Qsik Waramik PurQk Tapchik. Escuela viva de la naturaleza, Cauca

Hace diez y ocho años un grupo de jóvenes misak creó la Asociación Jardín Botánico las Delicias para hacerle frente a la erosión cultural y la degradación ambiental en el Resguardo Guambía de Silvia, Cauca. Tras enfrentar muchos problemas, y pese a que lograron apuntalar un hermoso proceso, tuvieron que dispersarse por cuenta de la amenaza del conflicto interno colombiano. Hoy, los hijos de esos visionarios retoman los sueños.

Con el apoyo del Programa de Pequeñas Donaciones GEF, implementado por el PNUD, en el marco de la Iniciativa de Apoyo a los territorios conservados por pueblos indígenas y comunidades locales (conocidas como TICCA), los jóvenes Misakestán están desarrollando una propuesta para darle una nueva vida al Jardín Botánico Las Delicias, y proponer la reflexión sobre su territorio a las autoridades y la comunidad misak del Resguardo.

Aspiran que mediante la protección cultural y la educación ambiental puedan hacer frente a las amenazas que se ciernen sobre su territorio por cuenta del crecimiento poblacional y la consecuente presión apenas contenida sobre más de once mil hectáreas de páramo, subpáramo y bosque altoandino que todavía se preservan.

Precisamente porque la consigna que preside el salón principal de la Misak Universidad reza: «Recuperar la tierra para recuperarlo todo», la alcaldesa zonal, Mama Jimena, insiste con su irresistible dulzura, pero también con una firmeza inapelable:

«Nos debemos a la protección de nuestro territorio y nuestra identidad para garantizar la pervivencia como pueblos física, cultural y espiritualmente».

Eso mismo parece pedir Pishimisak, o el pequeño que lo encarna, en la obra de teatro montada por niños de 4 a 14 años de diferentes instituciones educativas del Resguardo y dirigidos por los jóvenes de la Asociación — apenas unos años mayores — en un ejercicio de educación ambiental desde la visión propia y que tiene la fuerza del entusiasmo juvenil pero también la de una posición crítica y responsable ante la realidad.

Gracias al apoyo del PPD se conformó un grupo de teatro ecológico infantil con 28 participantes, se adaptó la obra de teatro, se tradujo en Namtrik, se promovió el aprendizaje de los parlamentos por niños que han perdido la lengua (y que se propone como mecanismo pedagógico tanto para niños como padres) y se creó el vestuario. La obra tiene una gran fuerza para llevar el mensaje de educación ambiental desde la cosmovisión propia.

El Programa de Pequeñas Donaciones en Colombia es financiado por el GEF y ejecutado por el PNUD. Su objetivo es fortalecer la gestión ambiental comunitaria, mediante la financiación de proyectos que contribuyan a la conservación de la biodiversidad, el fortalecimiento de las capacidades locales y el mejoramiento de los modos de vida de la población.

Like what you read? Give PEQUEÑAS DONACIONES GEF a round of applause.

From a quick cheer to a standing ovation, clap to show how much you enjoyed this story.