si teníamos sembrado, y hierbas son lo que necesitamos para hacer nuestras cremas. Pero no nos quedamos quietas, por ahora salimos a la carretera vieja a buscarlas, para poder hacer un poco”, cuenta Francia Posso.

El Río San Juan, de donde vienen , es el más importante de los ríos de la vertiente del Pacífico colombiano, desemboca en el océano pacífico en un delta de unos 300 km², situado a unos 60 km al noroeste del puerto de Buenaventura, por eso Las Mujeres en Progreso huyeron hacia esta ciudad.

“ Las mujeres somos la base tanto en el hogar como en la comunidad, en general porque, por ejemplo, en nuestro grupo somos las que damos el primer paso para que pasen las cosas, por eso no nos podemos rendir ahora”.

afirma Saidé Arboleda, mientras graba un mensaje solicitando ayuda de otras organizaciones para regresar a su río.

Y es que a pesar de su situación actual, las Mujeres en Progreso han cambiado su vida a punta de cremas y han fortalecido su papel en la comunidad “El cambio ha sido comunitario; ellos saben que hay un grupo de mujeres, al que le toman opinión. Han aprendido a reconocernos. Llega alguien y uno escucha “vea allí esta el grupo de mujeres y ellas trabajan con las plantas medicinales”, “vean que tal día hay una capacitación”. Ahora nos tienen en cuenta en los diferentes temas y eso ha sido más fuerte desde que nos aprobaron el proyecto”, comenta Saidé.

Las cremas producidas con hierbas de la selva sirven para muchas cosas, afirman las Mujeres en Progreso… “para el dolor de cabeza, estrés, dolor del cuerpo y muchos otros”…

Ellas producen cremas que curan el dolor de sus comunidades, y ahora desde un coliseo en Buenaventura sus cremas de hierbas ayudan a curar el dolor de la guerra que padecen.


El Programa de Pequeñas Donaciones en Colombia es financiado por el GEF y ejecutado por el PNUD. Su objetivo es fortalecer la gestión ambiental comunitaria, mediante la financiación de proyectos que contribuyan a la conservación de la biodiversidad, el fortalecimiento de las capacidades locales y el mejoramiento de los modos de vida de la población.

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